Lo de las balizas conectadas ha sido una enorme chapuza de los responsables, y supongo que muchos se beneficiarán económicamente con dicha medida.
La base de la idea no es mala, pero está ejecutada de forma deficiente. Hubiera bastado con que la DGT creara una simple APP que use la geolocalización de los smartphones, y que esa APP se comunique con un servidor con algoritmos que solo avisen de los accidentes o vehículos averiados cercanos en su recorrido. Señalar y geolocalizar públicamente todas las balizas para que cualquiera pueda verlas y hacer uso de esa información es un error grave. Ahora habrá personas sin escrúpulos usando esa nueva tecnología para sacar partido, bien podrían ser ladrones, agresores o simplemente grúas ilegales que vayan a engañar al conductor desprevenido que crea que es la suya y luego le pidan dinero para bajar el coche. En fin, un despropósito digno de quienes nos gobiernan mal.