El truco está en llevar dos balizas; una homologada y otra que no lo esté. Dejas la homologada a unos cientos de metros como antes dejabas los triángulos y la no homologada la pones en el techo del vehículo, por si alguien la ve.
Si ves que para un vehículo cerca de la homologada y se bajan cuatro individuos con camisetas del Barcelona, sin mangas, gorras de New York o escuchas reguetón a lo lejos. Tienes tiempo para huir monte arriba y esconderte tras cualquier matorral al lado de la carretera y te llevas la cartera o lo que tengas de valor en el coche, hasta que llegue la Guardia Civil que, casi siempre e invariablemente, llegará una vez que haya pasado el peligro... para ellos y para ti.