Lancia Stratos Zero: el prototipo de 1970 que rompió todos los moldes
En 1970, Lancia presentó el Stratos Zero, un prototipo que parecía sacado de una revista de ciencia ficción. Diseñado por Marcello Gandini para Bertone, medía solo 84 centímetros de altura y su carrocería era de fibra de vidrio, lo que generaba dudas sobre su resistencia en caso de impacto. Según cuentan, Michael Jackson intentó que le prestaran el coche para un videoclip, pero la respuesta fue un rotundo no.
El coche no tenía limpiaparabrisas: el parabrisas inclinado y la aerodinámica hacían que el aire despejara las gotas de lluvia. Una solución tan radical como el propio vehículo. Su diseño, con formas de cuña y una ventanilla trasera que recordaba a la nave espacial de la Pantera Rosa, marcó un antes y un después en la historia del automóvil.
Fragilidad y mito: la fibra de vidrio del Stratos Zero
La carrocería de fibra de vidrio, ligera pero frágil, provocó chascarrillos sobre lo que sucedería si algo caía sobre el techo. Aun así, el prototipo sobrevivió como una de las piezas más icónicas del diseño italiano. Para muchos, representa una época en que los coches se hacían con alma, antes de que la normativa y la seguridad pusieran freno a los conceptos más locos.
¿Qué habría sido de Lancia si hubiera fabricado este coche en serie? La pregunta queda en el aire, como el recuerdo de un futuro que nunca llegó.