La queja sobre el IRPF que falla por la base: marginal no es lo mismo que efectivo
Un ahorrador de 40 años con 100.000 euros en el banco se siente tratado como un rico sin ayudas para comprar su primera vivienda. El malestar es comprensible, pero el diagnóstico sobre el IRPF contiene un error de manual que conviene aclarar. El 45% es un tipo marginal, no medio: solo se aplica a la parte de la renta que supera los 60.000 euros de base liquidable. Quien gana exactamente esa cantidad no paga 27.000 euros, sino alrededor de 17.900, un tipo efectivo por debajo del 30% antes de deducciones. La confusión entre marginal y efectivo alimenta el mito de que no merece la pena ganar más.
El aval del ICO: paga, pero ¿a quién?
Sobre las ayudas a la primera vivienda, la línea de avales del ICO cubre hasta el 20% del préstamo hipotecario (25% en algunos casos). Pero hay quien sostiene que esa ayuda no abarata el precio, porque con una oferta de suelo rígida se acaba capitalizando en la parcela: el promotor puede pujar más alto y el beneficio se lo queda quien posee el terreno. Lo mismo ocurriría si se eliminara el IVA o las tasas municipales: la rebaja no llega al comprador, sube lo que se paga por el suelo.
Impuestos sobre la vivienda: ¿el 40% o el 25%?
Se ha repetido que el 40% del precio final de una primera vivienda son impuestos. Un análisis más fino lo corrige a la baja: el impacto real rondaría el 25%, según el reparto de la carga entre construcción, suelo y transmisión. La crítica de fondo podría no ser la cantidad, sino dónde incide: el sistema grava construir y mudarse, justo lo que se quiere incentivar.
El análisis deja una pregunta sin respuesta: si cualquier ayuda se convierte en sobreprecio del suelo, ¿qué haría falta para abaratar la vivienda? La oferta, dicen unos. Quitar impuestos de raíz, dicen otros. El círculo sigue sin cuadrarse.