El Gobierno deniega la nacionalidad a un concejal del PP en Málaga: ¿falta de arraigo?
¿Cómo es posible que un concejal del PP, nacido y criado en la Costa del Sol, con estudios en español, se quede sin nacionalidad mientras el Gobierno regulariza a más de un millón de extranjeros? Scott Marshall, edil en Benahavís (Málaga), ha visto rechazada su solicitud de nacionalidad por residencia. El Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes argumenta que no acredita "arraigo social" suficiente ni conocimientos básicos de lengua, pese a haber cursado estudios en centros españoles.
El contexto de la regularización masiva
Paradójicamente, la denegación llega mientras el Gobierno tramita la regularización de 1.174.978 extranjeros en toda España, 161.557 de ellos en Andalucía. Marshall, de 48 años, nació en España de padres británicos afincados en la zona desde hace más de medio siglo. Está casado, tiene descendientes y es concejal del PP desde 2023. Su caso ha reabierto el debate sobre los criterios de concesión de la nacionalidad.
Un expediente que levanta ampollas
Algunos analistas apuntan a que los solicitantes de origen europeo blanco encuentran más trabas burocráticas que otros colectivos, mientras que otros subrayan que la ley exige el DELE o equivalente, aunque se haya estudiado en español. La decisión ha sido calificada de "prevaricación administrativa" por sectores del PP, que barajan presentar una querella. El caso ilustra cómo la Administración puede aplicar con mano dura la norma a unos y con manga ancha a otros.
Mientras tanto, el Gobierno continúa con su plan de regularización masiva. El arraigo, como el amor, parece no correspondido.