El Gobierno premia a Òscar Camps: las dos caras de la condecoración
El miércoles pasado, Pedro Sánchez entregó en La Moncloa la Encomienda de Número de la Orden del Mérito Civil al fundador de Open Arms, Òscar Camps, en reconocimiento a una década de labor humanitaria en la que la ONG afirma haber rescatado a más de 73.000 personas en el Mediterráneo y otras crisis. Pero el gesto del presidente ha desatado una tormenta de reacciones que trasciende lo protocolario.
73.000 rescates o una red de tráfico de personas
Los defensores de la distinción destacan el valor de arriesgar la vida en el mar para salvar a náufragos. Sánchez calificó el compromiso de Camps como “radical con la vida y con la dignidad humana”. Sin embargo, el relato oficial choca con una corriente de opinión que ve en Open Arms una organización que facilita la inmigración irregular y se beneficia del negocio de los rescates. Se argumenta que las ONG, al recoger migrantes en aguas internacionales, actúan como “taxis del mar” y generan un efecto llamada que alimenta las mafias de traficantes.
El debate sobre la financiación y los contactos
En medios alternativos y foros de análisis económico se ha señalado la conexión de Camps con el entorno del presidente Sánchez y la llamada “burguesía catalana”. Se citan vínculos con George Soros y la supuesta existencia de un negocio multimillonario detrás de las ONG de rescate: hoteles, manutención y pagas para los migrantes una vez en España. Aunque no hay datos concluyentes, la sombra de la sospecha planea sobre la condecoración.
Precedentes y futuro de la condecoración
Algunos observadores recuerdan que condecoraciones similares han sido retiradas a figuras del franquismo, y sugieren que el reconocimiento a Camps podría correr la misma suerte si cambia el signo político del Gobierno. Mientras tanto, la crispación sigue: hay quien pide que el barco Open Arms sea hundido o incendiado, y quien sostiene que Camps debería estar en la cárcel por favorecimiento de la inmigración ilegal. La polarización es total.
El dato que descoloca: ni siquiera quienes más critican la condecoración se ponen de acuerdo sobre si Camps es un ingenuo o un delincuente. Quizá esa misma ambigüedad es la que define la política migratoria española.