Ceuta y Melilla: bonificación del 75% al empleo, dudas incluidas
El Consejo de Ministros tiene sobre la mesa un paquete de ayudas de 168 millones de euros para Ceuta y Melilla, con una bonificación del 75% en las cotizaciones a la Seguridad Social para las empresas que contraten en ambas ciudades. El plan, anunciado por Pedro Sánchez en una entrevista en la Cadena Ser, equivale al 8% del PIB de Ceuta. Es una cifra contundente para dos territorios que llevan décadas reclamando un trato especial. La pregunta es si esta inyección de dinero público sirve para arreglar el problema de fondo o solo para diferirlo.
La medida incluye también la posibilidad de que las empresas afectadas se acojan a un ERTE, un mecanismo que en las crisis recientes se ha utilizado como colchón temporal. Pero la bonificación al empleo es el corazón del plan: el coste de contratar en Ceuta o Melilla se desploma. Eso ha abierto dos lecturas. La optimista ve un incentivo real para atraer empresas y fijar población. La escéptica recuerda que otros paquetes de ayuda, como los vinculados al volcán de La Palma o a la DANA, han tardado en llegar a los damnificados. Y también teme que la medida funcione como un imán para empresas que simplemente trasladen su actividad desde la península para aprovechar la subvención, sin generar tejido productivo nuevo.
Hay además una crítica estructural: Ceuta y Melilla dependen en gran medida del empleo público y de los subsidios, y un plan de estas características puede reforzar esa dependencia en lugar de romperla. No faltan quienes culpan a la falta de presupuestos generales, ni quienes miran hacia la herencia histórica. Mientras, los ceutíes hacen maletas, según el runrún más pesimista.
Con 168 millones sobre la mesa y un 75% de bonificación, la pregunta que queda en el aire es si el dinero servirá para crear empleo estable y diversificado o para alimentar chiringuitos empresariales. La respuesta no está en el BOE, sino en la evolución de la actividad económica en los próximos trimestres. El Gobierno gasta; la discusión de fondo sigue abierta.