La foto de Sánchez con un perro: ¿humanización o teatro?
La imagen del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acariciando a un perro durante un partido de fútbol pretendía ser un gesto de cercanía. En las redes, sin embargo, la reacción ha sido mayoritariamente escéptica: muchos la interpretan como un montaje más del relato oficial.
Los comentarios no ahorran ironía. Se menciona que el gesto tiene precio, que todo es un teatro, y hasta se bromea con que la imagen podría ser generada por inteligencia artificial. La letra de una canción de Evaristo resume el sentir: «Luchamos entre nosotros mientras ellos se ríen». La foto, en lugar de unir, evidencia la desconfianza hacia la clase política.
La pregunta que queda en el aire: ¿alguien cree aún que una foto con un perro puede cambiar la percepción de una gestión? O, como dicen los más cínicos, cada pueblo tiene el líder que se merece.