Everest: 80.000 euros por una cola entre cochambre y cadáveres
¿Pagar 80.000 euros para hacer cola en una montaña llena de cochambre y cadáveres? Esa es la realidad del Everest en 2025. La montaña más alta del mundo se ha convertido en un parque temático de lujo para turistas adinerados, donde la experiencia de coronar la cima se asemeja más a un día de metro en hora punta que a una aventura alpina.
El precio de la cima: de 80.000 a 200.000 euros
Los datos son elocuentes. La opción más barata para intentar el Everest ya ronda los 70.000-80.000 euros, mientras que la versión VIP puede alcanzar los 200.000. Ese dinero no garantiza la cima, pero sí una cola interminable en los tramos finales, donde los alpinistas se agolpan como pasajeros en el metro de Madrid. La comparación no es casual: la línea seis del suburbano madrileño, famosa por su saturación, se ha convertido en el símil perfecto para describir el Everest actual.
Cochambre, perecid y un glaciar que se derrite
El problema no es solo la multitud. Las expediciones han dejado toneladas de cochambre en la montaña, y los cuerpos de los fallecidos permanecen como mudos testigos del fracaso de muchos intentos. Incluso el glaciar parece resentirse, con un deshielo que algunos atribuyen a la actividad humana. La ironía es que, mientras se paga una fortuna por «conquistar» la montaña, se está contribuyendo a su destrucción.
La montaña ya no es un desafío, es un negocio. Y como todo negocio, tiene sus costes, pero estos no se reflejan solo en el precio del billete, sino en el deterioro de un entorno que debería permanecer intacto. Mientras tanto, el metro de Madrid sigue siendo gratis para los que no pueden pagar 80.000 euros por una experiencia que, según los que la viven, es un infierno.