El dinero que levantó a Franco: Juan March y la polémica del origen judío
La financiación de la Guerra Civil española vuelve al centro del debate económico: un vídeo que circula estos días sostiene que el bando sublevado fue pagado por banqueros de origen judío, con Juan March a la cabeza. La tesis no es nueva, pero la selección de fechas y la insistencia en el 9 de Av la han reavivado. Los datos históricos disponibles permiten separar el grano de la paja: que March financió el golpe es un hecho documentado; que su origen religioso explique la contienda es otra cosa.
Juan March, el “último pirata del Mediterráneo”
El apodo lo resume: hombre de negocios, contrabandista, sin escrúpulos cuando hacía falta. Según los análisis económicos, March invirtió alrededor de 1.000 millones de pesetas en la sublevación. El episodio más conocido: el Dragon Rapide que trasladó a Franco de Canarias a Marruecos, avalado personalmente por el banquero. Tras la victoria, un decreto reservado del 1 de abril de 1939 reconoció las deudas de guerra de los sublevados como deuda pública, consolidando la fortuna de los March a cargo del Estado.
El origen judío de March: hecho o leyenda
Aquí se enciende la discusión. Una corriente de análisis afirma que March descendía de los chuetas, los judíos mallorquines convertidos al catolicismo en el XV, y cita una noticia de The American Israelite de diciembre de 1936 que lo da por cierto. Otra corriente sostiene que se trata de una campaña de la izquierda de la época, luego amplificada por sectores radicales del régimen. No hay documentación concluyente, y la disputa se enreda en lecturas conspirativas que pretenden explicar la guerra como un enfrentamiento entre dos Españas financiadas por los mismos grupos. La evidencia, por ahora, no respalda esa generalización.
El extraño debate sobre el 9 de Av
Una derivada llamativa insiste en fechar el inicio del conflicto el 28 de julio, en lugar del 18, para hacerlo coincidir con el 9 de Av del calendario hebreo. Los historiadores recuerdan que el 18 de julio ya había levantamiento en Marruecos y en la península, y que las coincidencias de calendario no son prueba de premeditación. La obsesión por el calendario religioso dice más de la mitología contemporánea que de la historia económica.
Más allá de March: Texaco, Ford y el resto de financiadores
La financiación del bando sublevado no se agotó en Juan March. En la lista aparecen compañías como Texaco, que suministró combustible vital para la guerra, y Ford, cuyos vehículos y camiones también llegaron al frente. Los historiadores económicos sitúan el fenómeno en el contexto de los intereses capitalistas europeos y estadounidenses, no en una hipótesis étnico-religiosa que no explica ni los ceros de la factura.
La discusión sobre el origen de Juan March seguirá abierta mientras no aparezcan documentos nuevos. Lo que ya no discute nadie serio es la magnitud de su apuesta: una de las mayores fortunas de España financió un golpe de Estado y salió ganando. La leyenda, mientras tanto, seguirá alimentando vídeos y debates, con el 9 de Av como telón de fondo, aunque los números digan otra cosa.