La carta de Tedros a Tenerife: ¿manipulación o aviso real?
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha roto su protocolo habitual para dirigirse directamente a los ciudadanos de Tenerife. Lo hizo mediante una carta abierta en la que intenta calmar los ánimos ante la llegada del crucero Hondius, con un brote de hantavirus a bordo. Pero la reacción mayoritaria no ha sido de alivio, sino de escepticismo y acusaciones de manipulación.
El contexto: un brote que revive fantasmas
El Hondius, un buque con bandera de Países Bajos, solicitó atracar en Santa Cruz de Tenerife con varios casos de hantavirus a bordo, una enfermedad que puede ser mortal. El recuerdo de la pandemia de COVID-19, que golpeó con especial dureza a Canarias, está aún fresco. El Gobierno de Canarias denegó inicialmente el fondeo, aunque luego se permitió el desembarco de pasajeros sanos. La OMS intervino con esta carta inusual, buscando evitar el pánico.
La carta: un gesto que levanta ampollas
Tedros reconoce en su misiva que el dolor de 2020 sigue siendo real, pero insiste en que "esto no es otro COVID". Sin embargo, el tono paternalista y la mención expresa al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, han sido interpretados por muchos como un intento de generar adhesión política. Un amplio sector de la opinión pública tacha la carta de "cinismo" y "postureo", y recela de las intenciones de la OMS, a la que acusan de haber actuado de forma opaca durante la pandemia anterior.
Las sospechas: el simulacro de Mallorca
La controversia se avivó al conocerse que el 16 de abril, apenas un mes antes, la Armada y Sanidad Exterior realizaron un simulacro en Mallorca de un buque infectado con un virus mortal, casi idéntico al caso del Hondius. La coincidencia ha alimentado teorías de que el brote podría haber sido planeado o, al menos, esperado. Sanidad Exterior, según fuentes periodísticas, está "bajo mínimos" de personal, lo que añade dudas sobre la capacidad de respuesta real.
El factor económico: la vacuna ya está en desarrollo
Paralelamente, la farmacéutica Moderna anunció el inicio de trabajos para desarrollar una vacuna contra el hantavirus, y sus acciones repuntaron un 14% en bolsa. La noticia, difundida el mismo día que la carta de Tedros, ha sido vista por algunos como una prueba de que los grandes laboratorios ya se estaban preparando para un nuevo negocio. Otros, sin embargo, lo interpretan como una reacción lógica del mercado ante una amenaza real.
La carta de Tedros a Tenerife ha abierto más preguntas que respuestas. ¿Es un gesto de transparencia o una estrategia de control narrativo? ¿El simulacro de Mallorca fue una casualidad o un ensayo general? Lo único claro es que la confianza en las instituciones sanitarias globales sigue bajo mínimos, y cualquier movimiento de la OMS es recibido con lupa.
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