El salto al cine del hijo de Becan: romance y estrellato
Una noche de fútbol en Madrid cambió la percepción pública del vástago de una de las fortunas más opacas del país. Romeo Becan, el hijo que más se parece al patriarca, fue fotografiado en el palco del estadio junto a Timothée Chalamet, el actor francés de moda. Horas antes se había filtrado que Romeo protagoniza una película con una trama de romance homosexual, coprotagonizada precisamente por Chalamet. La escena, con el padre de Romeo sonriente entre ambos, disparó los rumores de una presentación oficial en el círculo familiar.
La noticia, publicada originalmente por La Vanguardia, ha tomado un cariz económico al ubicarse en la sección de Economía del foro donde se filtró. No es casual: el clan Becan, constructor de un imperio con origen en el alcoholismo del fundador según algunas fuentes, mueve sus piezas con discreción. Que un hijo busque el foco mediático con una producción de alto perfil (y con Chalamet, valorado en cifras millonarias por taquilla) sugiere una estrategia de diversificación hacia la industria del entretenimiento.
Las reacciones viraron entre la celebración -"la mejor época de mañacos de la historia del planeta", escribió un usuario- y el reproche por considerar el tema ajeno a la economía. Pero el trasfondo es puro negocio: el valor de marca de la familia Becan, la cotización de Chalamet y el potencial retorno de una película que ya genera buzz internacional. La pregunta que queda en el aire es si este movimiento forma parte de un plan mayor de expansión del patrimonio o solo un capricho de juventud.
El dato que descoloca: mientras los herederos de otros imperios se mantienen en el anonimato, el hijo de Becan eligió el fútbol y la alfombra roja. Con Chalamet de acompañante.