David Heinemeier Hansson, creador de Omarchy, ha resumido en tres puntos su receta para que Europa recupere su vitalidad: remigración, eliminar el RGPD y construir energía nuclear. La propuesta llega desde una figura influyente en el software libre.
David Heinemeier Hansson, conocido en el mundo del desarrollo por crear el framework Ruby on Rails y el sistema Omarchy Linux, ha publicado en X una receta de tres pasos para que Europa recupere lo que llama su vitalidad. El mensaje es breve y va al grano: «Europa puede redescubrir su vitalidad en cualquier momento que decida hacerlo, con una cultura coherente, desburocratización y energía abundante». A partir de ahí, su «kit de inicio»: remigración, eliminar el RGPD y construir nuclear.
Un diagnóstico de burocracia y energía
El punto de partida del mensaje es que Europa tiene margen de sobra para reactivarse, pero le sobran trabas. Habla de «desburocratización» y de «energía abundante» como condiciones previas. No es una idea nueva en el debate económico: la Comisión Europea lleva años discutiendo cómo simplificar la normativa que afecta a las empresas, y el precio de la electricidad en el continente sigue por encima del de Estados Unidos. El tuit no entra en detalles ni cita cifras.
Los tres puntos concretos
El primero es la remigración, un término que en el debate migratorio europeo designa políticas de retorno de migrantes. El segundo, eliminar el RGPD, el reglamento de protección de datos que entró en vigor en 2018 y que las empresas tecnológicas consideran una carga. El tercero, construir nuclear. Heinemeier Hansson cierra con un «podríamos empezar el lunes», que suena a desafío más que a calendario.
Por qué importa quién lo dice
No es un político ni un economista. Es un programador danés afincado en Estados Unidos, con una audiencia grande en el sector tecnológico. Su opinión pesa en un momento en que Europa discute su competitividad frente a China y Estados Unidos. Que alguien del software libre, un ámbito poco sospechoso de conservadurismo, plantee eliminar el RGPD da una idea de hasta dónde llega el malestar con la regulación europea.