Segundo junio más cálido: 1,39 °C por encima del nivel preindustrial
El Boletín Climático acaba de publicar los datos de junio de 2024: la temperatura global se situó 1,39 °C por encima de la media preindustrial, convirtiéndose en el segundo junio más cálido registrado. Europa Occidental sufrió su junio más caluroso de la historia, con una ola de intensa. Y la temperatura superficial del mar en la franja 60°S–60°N alcanzó los 20,86 °C, la más alta jamás medida para un mes de junio.
El escepticismo que siempre acompaña al récord
Como cada vez que aparece un nuevo hito climático, las dudas sobre la fiabilidad de las series históricas y la influencia de fenómenos naturales como El Niño o la erupción del Hunga Tonga salen a la palestra. Algunos señalan que las predicciones fallidas del pasado —como el supuesto clima tropical en Asturias o la subida de tres metros del nivel del mar— minan la credibilidad de estos boletines. Pero los datos actuales, con mediciones directas, son difíciles de rebatir.
El debate económico: transición energética y costes
Mientras los termómetros se disparan, el debate sobre cómo reducir emisiones se enreda en soluciones dispares. Hay quien defiende que la única salida pasa por el decrecimiento demográfico y la reforestación, mientras otros apuestan por la tecnología y el coche eléctrico como palanca para desacoplar el PIB de las emisiones. Lo cierto es que la tasa de fecundidad global viene cayendo, y el pico de población se estima en torno a los 10.000 millones. Pero mientras tanto, el calor sigue rompiendo récords y las facturas energéticas —en climatización, seguros o pérdidas agrícolas— ya se notan en la economía real.
El segundo junio más cálido no es una anécdota: es una señal de que la tendencia se mantiene. Quienes esperaban un respiro, tendrán que esperar otro año.