TORREVIEJAS
SIDA, purisimaS Y @KOKODS
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Ahora que se ha pegado el hostion te dejará tirado cual trapo de piso
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le dije que no me podía quejar, que hace unos años había invertido en un par de Bitcoin a y la vida me sonreía
Ha pasado el tiempo y ya tiene unos 30 como yo, aunque sigue casi igual de guapa y con la misma figura imponente.
Era la típica chica inalcanzable extremadamente guapa, un caso donde se alinearon los planetas para dotarla de los mejores morrazos, pechuga, y pompis, lo tenía todo y no le faltaba nada. Era hasta un poco tontita lo que le daba todavía más morbo. Me pasé toda mi juventud toc pensando en ella, y como yo estoy seguro que medio instituto.
Recuerdo que a la salida con 15 años le recogían tipos obviamente mayores de edad ciclados y con bmws o motos. Una vez me pidió que le prestara un boli y me puse tan nervioso que me dio un bajón de azúcar y vomité en medio de la clase. No hizo bachiller pero seguí siguiéndola por Facebook, y la vi y seguí toc con las fotos que subía de cuando en cuando, aparentemente trabajando de modelo. Se decía que se había ido a la ciudad para ser azafata de eventos y le iba muy bien. No era difícil creerlo.
Con los años dejó de actualizar su Facebook, me imagino que se pasó a insta, y le perdí la pista. Hasta hoy. Hoy he acompañado a mi progenitora al médico, y luego nos hemos ido a almorzar a un bar de la avenida, y allí la he visto. Ha venido a nuestra mesa a atendernos y me he quedado trabado unos segundos al verla, no he vomitado pero me he quedado bastante empanado al verla y he tartamudeado al pedir una coca cola.
En un principio no me ha reconocido, pero luego mi progenitora ha ido al baño y se ha acercado a hablar conmigo; oye tú no eres mayor oreja? No me podía creer que me hubiese reconocido, estuvimos hablando un rato y para mi sorpresa me comporte y no me puse nervioso, en gran parte por el tono humilde y cercano que empleó conmigo, casi como si tuviera una nostalgia atroz de sus años en los que era mi compañera de clase, pero cuando me pregunto que a qué me dedicaba si me puse nervioso.
Para salir del vericueto me inventé la primera mentira que se me ocurrió, le dije que me dedicaba a las criptomonedas, que en su momento compré dos bitcoins y no me ha ido mal. Es completamente mentira, vivo con mis padres sin tener un duro, ni coche, no tengo ni carnet, ni una milésima de bitcoin... Pero cuando se lo dije pareció creerselo, se le iluminó la mirada y me dio conversación como si me admirara hasta que vino mi progenitora.
Entonces se despidió, no sin antes dejarme con el pandero torcido, me ha dado su móvil y me ha dicho que tendríamos que quedar para ponernos al día. Ahí sí que me he puesto nervioso y me he ido temblando y corriendo. Mi progenitora está preparando la comida y no tengo nada de hambre, no me puedo creer que pueda quedar con el mayor pivón que he visto y con la que tantas veces me he toca. Parece real, es decir, puedo quedar con ella si la llamo, pero antes tengo que comprarme ropa cara o algo, tendré que pedirle dinero a mi padre, tengo que aparentar que realmente tengo un par de bitcoins.
Tengo que pensar una estrategia para no hacer el ridículo y tratar de aprovechar lo que parece es la oportunidad de mi vida. Consejos?
Era la más guapa del instituto, ha pasado el tiempo y ya tiene unos 30 como yo, aunque sigue casi igual de guapa y con la misma figura imponente.
Era la típica chica inalcanzable extremadamente guapa, un caso donde se alinearon los planetas para dotarla de los mejores morrazos, pechuga, y pompis, lo tenía todo y no le faltaba nada. Era hasta un poco tontita lo que le daba todavía más morbo. Me pasé toda mi juventud toc pensando en ella, y como yo estoy seguro que medio instituto.
Recuerdo que a la salida con 15 años le recogían tipos obviamente mayores de edad ciclados y con bmws o motos. Una vez me pidió que le prestara un boli y me puse tan nervioso que me dio un bajón de azúcar y vomité en medio de la clase. No hizo bachiller pero seguí siguiéndola por Facebook, y la vi y seguí toc con las fotos que subía de cuando en cuando, aparentemente trabajando de modelo. Se decía que se había ido a la ciudad para ser azafata de eventos y le iba muy bien. No era difícil creerlo.
Con los años dejó de actualizar su Facebook, me imagino que se pasó a insta, y le perdí la pista. Hasta hoy. Hace dos semanas acompañé a progenitora al médico, y luego nos fuimos a almorzar a un bar de la avenida, y allí la vi. Era la camarera y vino a nuestra mesa a atendernos, no vomité está vez pero me quedé bastante empanado al verla y tartamudeé al pedir una coca cola.
En un principio no me reconoció, pero luego mi progenitora fue al baño y se acercó a hablar conmigo; oye tú no eres boga de ariete? Estuvimos hablando durante un buen rato y le dije que no me podía quejar, que hace unos años había invertido en un par de Bitcoin a y la vida me sonreía. Se le iluminaron los ojos y me dio su número para quedar.
Llevamos ya saliendo estas dos semanas y ayer nos dimos nuestro primer beso. Estoy superilusionado y le doy gracias al Bitcoin por hacer esto posible, no solo he dejado de ser incel sino que además lo he dejado de ser con la que fue la más pivón de mi instituto.
Era la más guapa del instituto, ha pasado el tiempo y ya tiene unos 30 como yo, aunque sigue casi igual de guapa y con la misma figura imponente.
Era la típica chica inalcanzable extremadamente guapa, un caso donde se alinearon los planetas para dotarla de los mejores morrazos, pechuga, y pompis, lo tenía todo y no le faltaba nada. Era hasta un poco tontita lo que le daba todavía más morbo. Me pasé toda mi juventud toc pensando en ella, y como yo estoy seguro que medio instituto.
Recuerdo que a la salida con 15 años le recogían tipos obviamente mayores de edad ciclados y con bmws o motos. Una vez me pidió que le prestara un boli y me puse tan nervioso que me dio un bajón de azúcar y vomité en medio de la clase. No hizo bachiller pero seguí siguiéndola por Facebook, y la vi y seguí toc con las fotos que subía de cuando en cuando, aparentemente trabajando de modelo. Se decía que se había ido a la ciudad para ser azafata de eventos y le iba muy bien. No era difícil creerlo.
Con los años dejó de actualizar su Facebook, me imagino que se pasó a insta, y le perdí la pista. Hasta hoy. Hace dos semanas acompañé a progenitora al médico, y luego nos fuimos a almorzar a un bar de la avenida, y allí la vi. Era la camarera y vino a nuestra mesa a atendernos, no vomité está vez pero me quedé bastante empanado al verla y tartamudeé al pedir una coca cola.
En un principio no me reconoció, pero luego mi progenitora fue al baño y se acercó a hablar conmigo; oye tú no eres boga de ariete? Estuvimos hablando durante un buen rato y le dije que no me podía quejar, que hace unos años había invertido en un par de Bitcoin a y la vida me sonreía. Se le iluminaron los ojos y me dio su número para quedar.
Llevamos ya saliendo estas dos semanas y ayer nos dimos nuestro primer beso. Estoy superilusionado y le doy gracias al Bitcoin por hacer esto posible, no solo he dejado de ser incel sino que además lo he dejado de ser con la que fue la más pivón de mi instituto.
