La DGT y sus paneles: de la seguridad vial al humor involuntario
El 12 de agosto, con un eclipse en el calendario, los conductores españoles tuvieron otro fenómeno que observar: los paneles luminosos de las autopistas se llenaron de mensajes que oscilan entre el absurdo y el reglamento. La Dirección General de Tráfico ha conseguido, quizá sin pretenderlo, que la seguridad vial se convierta en objeto de burla y crítica a partes iguales.
Entre los mensajes que circulan, algunos llaman la atención por su ambigüedad: “Mujeres sin nombre al final de la autopista, salida 5 a 7” es un ejemplo perfecto de cómo una frase puede sonar inquietante sin que nadie sepa bien qué significa. Otros, como “Recuerde conductor, 120 también para adelantar”, parecen una obviedad técnica con cara de regañina. La sensación general es que alguien ha dejado a un becario con acceso al panel y sin supervisión.
La chispa, no obstante, ha saltado con la comparación con otras medidas del gobierno. “El gobierno que regaló vacunas ahora regala gafas”, ironizaba un conductor. Y es que el estilo paternalista de la DGT, que hace semanas que ha derivado hacia lo que muchos consideran un ejercicio de propaganda, ha encontrado su parodia perfecta: “No, no soy un corrupto ni el gobierno tampoco. La culpa de que sus autopistas sean caminos de cabras es solamente suya, conductor. Por su seguridad, lleve consigo el compresor inflador oficial de la DGT, ya en la app miDGT... Gracias por su colaboración.”
La sátira no es inocente. Detrás del humor hay una queja real: mientras se destinan recursos a mensajes de diseño dudoso, el asfalto sigue lleno de baches. Y la culpa, según el relato oficial, es siempre del conductor.
Los mensajes más desconcertantes, recogidos por el Huffington Post, han terminado por elevar el nivel de surrealismo. La pregunta que flota en el aire: ¿veremos pronto un recordatorio de que el eclipse no se mira mientras se conduce? Mejor, ¿por qué no arreglan las carreteras antes de dar lecciones?