Dos helicópteros chocan en Atenas: la extinción, un esperpento
¿Qué hace falta para que dos helicópteros que luchan contra el mismo incendio terminen chocando entre sí? En Atenas, la respuesta ha sido: nada más que la mala suerte y una pésima coordinación. Un vídeo captado durante las tareas de extinción muestra cómo una de las aeronaves embiste a la otra y la derriba. Instantes después, el aparato golpeado se «mea» en el fuego, en lo que algunos ya han bautizado como la forma más literal de intentar apagar las llamas.
El incidente ha desatado las comparaciones con España. Mientras aquí el protocolo habitual incluye una aeronave de control que da paso a los aviones que cargan agua, en la capital griega los pilotos parecen haberse lanzado a la operación sin un plan claro, en plan partido de patio de recreo. El comentario de que «no llevan retrovisor» no es solo un chascarrillo: evidencia la falta de separación visual entre aparatos que trabajan codo con codo, a veces a escasos metros.
El coste del esperpento no es solo económico. Dos helicópteros fuera de servicio, el fuego sin atacar y un país que ya arrastraba problemas con los incendios forestales este verano. La pregunta ahora es si Grecia revisará sus protocolos o si el próximo capítulo del culebrón aéreo se emitirá en directo. Visto lo visto, no conviene cambiar de canal.