Don Johnson: la increíble historia del actor que empezó robando coches
¿Cómo se pasa de robar coches a ser el ídolo de una generación? La biografía de Don Johnson tiene más giros que un episodio de 'Miami Vice'.
Una infancia de película (pero de cine negro)
Criado por unos padres adolescentes que se peleaban sin parar, Johnson aprendió a sobrevivir por su cuenta. Con doce años perdió la virginidad con una chica de diecisiete. A los trece ya robaba vehículos. A los quince era expresidiario. Se emancipó y se fue a vivir con una camarera. El reformatorio le resultó tan desagradable que se prometió no volver, lo que le empujó a terminar los estudios.
El golpe de suerte que cambió todo
Llevaba un ritmo de vida incompatible con el colegio, pero un día se quedó dormido en clase de Negocios. Para subir nota, no tuvo más remedio que apuntarse a teatro. Ese giro fortuito le llevó a la actuación, primero en series y luego en 'Miami Vice', la serie que definió el estilo ochentero y que capturó a Spielberg, según se comentó.
Carrera más allá de las rayas de cocaína
Aunque su papel como Sonny Crockett le dio fama mundial, Johnson también destacó en 'Nash Bridges' y en la película 'Tin Cup', que muchos adoran hasta la repetición. Su doblador español, Salvador Vidal, también merece reseña por su voz característica.
La paradoja de la lotería genética
Algunos atribuyen su éxito a la buena genética y al lugar de nacimiento (Estados Unidos, no Siero ni Almansa). La conclusión del debate es clara: la vida da muchas vueltas, y de malos comienzos pueden surgir tardes de gloria. Eso sí, como ironiza cierto análisis, "no le envidio nada; envidio más a los que con 18 se encontraron con una mujer guapa y con cabeza". Pero esa es otra historia.