Documentos desclasificados implican al PSOE en las peores matanzas de la Guerra Civil española

Documentos desclasificados implican al PSOE en las peores matanzas de la Guerra Civil española
Las asociaciones memorialistas reclaman “verdad y justicia” en el aniversario de la República

La nueva Plataforma de Asociaciones Memorialistas de Aragón ha reivindicado “verdad y justicia” para las víctimas del franquismo durante el acto y ofrenda floral organizados por la Asociación Recuperación de la Memoria Histórica de Aragón (Armha) que se ha celebrado en el Memorial de las Víctimas de la Guerra Civil y Posguerra del cementerio zaragozano de Torrero (fotografía superior de Aragón Digital).
Representantes políticos, descendientes de represaliados, asesinados o emigrados han participado para conmemorar la efeméride y reivindicar avances en materia de Memoria Democrática.
El presidente de Armha, Enrique Gómez, ha insistido en que queda mucho camino por hacer. “La memoria debería ser asimilada por la sociedad y todas las fuerzas políticas. Pero mucha gente sigue negando el pan y la sal a las víctimas del franquismo”. “Mientras una sociedad no reconozca esos déficits”, ha dicho, “olvidará quien creó la base del régimen actual”.
Gómez ha destacado que hoy es día para recordar a personas “que murieron por ejercer sus derechos fundamentales” y especialmente, este año, a los maestros y maestras perseguidos.
Ha destacado que Zaragoza, en Torrero, cuenta con un memorial “más digno que otros” y reivindica mayor participación institucional en este acto.
Plataforma memorialista
Por su parte, la presidenta de la nueva plataforma, Anabel Lapuente, ha recordad que durante décadas fueron las propias familias de asesinados y desaparecidos quienes iniciaron su búsqueda.
“En la mayoría de los casos fueron mujeres”, ha dicho, “viudas y madres a las que les tocó vivir una vida de soledad y tristeza. Pero ahora somos muchas las que dedicamos mucho tiempo para pedir justicia, verdad y reparación”.
“También dignidad, una palabra que queda grande a muchos políticos. Como grande es queda el mapa con más de 114.000 perecid que siguen en montes y cunetas esperando justicia”. A la vez ha criticado que existan leyes en esta materia “que no se cumplen”.
Lapuente ha terminado su intervención recordando a Neus Catalá, que murió ayer a los 103 años. “Una enfermera que ayudó a cruzar la frontera a más de 180 niños huérfanos”, ha explicado, “y fue deportada y obligada a trabajar en la industria del armamento. Allí formó un comando clandestino para boicotear las armas”.
Santisteve
El alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, también ha acudido a este homenaje en el memorial de Torrero donde, además de las intervenciones, ha habido actuaciones musicales y ofrenda floral.
Santisteve ha lamentado que el presidente de Aragón, Javier Lambán visitase ayer y no hoy el camposanto. Ha explicado en su intervención las que considera deben ser las claves del republicanismo del siglo XXI.
Opina que los jóvenes son partidarios de esta fórmula que se entiende de “sentido común” y ganaría en un hipotético referéndum. Aboga por vincularla a cuestiones como el federalismo y la pluralidad, al tiempo que opina que la Educación y la Cultura deben emplearse como vía para “diseminar entre la juventud” los valores del republicanismo.
También ha dicho que el republicanismo del siglo XXI debe hacer una clara defensa de los bienes comunes nombrados nuevos derechos humanos: agua, energía, educación, salud y alimentación.
Cree que la “democracia representativa tiene sesgo oligárquico” y apuesta por una visión de la democracia más participativa y en el quehacer cotidiano. Apuesta por la lucha de derechos para que las personas sean “seres políticos”.
 
Las asociaciones memorialistas reclaman “verdad y justicia” en el aniversario de la República

La nueva Plataforma de Asociaciones Memorialistas de Aragón ha reivindicado “verdad y justicia” para las víctimas del franquismo durante el acto y ofrenda floral organizados por la Asociación Recuperación de la Memoria Histórica de Aragón (Armha) que se ha celebrado en el Memorial de las Víctimas de la Guerra Civil y Posguerra del cementerio zaragozano de Torrero (fotografía superior de Aragón Digital).
Representantes políticos, descendientes de represaliados, asesinados o emigrados han participado para conmemorar la efeméride y reivindicar avances en materia de Memoria Democrática.
El presidente de Armha, Enrique Gómez, ha insistido en que queda mucho camino por hacer. “La memoria debería ser asimilada por la sociedad y todas las fuerzas políticas. Pero mucha gente sigue negando el pan y la sal a las víctimas del franquismo”. “Mientras una sociedad no reconozca esos déficits”, ha dicho, “olvidará quien creó la base del régimen actual”.
Gómez ha destacado que hoy es día para recordar a personas “que murieron por ejercer sus derechos fundamentales” y especialmente, este año, a los maestros y maestras perseguidos.
Ha destacado que Zaragoza, en Torrero, cuenta con un memorial “más digno que otros” y reivindica mayor participación institucional en este acto.
Plataforma memorialista
Por su parte, la presidenta de la nueva plataforma, Anabel Lapuente, ha recordad que durante décadas fueron las propias familias de asesinados y desaparecidos quienes iniciaron su búsqueda.
“En la mayoría de los casos fueron mujeres”, ha dicho, “viudas y madres a las que les tocó vivir una vida de soledad y tristeza. Pero ahora somos muchas las que dedicamos mucho tiempo para pedir justicia, verdad y reparación”.
“También dignidad, una palabra que queda grande a muchos políticos. Como grande es queda el mapa con más de 114.000 perecid que siguen en montes y cunetas esperando justicia”. A la vez ha criticado que existan leyes en esta materia “que no se cumplen”.
Lapuente ha terminado su intervención recordando a Neus Catalá, que murió ayer a los 103 años. “Una enfermera que ayudó a cruzar la frontera a más de 180 niños huérfanos”, ha explicado, “y fue deportada y obligada a trabajar en la industria del armamento. Allí formó un comando clandestino para boicotear las armas”.
Santisteve
El alcalde de Zaragoza, Pedro Santisteve, también ha acudido a este homenaje en el memorial de Torrero donde, además de las intervenciones, ha habido actuaciones musicales y ofrenda floral.
Santisteve ha lamentado que el presidente de Aragón, Javier Lambán visitase ayer y no hoy el camposanto. Ha explicado en su intervención las que considera deben ser las claves del republicanismo del siglo XXI.
Opina que los jóvenes son partidarios de esta fórmula que se entiende de “sentido común” y ganaría en un hipotético referéndum. Aboga por vincularla a cuestiones como el federalismo y la pluralidad, al tiempo que opina que la Educación y la Cultura deben emplearse como vía para “diseminar entre la juventud” los valores del republicanismo.
También ha dicho que el republicanismo del siglo XXI debe hacer una clara defensa de los bienes comunes nombrados nuevos derechos humanos: agua, energía, educación, salud y alimentación.
Cree que la “democracia representativa tiene sesgo oligárquico” y apuesta por una visión de la democracia más participativa y en el quehacer cotidiano. Apuesta por la lucha de derechos para que las personas sean “seres políticos”.
Estais con el ring ring de justicia de una guerra que todos han olvidado, pero no podeis dejar tranquilo a los perecid?
 
"No sé lo que es un beso o una caricia de mi abuelo, me lo arrebataron"

Sebastián Oliva fue un líder decisivo en el sindicalismo andaluz. Sus nietas recrean su vida y su compromiso social y político, y el cráter que para su familia supuso su asesinato. Una de ellas ha anexado su testimonio en la querella argentina

Paco Sánchez Múgica (La voz del Sur)

14 de Septiembre de 2016

“Y si el régimen capitalista como tipo de organización económica para la humana convivencia ha fracasado; si su fracaso, como lógica consecuencia, ha arrastrado también el fracaso de sus principios sarracena y políticos, ni que decir tiene que la escuela político socialista, esa rama bastarda de la Primera Internacional, no podía escapar de la acción demoledora de los tiempos”. Sebastián Oliva en el número 56 de La Voz del Campesino, el 15 de octubre de 1932.
Carmen y Ángeles tienen una herida abierta. Es una herida que no se ve a simple vista pero que sangra y sangra apenas escarban juntas en sus recuerdos. En los recuerdos íntimos y más conocidos de Sebastián Oliva Jiménez, su abuelo. Han convivido toda su vida con el fantasma de un abuelo al que no han podido saludar, abrazar. Han aprendido a sobrevivir con el relato quebrado de dos descendientes, la progenitora de Carmen, María Josefa, y el padre de Ángeles, Francisco, a cuyo padre asesinaron junto a una tapia y cuyo cadáver arrojaron a una cuneta de la vieja carretera de El Puerto, una de las cinco fosas localizadas en la campiña jerezana. Han convivido con la memoria llena de retales de la vida de su abuelo Sebastián: sus gestos solidarios con los pobres de solemnidad, su tolerancia, su poder de convicción, su forma de sentar cátedra sin alzar la voz, su vida repleta de mítines por toda Andalucía, los registros policiales en su domicilio, su aventura mexicana para escapar del servicio militar…
Han sabido que su abuelo fue protestante pero que, aun así, no reñía a su descendiente al ir cada día a repicar las campanas de la Colegial. Han leído sus editoriales en La Voz del Campesino, el periódico que dirigía en Jerez y que pudo ser conservado en Amsterdam tras la Guerra Civil. También saben que se iba en un mulo o en bicicleta a enseñar a muchos jornaleros a leer y a escribir en una España desolada por el analfabetismo. Y también han conocido que fue encarcelado varias veces, “tanto por unos como por otros”, ante la menor sospecha de que fuera a dar uno de sus discursos públicos. “Mi padre siempre me contaba que le llevaba la comida a la cárcel y que, cuando pasaba todo, entonces le soltaban”, relata Ángeles. Las nietas no saben mucho más de su abuelo. Han oído anécdotas familiares más o menos creíbles y fidedignas. Pero hay otros datos que no han podido certificar. “Arrasaron con todo, entraron en la casa y se llevaron papeles, libros, fotos... Borraron todo. De mi abuela queda una foto. Se acabó”.
—¿Qué recuerdos le transmitieron sus padres de su abuelo?
Carmen García Oliva:
—Mi progenitora tenía mucha admiración por su padre, era pasión, era algo extraordinario, sobrepasaba a sus descendientes y a todo, su padre era lo máximo. Tuvo que ser un hombre muy bueno, muy excepcional. Era protestante pero en Navidad, en su mesa, tenía que haber sentada gente que no tuviera para comer, se la llevaba esa noche a comer a su casa. Mi progenitora —habla de ella en presente— dice que en mi casa siempre había gente de los pueblos durmiendo. Mi progenitora no me contó ni un cuento, solo hablaba de su padre, y todo lo comparaba con lo que él hacía. Ayudaba a toda la gente que podía".
Ángeles Oliva: —Mi padre contó muy poco. Yo perdí a mis dos abuelos, y a mi progenitora le daba pánico hablar de esos temas. Mi padre hablaba cuando podía, te cogía y te contaba cosas. En mi casa estaba prohibido contar cualquier cosa de esas. En la noche del 23F recuerdo oír a mi progenitora decir: se llevaron a mi padre, no podría soportar que se llevaran a uno de mis descendientes.
C. G. O.: —Sí, mi progenitora sí. Nunca ha escondido la historia, mi progenitora era cruda para eso, lo contaba todo como fue. Cuando ya empezó el Movimiento, iban a su casa y a mi tío Eugenio, que tenía dos años, le ponían una pistola en la cabeza. Cuando se iban, el niño saltaba y decía pum pum. E iban una y otra vez. A partir de la gloria de mi abuelo, yo no puedo explicar ni cómo era mi progenitora. Como no tuvo ni padre ni progenitora, el hecho de que nosotros los tuviéramos ya era suficiente. Un trastorno pavor. Fue todo muy complicado para ella. Tuvo que vivir sin su progenitora, su padre no estaba en la casa apenas, no estaba. Entre la política y dar clases, imagínate. Le marcó demasiado.

Sebastián Oliva no aparece en Wikipedia. Cita el historiador Diego Caro Cancela, en la biografía que le dedicó hace ya unos años, un frase que Esbozo de una enciclopedia histórica del anarquismo español incluye para recordar que la figura de este activista fue decisiva en el sindicalismo andaluz: a pesar de su relevancia como cenetista, “elogiadísimo como lo puedan haber sido Sánchez Rosa y Salvochea, tiene una biografía plagada de lagunas, lo que es harto lamentable”. Su figura ha sido estudiada por hispanistas franceses pero en su tierra es un completo desconocido. Para el escritor soviético Iliá Ehrenburg, en palabras recogidas en el libro España república de trabajadores, las ideas de Oliva "son candorosas y enrevesadas. Toda la fuerza se le va en los sentimientos, en su extraordinaria pasión, en su devoción fanática por su verdad, bastante confusa para los demás, pero infalible para él".

Podría apostarse a que solo una ínfima minoría de compatriotas conocen a ese hombre que pagó con su vida defender los derechos de los más desfavorecidos. El historiador José Luis Gutiérrez Molina asegura que "su gloria no fue un asesinato individual, formaba parte de un plan colectivo de exterminio que adoptan los golpistas una vez que ven que su golpe ha fracasado. Pensaban hacer un golpe duro, tenían el ejemplo de Primo de Rivera, y querían eliminar a todas esas personas que podían hacer volver determinadas situaciones". "Es importante saber —continúa Gutiérrez Molina— por qué los cancelar, y es que junto a la persona física se mataban también sus ideas". La CNT llegó a ser la principal fuerza sindical de la provincia de Cádiz con 45.323 afiliados en el año 1936. De las 390 ejecuciones documentadas en Jerez, un 20,5% de las víctimas militaba en las filas anarquistas. "Muchos de ellos no luchaban por la República, ni por la democracia, sino por el comunismo libertario".

—Si su abuelo no era radical ni violento, ¿por qué era tan incómodo para el poder e incluso para los miembros de su central?

C. G. O.: —
Le temían por su poder de convicción, calaba mucho en la gente; al poder le asustaba, ya fuera de un lado o de otro, porque tenía oratoria y capacidad para movilizar. Pero a él, por ejemplo, no le gustó nada que se quemaran conventos —en la provincia se quemaron o asaltaron una decena— ni nada de eso. Él llegó a decir que ya no pertenecía a nada porque eso no le gustaba. Era contrario a todo eso. Venían todos a pedirle consejo para determinadas movilizaciones pero él no era violento para nada.

Á. O.: —Mi abuelo pertenecía al Grupo de los 30, era treintista. Proponían una vía más reformista, más pausada, la cosa no estaba madura para la revolución. Él apoyó a ese grupo. Era de la rama más sindicalista, era pacifista convencido, no era radical. Estuvo en Suramérica para librarse de hacer el servicio militar. Tenemos un diccionario de la Lengua Española de México, que compró mi abuelo cuando estuvo allí, según contaba mi padre. Está claro que dejó una gran huella en sus descendientes que supieron transmitirla a sus nietos. Eso es porque era alguien muy excepcional. Iba a las viñas a enseñar a leer porque decía que eso era parte del camino hacia la libertad. Con solo haber rumores de una revuelta o algo, a él preventivamente lo encarcelaban. Fue tanto con la Dictadura de Primo de Rivera como con la Segunda República. Ambos bandos veían su figura como peligrosa.

Apenas hay un par de fotos para que Carmen y Ángeles reconozcan a su abuelo. El padre de Carmen llevó siempre en su cartera aquel retrato de Sebastián Oliva, el mismo que circula por internet como una reliquia. Con frondoso bigote, bien trajeado y gesto grave. Como con la cabeza en otra parte. Nació en Ubrique en 1881 pero vino pronto a Jerez junto a su familia para buscar un futuro próspero. Ayudó a su progenitora en la sastrería que regentaba, alternándolo con el trabajo como viticultor. En su casa siempre hubo libros e ideas. Su padre, bisabuelo de Carmen y Ángeles, también fue militante de las primeras sociedades obreras decimonónicas.

En las viñas, el joven Oliva empezó a compaginar su trabajo con un poderoso compromiso político y social, ejerciendo también como maestro en cortijos y gañanías, y como anarcosindicalista. Le llamaban “agitador anarquista” pero realmente Oliva, que fue dirigente de la Federación Nacional de Obreros Agricultores y el líder campesino más conocido de la CNT, siempre apostó por la rama más moderada del movimiento libertario, el treintismo. Esa corriente que pensaba que era necesario madurarlo todo mucho más antes del inicio de una revolución social. Eso le granjearía no pocos enemigos en las estructuras jerárquicas de la central, a la que se mantuvo leal hasta su último aliento, llegando incluso a renunciar a todo al radicalizarse las posiciones de los nuevos líderes faístas.

Sebastián contrajo matrimonio en primeras nupcias con Carmen, con la que tuvo tres descendientes: Francisco, Eliseo y María Josefa. "Mi abuela —relata Ángeles— murió de parto cuando Francisco tenía unos 8 años y María Josefa, 18 meses. Se volvió a casar con los años y tuvo un cuarto descendiente que se llamaba Eugenio. Eugenio era muy pequeño cuando pasó todo. Y pasó que aquella noche vinieron a por Sebastián, a obligarlo a ser un delator. Y pasó que Sebastián huyó a esconderse en una de las viñas donde impartía lecciones a los jornaleros. Allí dieron con él en poco más de un mes desde el Golpe y pronto pasó que unos kilómetros más al sur le dieron a su descendiente Francisco su bastón: "Tu padre ya no lo va a necesitar más". Cuando rememoran todo este […] episodio, la herida de Carmen y Ángeles sangra. El asesinato de su abuelo, que apenas contaba con 55 años, dejó un cráter en la familia. Los cuatro descendientes de Sebastián no fueron los mismos desde aquel 19 de agosto de 1936. 80 años después, Carmen ha acudido al Consulador de la República Argentina en Cádiz para anexar su testimonio a la querella contra los crímenes de lesa humanidad atribuidos al franquismo por la juez María Servini. Unos días después, ya está en condiciones de contar la experiencia: "Ese día se juntaron muchas emociones".

—¿Cómo se sintió tras declarar ante el cónsul?

C. G. O.:
—Al día siguiente estaba contenta, contenta, contenta. Porque yo quería, yo quería hacer algo así... Esta injusticia con este hombre tenía que salir a la luz.

—Tiene que ir usted a pedir amparo a un tribunal extranjero para reclamar justicia por la memoria de su abuelo...

C. G. O.:
—Qué vergüenza, ¿verdad? Qué vergüenza…

—Aquí hubo un juez al que juzgaron por abrir esa causa…

C. G. O.:
—Garzón, Garzón… Aquí tiene que venir Argentina a investigar nuestros crímenes.

Ocho décadas después de aquel asesinato, a través de las venas de sus padres, las nietas de Oliva tampoco saben qué habría sido de esa herida que no pueden cerrar si su abuelo no hubiese sido su abuelo. La herida no hay quien la cierre porque no creen que alguna vez haya justicia para quienes como Sebastián fueron represaliados, gente a la que segaron sus vidas y sus ideas, y nietos a los que dejaron sin abuelos. A partir de aquí, emocionada, cuenta Ángeles Oliva: "Es todo lo que nosotros arrastramos porque hasta que no tuve 13 o 14 años no tenía referencias de mi abuelo. Ninguna. Todo el mundo decía porque mi abuelo esto, mi abuelo lo otro… Yo no pude decir eso jamás en mi vida, es como que te han robado parte de lo que te corresponde como persona al haber nacido. Es que me lo arrebataron, no murió de gloria natural. No sé lo que es una caricia o un beso de mi abuelo. Además, por ninguno de los lados en mi caso. Al padre de mi progenitora también lo cancelar. Te arrebatan parte de tus raíces y tu vida".

—¿Habrá alguna vez algún tipo de reparación, justicia?

Á. O.:
—No. Si te refieres a que en un futuro más o menos inmediato se hable normal de esto, no. Si ha habido un gobierno —hace comillas con los dedos— de izquierdas y no se hizo, ¿se va a hacer ahora? Si algún día se hace habrá perdido mucho sentido porque todos los que principalmente necesitaban ese resarcimiento ya no están, están perecid.

C. G. O.: —Sigue sin reconocerse lo que en realidad pasó, yo lo llevo como una revancha, no lo puedo remediar. Si supieras lo que me han dicho aquí en Jerez... Una amiga de infancia hace tres años me decía "como esos que quieren sacar a sus abuelitos de las cunetas... si los cancelar, bien perecid están”. Sí señor, eso me lo han llegado a decir. Una vez en internet puse un comentario y la gente me puso verde.
Á. O.: —A mi padre ya no le sirve ni que encuentren a su padre ni que reconozcan lo que le hicieron. Ya no está, ni él ni sus hermanos. Sirve, claro que sirve, pero una siente que eso tuvo que ser ya hace muchos años.
Ángeles cuenta que a su padre, en el colmo de la crueldad, le movilizaron en el Frente Nacional dentro de un pelotón de fusilamiento. "Eso es uno de los traumas más grandes que tenía: cuando empezaba a contar cosas le decíamos papá, ¿pero tú disparabas? y él nos decía yo tuve que cancelar de pájaros lo que no te puedes ni imaginar. Apuntaba para arriba y mataba a los pájaros. Cuando empiezas a conocer la historia ves que hubo mucha gente que cruzó el frente, pero él estaba vigilado, amenazado, siempre le decían nunca te olvides que tienes tres hermanos... Francisco murió con 75 años. La progenitora de Carmen, María Josefa, con 83. Sus otros descendientes, apenas superaron los 50. Ninguno de ellos supo nunca dónde se encontraban los restos de Sebastián Oliva y, ni mucho menos, pudieron intuir que alguna vez una jueza argentina abriría una línea de investigación para tratar de condenar a los verdugos de aquellos crímenes.
—¿Cómo se cierra entonces la herida?
C. G. O.: —
Yo creo que tienen que pasar al menos tres generaciones más. Yo creo que sí. No antes. No, no me lo creo.
Á. O.: —La herida la cierra el reconocimiento de todos. Mi abuelo era conocido pero como él hubo cientos a los que también fusilaron y a lo mejor lo único que hacían era pertenecer a la CNT; y no eran ni activistas. Sé lo que significaría para nuestros padres el reconocimiento particular y privado de la figura de mi abuelo pero creo que más que eso hay que buscar el reconocimiento de todo lo que ocurrió en ese momento. Y eso es mucho más complicado y no se va a dar. Hay que reconocer la barbarie que se hizo, el destrozo de familias y de todo. Cuando murió Franco recuerdo perfectamente como mi padre sacó la foto de mi abuelo de la cartera, le dio un beso y dijo: ahora puedes descansar en paz.
Consulta aquí una serie de ejemplares de La Voz del Campesino, cabecera que dirigía desde su casa de la calle Cruces, en Jerez, Sebastián Oliva.
-----------------------------------------------------------------
Este artículo se ha publicado originalmente en La voz del Sur, el 10-09-2016.

Autor
  • Paco Sánchez Múgica (La voz del Sur)
 
Estais con el ring ring de justicia de una guerra que todos han olvidado, pero no podeis dejar tranquilo a los perecid?
Por supuesto que no, porque se están revolviendo en sus cunetas, olvidados, insultados y humillados. Espero que ese infierno en el que creéis sea realmente como decís y allí peine tus antepasados (en caso de haber cometido atrocidades contra pobre gente o haberse apropiado de bienes que no les pertenecían), y que esa tortura infernal sea hereditaria y te esté esperando con la guadaña preparada... Desgraciadamente todo eso son fábulas de gente muy trastornada...
 
La gran diferencia:

"Debe explicarse que la legalidad republicana intentó evitar lo que pasó, y la pretendida legalidad franquista puso la ley al servicio de la aniquilación del otro. Esta es la diferencia", ha dicho Herrera, durante la emisión del programa especial de TVE-Cataluña 'Tengo una pregunta para usted'.


Herrera ha defendido las políticas que ha puesto en marcha ICV-EUiA desde el Govern en el ámbito de la memoria histórica, y que han supuesto que en Cataluña haya, entre otras cosas, un museo sobre el exilio republicano en la frontera de La Jonquera (Girona) o memoriales en los escenarios de la Batalla del Ebro.


El candidato lo ha dicho después de que un ciudadano le preguntase sobre los crímenes que se cometieron "en la carretera de Horta o en la Arrabassada" al estallido de la Guerra Civil por parte de grupos de milicianos. Unos colectivos que, a juicio del hombre que ha hecho esta pregunta, "nadie ha defendido".

Inseguridad catalana

Si las preguntas que el público ha efectuado a la candidata popular, Alicia Sánchez Camacho, se han centrado en la lengua y el autogobierno, en el caso de Herrera parte de ellas han hecho referencia a la gestión de ICV-EUiA en el Govern, sobre todo al frente de la consejería de Interior.


Por ejemplo, una taxista ha reclamado al candidato que se comprometa con la seguridad en su sector. "Llevo una mampara en el taxi y es muy engorroso. Siempre debo pedir que me hablen más alto porque no oigo a los pasajeros", a asegurado Marta Vargas, taxista en Tarragona.


Ante esta afirmación, Herrera ha indicado que en cualquier caso, este sentimiento describe una percepción de inseguridad que es real entre los ciudadanos, y ha asegurado que se debe ir más allá de los datos que ofrecen los índices y las estadísticas.


"Le podría preguntar sobre el precio del carburante, sobre el carnet por puntos o sobre por qué se ha permitido construir la estación del AVE de Tarragona en medio de una montaña donde no hay nada", ha asegurado Vargas en su intervención.


Herrera también hay dicho que "no hay tonalidad" entre la sanidad catalana y madrileña. Así, ha destacado que aunque no niega la problemática de las listas de espera, el sistema sanitario público en Cataluña está mucho mejor.


Herrera ha defendido la inmersión lingüística recordando que él proviene de un barrio de mayoría castellanohablante en el que todos sus compañeros de clase han tenido las mismas oportunidades con independencia de la lengua, y también que la ecuación de bajar impuestos y mantener las políticas sociales es imposible.
 
La gran diferencia:

"Debe explicarse que la legalidad republicana intentó evitar lo que pasó, y la pretendida legalidad franquista puso la ley al servicio de la aniquilación del otro. Esta es la diferencia", ha dicho Herrera, durante la emisión del programa especial de TVE-Cataluña 'Tengo una pregunta para usted'.


Herrera ha defendido las políticas que ha puesto en marcha ICV-EUiA desde el Govern en el ámbito de la memoria histórica, y que han supuesto que en Cataluña haya, entre otras cosas, un museo sobre el exilio republicano en la frontera de La Jonquera (Girona) o memoriales en los escenarios de la Batalla del Ebro.


El candidato lo ha dicho después de que un ciudadano le preguntase sobre los crímenes que se cometieron "en la carretera de Horta o en la Arrabassada" al estallido de la Guerra Civil por parte de grupos de milicianos. Unos colectivos que, a juicio del hombre que ha hecho esta pregunta, "nadie ha defendido".

Inseguridad catalana

Si las preguntas que el público ha efectuado a la candidata popular, Alicia Sánchez Camacho, se han centrado en la lengua y el autogobierno, en el caso de Herrera parte de ellas han hecho referencia a la gestión de ICV-EUiA en el Govern, sobre todo al frente de la consejería de Interior.


Por ejemplo, una taxista ha reclamado al candidato que se comprometa con la seguridad en su sector. "Llevo una mampara en el taxi y es muy engorroso. Siempre debo pedir que me hablen más alto porque no oigo a los pasajeros", a asegurado Marta Vargas, taxista en Tarragona.


Ante esta afirmación, Herrera ha indicado que en cualquier caso, este sentimiento describe una percepción de inseguridad que es real entre los ciudadanos, y ha asegurado que se debe ir más allá de los datos que ofrecen los índices y las estadísticas.


"Le podría preguntar sobre el precio del carburante, sobre el carnet por puntos o sobre por qué se ha permitido construir la estación del AVE de Tarragona en medio de una montaña donde no hay nada", ha asegurado Vargas en su intervención.


Herrera también hay dicho que "no hay tonalidad" entre la sanidad catalana y madrileña. Así, ha destacado que aunque no niega la problemática de las listas de espera, el sistema sanitario público en Cataluña está mucho mejor.


Herrera ha defendido la inmersión lingüística recordando que él proviene de un barrio de mayoría castellanohablante en el que todos sus compañeros de clase han tenido las mismas oportunidades con independencia de la lengua, y también que la ecuación de bajar impuestos y mantener las políticas sociales es imposible.

La gran diferencia, dice .... Ni nadie va a defender; los asesinaron los de ICV-EUiA, los de Pdr Snchz, los de Pablo Iglesias ... los mismos que los quieren esconder.


"Companys ( "orate de atar", en opinión de Manuel Azaña ) durante los dos años y medio que duró la guerra encontró tiempo para firmar penas de gloria para los ‘sospechosos habituales’, unos 8.400 según los cálculos de Javier Barraycoa. Uno de ellos fue el alcalde de Lérida, Joan Rovira Roure, condenado y ejecutado en agosto de 1.936 por el crimen de haber organizado la Cabalgata de Reyes de ese año.

¿ Es que estos asesinados, en su mayoría catalanes, no merecen justicia por parte de la actual Generalidad y del Gobierno español ?, ¿ es que la ‘memoria histórica’ solo se aplica a unas víctimas, las de tonalidad rojo ?"


FUENTE : LA HAY PERO NO LA PONGO HASTA QUE EL GOBIERNO PONGA LAS SUYAS ...
 
En recuerdo de MERCEDES ROMERO ABELLA, maestra gallega, que fue FORZAD, sus PECHOS CORTADOS, y ASESINADA por incivil franquistas en 1936

Mercedes Romero Abella, nació en Cee (A Coruña) el 27 de junio de 1907, su padre Manuel Romero Castro trabajaba como fotógrafo. Mercedes estudió magisterio en la Coruña desde 1922 a 1926. Vivió su juventud en Corcubión y en 1936 ya ejercía de maestra en Monelos (A Coruña). Residía en la Plaza de Santo Domingo en la Coruña. Era miembro del Sindicato Provincial de Maestros (FETE-UGT) de La Coruña, del cual fue presidente, y aunque no hay constancia de que tuviera alguna actividad política o sindical durante la II República, como otras represaliadas, había ejercido como apoderada de la candidatura del Frente Popular en las elecciones de 1936.

En 1931 se casó con Francisco Mazariegos, trabajador y sindicalista de la UGT empleado de banca en el Banco Pastor. La pareja tuvo dos descendientes, Marisa en 1932 y Enrique, en 1933. Francisco Mazariegos participó en la resistencia al golpe militar en el gobierno civil de la ciudad de la Coruña y fue por ello detenido, condenado a gloria y asesinado el 31 de agosto de 1936, con 32 años.

Tras la gloria de su marido, Mercedes solicitó el pasaporte para embarcar hacia América, y cuando intentaba hacer gestiones fue detenida por falangistas cerca del domicilio de su suegra en la plaza de Santo Domingo. La ejecutaron en la Cuesta de la Sal. Antes de acribillarla a balazos fue forzad y le cortaron los pechos. La encontraron en el pozo del Puente de la Castellana de Aranga, cerca de la carretera de Ferrol. Se ignoraba cuanto tiempo llevaba perecid, iba vestida con bata de casa y fue inscrita en el libro de defunciones del Registro Civil de Aranga con fecha 19 de noviembre de 1936 como desconocida. Posteriormente, el 12 de febrero de 1937, fue identificada y enterrada en una fosa común en Vilarraso, la fosa común más grande de Galicia.
 
Diario de los crímenes de la II República que el PSOE nunca le contará.
(Memoria histórica sin manipulaciones)
“Estamos decididos a hacer en España lo que se ha hecho en Rusia. El plan del socialismo Español y del comunismo Ruso es el mismo” (Largo caballero – El Socialista, 9 de febrero de 1936).
Tras 5 años de desgobiernos y violencias instigados por fuerzas de izquierda desde el mismo inicio de dicho régimen “democrático” (quema de iglesias, expulsión de los jesuitas, prohibiciones de toda índole, persecuciones políticas, cierre de periódicos), 2 golpes de estado – General Sanjurjo y el cruento GOLPE DE ESTADO de 1934 que promueve el PSOE con miles de víctimas – Su secretario Largo caballero fue detenido y procesado – Prieto abandonó España) con el posterior asesinato del líder de la oposición D. Jose alopécico Sotelo, asesinado por la guardia personal de Prieto e instigado por el PSOE, bajo el gobierno del frente popular, fuerzas militares se sublevaron contra esta insostenible situación de violencias revolucionarias, iniciándose la Guerra civil anunciada, anhelada y proclamada por el líder del PSOE, Largo caballero, el Lenin Español.

Guerra Civil Española (1936-1939)
La Guerra Civil no es un hecho aislado, sino que es la consecuencia natural de la inestabilidad y caos que se produjo durante los años de la República junto con la falta de voluntad de convivencia que se daba entre los partidos políticos. Todos lo querrán todo, y para los demás, nada. Y ello nos lleva solo a.. La GUERRA.
La guerra Civil fue una lucha entre los propios militares (se sublevaron 4 generales con mando de división o asimilados de los 21 existentes, el 80% de los generales de brigada no se sublevó ni el 70% de los coroneles y tenientes coroneles, así como menos del 50% de comandantes) y los propios civiles (millones estuvieron a favor y millones en contra).
El propio Azaña, presidente de la República, escribió:
“… había gobiernitos de cabecillas independientes en Puigcerdá, La Seo, Lérida, Fraga, Hospitalet, Port de la Selva, etc. Debajo de eso, la gente común, el vecindario pacífico, suspirando por un general que mande, y que se lleve la autonomía, el orden público, la FAI en el mismo escobazo”.
Añade también Azaña, presidente de la República:
“… Cuando empezó la guerra, cada ciudad, cada provincia quiso hacer su guerra particular. Barcelona quiso conquistar las Baleares y Aragón, para formar con la gloria de la conquista, como si operase sobre territorio extranjero, la gran Cataluña. Vasconia quería conquistar Navarra; Oviedo, León; Málaga y Almería quisieron conquistar Granada; Valencia, Teruel; Cartagena, Córdoba. Y así otros. Los fruta iban al Ministerio de la Guerra a pedir un avión para su distrito, “que estaba muy abandonado”, como antes pedían una estafeta o una escuela. ¡Y a veces se lo daban! En el fondo, provincianismo fatuo, ignorancia, frivolidad de la mente española, sin excluir en ciertos casos doblez, codicia, deslealtad, fistro altanería delante del Estado inerme, inconsciencia, traición. La Generalidad se ha alzado con todo. El improvisado gobierno vasco hace política internacional. En Valencia, comistrajos y enjunques de todos conocidos, partearon un gobiernito. En Aragón surge otro, y en Santander, con ministro de Asuntos Exteriores y todo. ¡Pues si es en el ejercito! Nadie quería rehacerlo, excepto unas cuantas personas, que no fueron oídas. Cada partido, cada provincia, cada sindical, ha querido tener su ejército. En las columnas de combatientes, los batallones de un grupo no congeniaban con los de otro, se hacían daño, se arrebataban víveres, las municiones….. “
“En Valencia, todos los pueblos armados montaban grandes guardias, entorpecían el tránsito, consumían paellas, pero los hombres con fusil no iban al frente cuando estaba a quinientos kilómetros. Se reservaban para defender su tierra. Los catalanes en Aragón han hecho estragos. Peticiones de Aragón han llegado al gobierno para que se lleve de allí las columnas catalanas. He oído decir a uno de los improvisados representantes aragoneses que no estaba dispuesto a consentir que Aragón fuese “presa de guerra”…. En los talleres, incluso en los de guerra, predominaba el espíritu sindical. Prieto ha hecho público que mientras en Madrid no había aviones de caza, los obreros del taller de reparación de Los Alcázares se negaban a prolongar la jornada y trabajar los domingos….Después del cañoneo sobre Elizalde, en Barcelona, no quieren trabajar de noche. Valencia estuvo a punto de recibir a tiros al gobierno cuando se fue de Madrid. Les molestaba su presencia porque temían que atrajese los bombardeos. Hasta entonces no habían sentido la guerra. Reciben mal a los refugiados porque consumen víveres. No piensan que están en pie gracias a Madrid.”
(“Velada en Benicarló”, Azaña).
Son palabras ¡del propio presidente de la República!
La republicana Clara Campoamor lo relata así en 1937 en SU LIBRO “La revolution espagnole vue par une republicainne”:
“Solamente en la Casa de Campo se encontraban de 70 a 80 cadáveres cada mañana. Un día, el gobierno hubo de confesar que había 100 perecid”
Religión en la zona republicana.
En la zona Nacional se produce una recuperación de la práctica religiosa, que contrasta con la zona republicana o roja, en la que se prohíbe el culto, se destruyen las iglesias o se trasforman en almacenes, se asesina a católicos, sacerdotes y monjas y se expropian de las propiedades eclesiásticas. Todo ello con destrucción de millares de obras de arte de incalculable valor, perdidas para siempre. En las páginas sobre la República y guerra se muestran cientos de datos sobre crímenes de milicianos y milicianas contra la libertad religiosa.
Fueron asesinados por miembros del bando republicano y por motivos religiosos:
– 13 obispos (Nieto, de Siguenza; Huix, de Lérida; Laplana, de Cuenca; Asensio, de Barbastro; Serra, de Segorbe; Basulto, de Jaén; Borras, de Tarragona; Estanaga, de Ciudad Real; Ventaja, de Almería; Medina, de Guadix; Irurita, de Barcelona; Ponce, de Orihuela; y Polanco, de Teruel).
– 4.184 miembros del clero secular, seminaristas incluidos.
– 2.365 religiosos.
– 283 monjas.

Aparte fueron asesinados varios miles de personas no tanto por razones políticas sino religiosas.
“Nadie que tenga buena fe y buena información puede negar los pavor de esta persecución. Que el número de sacerdotes asesinados haya sido de dieciséis mil o mil seiscientos, el tiempo lo dirá. Pero que durante muchos meses y aun años bastase el mero hecho de ser sacerdote para merecer la pena de gloria, ya de muchos tribunales más o menos irregulares que como hongos salían de los pueblos, ya de revolucionarios que se erigían a sí mismos en verdugos espontáneos, ya de otras formas de venganza o ejecución popular, es un hecho plenamente confirmado.” (Salvador de Madariaga, Ensayo de Historia Contemporánea, Buenos Aires, 1955)
Represión indiscriminada por el Frente Popular: incluida la clase trabajadora y maestros.
No hay clases sociales para la represión del Frente Popular.
Esta extendido el supuesto de que las víctimas de las milicias republicanas eran capitalistas y religiosos, respetándose al pueblo trabajador. Aun cuando ello nunca debiera servir de justificación para el crimen, hemos de resaltar que es falso, y como muestra un botón.
Veamos las gloria políticas en un pueblo medio de una provincia tópica de la zona republicana. Así, vecinos de un pueblo como Carlet (Valencia) murieron asesinados de entre sus vecinos 5 personas de profesiones liberales (ingeniero, medico, veterinarios y oficial notaria), 6 industriales y propietarios, 1 guardia civil, 2 religiosas (Teresa Rosat Balasch y Josefa Romero Clariana de 61 y 65 años de edad), el secretario del ayuntamiento (Alfonso Pellicer Vanaclocha), y 10 labradores!! (Jose Garcia, 18 años; Salvador Garcia Ferrer, Eduardo Hervas Bello, Bartolome Borras Monza, Jose Peris Vanaclocha, Ernesto Peris Vanaclocha, Jose Miguel Lacuesta, Francisco Montesinos Perez, Andrés Primo Casp y Jose Casanovas Arlandis), 2 albañiles (Jose Pico Vanaclocha por ser de Acción Católica, y Jose Quiles Tomas), 1 maestro (Eduardo Primo Marques), 1 zapatero (Virgilio Pellicer Vendrell), 1 ama de casa (Trinidad Hervas Martínez, de 38 años) y el ordinario del lugar (Jose Fabra Sanz).
Como se ve el colectivo más castigado es el de los labradores. (Datos obtenidos y ampliables en “La represión en la retaguardia republicana, País Valenciano, 1936-1939”, de Vicent Gabarda Cebellon, editado por Edicions Alfons el Magnanim y la Insticucio Valenciana d’Estudis i Investigacio“).
Los crímenes producidos durante la Guerra en la que ella misma se llamaba zona roja son millares, por lo que son de imposible enumeración, existiendo numerosa bibliografía al respecto, incluso con listado de victimas.
Serán ejecutados en la zona republicana entre 60.000 y 75.000 personas (unos 25.000 en la zona nacional).
En Madrid fueron asesinados por el Frente Popular unas 17.000 personas (solo en noviembre de 1936 en Madrid fueron asesinadas 9.775 personas).
Pero detallemos solo unos cuantos de los crímenes producidos en la actualmente llamada zona republicana, entonces llamada roja: Al margen de la cantidad había un lamentable instinto incivil que si bien se dio en los 2 bandos, fue especialmente cruel entre los republicanos.
 
- Sor Isabel Calduch Rovira



Monja Capuchina del monasterio de Castellón de la Plana. Nació en 1882 en Alcalá de Chivert (Castellón). Cerrado su monasterio a la fuerza, se refugió en casa de su hermano, sacerdote que también será asesinado. Fue arrestada el 13 de abril de 1937, y vejada, maltratada y asesinada aquel mismo día junto al cementerio de Cuevas de Vinromá. Fue beatificada el 11 de marzo de 2001.
 
El marido participa en resistencia armada, es capturado, juzgado y ejecutado. A los del Cuartel de la Montaña los ejecutaron directamente. ¿Ocurre algo?

En cuanto a lo de la mujer veo incoherencias en el relato.

¿Iba en bata a hacer gestiones? Si nadie sabía cuánto tiempo llevaba perecid, ¿cómo se sabe dónde y cómo murió? Si la cancelar en la Cuesta de la Sal después de detenerla, ¿dónde la abusa y le cortaron los pechos?

Después del fiasco de El Aguaucho hay que dar más explicaciones y relatos más coherentes. Contratar guionistas os ayudará a hacer más creíbles los melodramas que montáis.
 
- Sor Milagros Ortells Gimeno

Monja Capuchina del monasterio de Valencia. Nació en dicha ciudad el 29 de noviembre de 1882. Obligada a dejar el monasterio a causa de la persecución religiosa, vivió escondida hasta que la descubrieron y arrestaron. Fue inmolada el 20 de noviembre de 1936 en el Picadero de Paterna (Valencia), junto con su hermana y 15 Hermanas de la Doctrina Cristiana. Fue beatificada el 11 de marzo de 2001.
 
La EJECUCIÓN de MATEA LUNA y otros vecinos de Villalpando por elementos franquistas en 1936

Matea Luna Alarma, nació en 1879, era vecina de Villalpando (Zamora), casada con Tomás Mansilla, progenitora de 6 descendientes. Era la hermana mayor de Salvador Luna Alarma, presidente del Radio Comunista de Villalpando y candidato por el PCE en las elecciones generales de 1933. Ella y muchas mujeres de clase obrera protestaron en 1933 porque las Hijas de la Caridad detentaban un colegio que ocupaba un local de propiedad municipal, mientras que la escuela pública se encontraba en un estado deplorable, sin capacidad para atender a las necesidades educativas. El 30 de marzo de 1936 la gestora municipal obligó a las hermanas a desocupar el hospital-escuela, lo que el párroco Luis Alopécico Lozano cobraría cuando llegara el momento de echar una mano a Dios en la tarea de “herir profundamente el corazón” de quienes vivían al margen de la Iglesia y “desbaratar los planes” de las organizaciones obreras.

Matea fue detenida en agosto por los golpistas, junto a otras 5 personas: Su hermano Salvador, de 50 años; Gabriel José Gallego Granado, de 59 años, vocal de la gestora municipal del Frente Popular y primer secretario de la agrupación socialista; Froilán Veledo, esterero y jornalero de 50 años; Julia Cifuentes Veledo, de 30 años; Dimas Infestas Infestas, recaudador municipal de tasas, de 29 años y afiliado a la CNT.

La detención fue llevada a cabo por Juan Valera Nieves, “sargento Veneno”, y sus ayudantes, enviados por el gobernador civil Hernández Comes, que había autorizado la “detención de los individuos que se hubieran destacado por extremistas y contrarios al Movimiento” y para que “todos aquellos que hubieran tomado armas en contra de la Guardia Civil o fuerza armada fuesen dejados perecid en el cementerio de la referida localidad”. Ninguno de los detenidos había “tomado armas”. Los detenidos fueron trasladados a Zamora.

Al día siguiente de su detención fue asesinado, en el cementerio de Zamora, Gabriel José Gallego. Tres días más tarde, el 28 de agosto, Salvador Luna, Froilán Veledo y Dimas infestas. Matea Luna fue asesinada el 27 de octubre, tras haber sido sacada, supuestamente, para ser trasladada a Bermillo. De los 6 detenidos el 24 de agosto, la última en ser asesinada -el 21 de noviembre- fue la joven Julia Cifuentes, que pasó sus últimas semanas de vida en la cárcel en compañía de su progenitora Baldomera Veledo (encarceladas el 24 de agosto), y cuya historia fue publicada por su sobrina Yolanda Allende Cifuentes en el artículo “En memoria de Julia”.
 
ISIDRO FERNÁNDEZ, campesino y pastor, y otros REPUBLICANOS de Almonte, fueron cancelados por falangistas en 1936

Isidro nació en Pola de Siena (León) en 1895. Sus padres eran campesinos y pastores. Con 7 años, Isidro y su padre se desplazaron al Rocío, Huelva, para prosperar, aprovechando los mejores pastos del coto y las marismas. Con el tiempo, Isidro se casó con María Vargas de la Torre y tuvo 4 hijas y un descendiente. Isidro era de izquierdas, hablaba de política con otros amigos pero nunca se metió con nadie. En la Choza del Acebuchal se reunían para organizar algunas movilizaciones en defensa de la República, de la democracia y la libertad.

Isidro fue nombrado Secretario General de las “Izquierdas” de El Rocío, algo que llevó con mucho orgullo. El guardia del Coto de Doñana andaba detrás de Isidro por este asunto, y porque Isidro furtiveaba, ya que la gente de la zona necesitaba los alimentos que la Marisma y Doñana aportaban a la escasa y pobre dieta local. La familia tenía una bandera republicana en la choza del Acebuchal donde vivían. Desde allí organizaron una pequeña manifestación de apoyo a la República, dando una vuelta por las calles principales de El Rocío. Las hijas María y Luz, vestiditas con un traje rojo que les hizo Isabel la Coraje, presidían la marcha con la bandera republicana. Aquello no sentó bien a los sectores más reaccionarios de la aldea, y esto se sumó a la rabia que el Guarda del Coto y algunos falangistas le tenían.

El 25 de julio las tropas facinerosos rebeldes entraron en Almonte, e Isidro se alejó varios días a la marisma a recoger el ganado y alejarse de la angustia del ambiente. Cuando a los pocos días volvió, se enteró de que 2 guardias civiles habían estado preguntando por él; al día siguiente volvieron a la choza con instrucciones de que se presentase en el Ayuntamiento de Almonte. Amigos y familia le aconsejaron huir, pero Isidro, convencido de que no habría acusación ya que nada había hecho, acudió a la cita, aunque las niñas le decían, ¡Papá no te vayas! ¡Papá te queremos! ¡Acuérdate de nosotros!

Isidro fue empujado por 2 falangistas al despacho del alcalde. En una habitación cercana, Frasquita una buena mujer republicana, lloraba con un llanto que desgarraba el alma preguntando por su hermano, estaba rapada y su cara reflejaba un gran dolor. Tras un interrogatorio y 3 días de cárcel le dejaron libre, los falangistas le habían robado un caballo, 2 yeguas y parte del ganado. Pero volvieron a por él, le subieron a un camión con otros vecinos y le llevaron al cuartelillo, donde los maltrataron, y después a la cárcel. En la plaza del pueblo se anunciaba a los que iban a ser cancelados y se pedían voluntarios. A quien se ofrecía le daban un bocadillo y un litro de vino, después en el cuartel de Falange pagaban 1 peseta de jornal. Allí tenían las listas de fusilamientos, acumulaban lo que robaban a los “rojos”, rapaban, daban ricino, maltrataban o abusa a las “rojas” o las que tenían vínculos con algún “revolucionario”.

El alcalde y la guardia civil dijeron a Mariquita: “Lo llamamos y lo tenemos encerrado para cancelar. – ¿Pero él que ha hecho? – Nada, lo matamos por sus ideales”. Sin preguntas, causa, juicio, amparo, cargos, inscripción, los trasladaron directos a acabar en un camión que los llevó hasta las tapias del cementerio de Hinojos. Los bajaron, les quitaron lo que llevaban, a empujones los colocaron en fila detrás de un pino. Sonó una voz, ¡ahora os vamos a dar vuestro merecido rojos […]. Estaba casi amaneciendo, cuando sonaron las descargas. Después trasladaron los cadáveres a una fosa común.

Mariquita enloqueció. Estuvo más de 3 meses llorando de noche y día, intentó rehacer su vida, con la dificultad y la presión de ser mujer de un “rojo asesinado”. Lo peor que se podía ser. Ella y la niñas fueron humilladas y rechazadas. No pudieron ir a la escuela y desde muy pequeñas, tuvieron que ganarse la vida sirviendo a esa clase dominante, a los vencedores. Al poder que había apiolado a su padre.

Según recoge el historiador Francisco Espinosa Maestre en su libro: Contra la República. Los “sucesos de Almonte” de 1932, en Hinojos fusilaron de Almonte a:

Antonio Rodríguez Soltero, “El niño de la casa del reloj”, 41 años, cancelado el 2 de septiembre de 1936 en Hinojos.
Francisco Acevedo Salguero, concejal en Almonte durante 5 años, cancelado el 3 de septiembre de 1936.
Juan Trigueros Cáceres, 56 años, cancelado el 3 de septiembre de 1936.
Martín Auden Peláez, 55 años, cancelado el 3 de septiembre de 1936.
Francisca Cabrera Rodríguez, “Frasquita la Charamusca”, de 36 años, cancelada el 4 de septiembre de 1936.
Isidro Fernández Cordero, 41 años, cancelado el 4 de septiembre de 1936. Vivió en el Rocío.
Manuel Domínguez Valladolid, cancelado el 4 de septiembre de 1936. Alcalde pedáneo de El Rocío.
José Medina Martínez “José Pamuez”, 26 años, cancelado el 5 de septiembre de 1936.
Alfonso Espina Cabrera, 28 años, cancelado el 5 de septiembre de 1936.
Manuel Ramos Peláez “Espiritista”, 48 años, cancelado el 5 de septiembre de 1936

Si olvidáis lo que fuimos, vuestros Gobiernos serán democráticos, pero legitimados en el Olvido sufrirán nuestro desprecio. La Libertad y la Democracia no se fortalece sobre el Olvido, y la Sangre derramada de miles de personas inocentes. No fuimos inscritos, sino arrojados en una fosa desmantelada por gobiernos democráticos, que no se han interesado en su búsqueda. Gobiernos de “izquierdas” no han esclarecido que más de 12 personas seguimos DESAPARECIDOS, Enterrados, OLVIDADOS, en el frío suelo, inhóspito cubículo de una fosa común
 
Pozos de Caudé, un millar de REPUBLICANOS BRUTALMENTE ASESINADOS por fusileros franquistas y arrojados al interior de un pozo de 84 metros de profundidad

El labrador escuchó una descarga de fusilería, después tiros de gracia. Retuvo el número de detonaciones. El incidente volvió a repetirse la noche siguiente, la liturgia de gloria se convirtió en pauta y norma. El rastro contable de los estampidos del interminable rosario de gloria fue anotado cada día. Supo el labrador que los falangistas locales, los franquistas y la guardia civil hacían razzias por la provincia de Teruel, arrestando a alcaldes, maestros, farmacéuticos, presidentes de agrupaciones de partido, dirigentes de círculos obreros, sindicalistas..,de Teruel capital, Santa Eulalia, Gea de Albarracín, Villarquemado, Concud, Caudé, Dos Torres, Las Cuevas y de muchos más lugares, y que los arrestados desaparecían para no volver.

No se conoce la identidad de la mayoría de los mil perecid arrojados al pozo de Caudé. Son centenas las familias de pueblos de la zona que no saben dónde se hallan los restos del familiar que un día de 1936-37 se llevaron para no volver jamás. Pasados 35 años, el labrador relató a Volnei y Jaurés Sánchez, dos viejos socialistas turolenses, como oía por la noche los camiones y apuntaba los tiros de gracia: “Apunté alguno más de mil”. Ángel, padre de Volnei y Jaurés, labrador, socialista, pudo huir, pero los falangistas represaliaron a su familia: El 6 de agosto de 1936, María Pérez Macías, esposa de Ángel, fue detenida, cancelada y arrojada al pozo de Caudé. Un mes después, unos guardias civiles fusilaron por la espalda a la hija, Pilar, de 17 años, y a otra jovencita. Luego arrojaron sus cadáveres al pozo. María Pérez y su hija Pilar, son 2 de los mil cancelados cuyos restos reposan en los pozos de Caudé. Ángel fue cancelado en la cárcel de Zaragoza en 1943.

El pozo se encuentra en el kilómetro 126 de la N-234 de Sagunto a Burgos, al lado de Teruel. La barbarie llenó el pozo, Y aunque la cal viva consumía inocente carne republicana, cientos de cadáveres sobrantes anónimos fueran vergonzantemente inhumados en fosas anejas a los pozos. Poco antes de inaugurarse el Valle de los Caídos, un camión oficial removió la tierra, sacaron unos huesos y se los llevaron al Valle por aquello de que hubieran restos de toda España. Desde el final de la guerra hasta la transición siempre había algún ramo de flores depositado a escondidas en el pozo, después con menos temor. Tras 80 años de olvido institucional, amenazas, atentados, profanaciones, los familiares, sindicatos, partidos políticos han rehabilitado el entorno del pozo, y homenajean con periodicidad la memoria del millar de hombres y mujeres turolenses allí exterminados. Hoy, en el brocal, alguien ha escrito con pintura roja “POZO ARTESIANO DE 84 METROS DE PROFUNDIDAD LLENO DE CANCELADOS EN 1936. UN RECUERDO DE VUESTROS COMPAÑEROS”.
 
Sigue contando la historia como les parece a ellos, aderezando relatos basados en testimonios orales con toques de melodrama.

Sobre Caudé el único hecho probado es la matanza de soldados republicanos a manos de sus mandos por negarse a combatir.

Hallan una fosa en Teruel con 46 soldados republicanos cancelados por negarse a volver al frente

Por supuesto, en ese relato se omite mencionarlo.
 
La memoria histórica, como la integración intercultural es un embeleco de dimensiones galácticas.
Además, ¿la memoria histórica que empieza en 1936? ¿Qué poca memoria, no?
 
Los ASESINATOS de SOCIALISTAS de Casalarreina (La Rioja) en 1936 por elementos franquistas

La Rioja es un territorio donde tras el golpe de estado de Julio de 1936 no hubo frente de guerra, no hubo trincheras, la confrontación bélica no existió. Sin embargo al menos 2.000 riojanos perdieron la vida en el frente de guerra instalado por los golpistas en cada pueblo, en cada villa, en la represión inmisericorde que llevaron a cabo de forma similar en la vecina Navarra. El 10 de agosto de 1936, en Casalarreina, un piquete de requetés cargó en un camión a 11 vecinos detenidos y torturados los días previos y partieron rumbo a Fuenmayor.

A todos los subieron en el camión para darles “el paseo” y asesinarlos esa misma noche en Buicio, y al menos 8 de ellos quedaron enterrados en una fosa común del cementerio. A día de hoy, solo los restos de 3 de ellos han podido ser identificados tras las excavaciones llevadas a cabo en Fuenmayor en el 2007 por sus descendientes. Estas fueron las víctimas:

– Saturnino Díaz Sobrino, natural de Casalarreina, 30 años, miembro de la Federación de trabajadores de la tierra de UGT, alguacil, empleado municipal.
– Ciriaco Fernández Barrio, natural de Casalarreina, 35 años, empleado de la fábrica de chorizos y trabajador del campo.
– Estanislao Ortún Ortún, natural de Casalarreina, 31 años, sereno, miembro de la Sociedad de Obreros Agrícolas de la UGT.
– Pascual Saiz Vergara, natural de Casalarreina, 38 años, jornalero y músico de la banda municipal de Casalarreina. Miembro de la Sociedad de Obreros Agrícolas de la UGT.
– Gregorio Salinas Negueruela, natural de Casalarreina, 40 años, alcalde socialista de la localidad.
– Francisco Sánchez Jiménez, natural de Casalarreina, 40 años, Miembro de la Sociedad de Obreros Agrícolas de la UGT.
– Ángel Urquiza Ruiz, natural de Casalarreina, 40 años, casado y padre de 4 descendientes, miembro de la Sociedad de Obreros Agrícolas de la UGT
– Pablo Álvarez Canal, natural de Casalarreina, 41 años, ganadero, simpatizante socialista. Casado y padre de 5 descendientes.
– Cipriano Negueruela Fernández, natural de Casalarreina, 43 años, miembro de la Sociedad de Obreros Agrícolas de la UGT. Presidente de la Junta Inspectora de la Oficina de Colocación Obrera en 1933 y vocal de la Junta del Reparto de Utilidades y de la Junta Pericial que examinaba el amillaramiento de la riqueza urbana en abril de 1936.
– Vicente Porres Lequerica, natural de Casalarreina, 21 años, simpatizante socialista, músico y pregonero.
– Juan Llanos Varona, natural de Casalarreina, 55 años, agricultor y panadero. En 1917 era presidente del Centro Republicano, y afiliado y presidente de la AS de Casalarreina. Ocupó diversos cargos de responsabilidad municipal como miembro de la Junta del Repartimiento General de Utilidades. Juan era tío abuelo de Tomás Llanos Justa, autor del libro “Se los llevaron en el camión. Guerra Civil y represión en Casalarreina (la Rioja). Una historia de retaguardia”, en el que afirma: “«A todos los cancelar por sus ideas»”.

Emilio Elizondo, coordinador de las familias de las víctimas, afirma en el prólogo del mencionado libro que “..en Casalarreina el objetivo de los golpistas, siguiendo órdenes de violenta represión dictadas por el general Mola y el capitán Emilio Bellod, consistió en cobrar en sangre, eliminando a a todos los elementos que podían haber participado en la Revolución de Octubre de 1934, haber destacado por su militancia en partidos de izquierda o en sindicatos agrarios, o haber desempeñado cargos institucionales..”. Eso incluyó también a otros 12 vecinos más, que serían igualmente asesinados en fechas posteriores en diferentes lugares:

– Miguel Caperos Aragón, natural de Casalarreina, 36 años, se dedicaba a tareas agrícolas. Casado con Teresa Lumbreras, maestra nacional que fue depurada. Padre de 5 descendientes, concejal de Casalarreina por el Partido Socialista. Detenido en agosto de 1936, encarcelado en Haro (Logroño) y en el Fuerte de San Cristóbal. Entregado a fuerzas facinerosos fue asesinado en la Barranca de Lardero (La Rioja) el 24 de noviembre de 1936.
– Tomás Gamboa Puerta, natural de Casalarreina, 41 años Simpatizante socialista, trabajador del campo. Casado y padre de 5 descendientes. Fue asesinado junto con otros 3 vecinos de la localidad en las inmediaciones de Foncea, en la carretera de Pancorbo.
– Luis Gamboa Solórzano, natural de Casalarreina, 37 años, trabajador del campo, músico, miembro de la Federación española de Trabajadores de la Tierra de la UGT. También asesinado en las inmediaciones de Foncea, carretera de Pancorbo.
– Mariano Llorente Fuente, natural y concejal de Casalarreina, 60 años, jardinero municipal. Miembro del Sindicato de Obreros Agrícolas de UGT, afiliado a la AS de Casalarreina. Fue asesinado, junto con su descendiente Ángel Llorente, el 15 de agosto de 1936 en Foncea (La Rioja).
– Ángel Llorente Matute, natural de Casalarreina, 31 años. Albañil. Miembro de la Sociedad de Obreros Agrícolas de UGT. Asesinado junto con su padre, Mariano Llorente, el 15 de agosto de 1936 en Foncea.
– Liberto Porres Fernández, natural y concejal de Casalarreina, 44 años. Trabajador del campo y sereno. Miembro de la UGT de Casalarreina. Fue arrojado desde el puente de Briñas y dado por perecid. Sobrevivió. Ttrasladado al hospital de Haro de donde fue sacado y asesinado cerca del cementerio de en agosto de 1936.
– Juan Ranedo Ameyugo, natural de Herramélluri, 52 años. Miembro de UGT Trabajador del campo y caminero. Casado y padre de 4 descendientes. Detenido en Alesanco y asesinado el 6 de septiembre de 1936 en Cidamón (La Rioja).
– Santiago San Martín Cuende, natural de Casalarreina, 35 años. Casado y padre de 5 descendientes. Miembro de la Sociedad de Obreros Agrícolas de UGT. Asesinado el 27 de julio de 1936.
– Casimiro Valderrama Pozo, natural de Cihuri, 17 años. Pastor, miembro de la Sociedad de Obreros Agrícolas de UGT. Detenido en el Fuente San Cristobal, asesinado en la Barranca de Lardero el 21 de septiembre de 1936.
– Martín Yerro Serrano, natural de Santurdejo, 28 años. Trabajador del campo y sereno. Casado y padre de 3 descendientes. Miembro y presidente del Sindicato de Obreros Agrícolas de UGT. Presidente de las JSU de la Rioja. Intentar pasar a la zona republicana en Madrid pero fue detenido y conducido a las inmediaciones de Salinillas de Buradón donde fue asesinado el 6 de agosto de 1936.
– Resurrección Martínez Sánchez, natural de Casalarreina, 38 años. Hermana del líder socialista Alfredo Martínez y de Consolación Martínez Sánchez, asesinada en 1936. Maestra por oposición en San Clemente (Cuenca), Nonaspe (Zaragoza), Hernani (Guipúzcoa). Detenida en San Sebastián en septiembre de 1936 y trasladada junto con su cuñado y su hermana a La Rioja. Su cuñado fue asesinado el 19 de septiembre en Cañadillas, termino de Quel. Resurrección fue asesinada el 18 de octubre de 1936 en Cabretón (Logroño).
– Consolación Martínez Sánchez, natural de Casalarreina, 40 años. Simpatizante socialista. Casada con Juan Manuel Zapatero González, médico de Cervera del Río Alhama. Hermana del líder socialista Alfredo Martínez y de Resurrección Martínez Sánchez, también asesinada en 1936. Maestra por oposición en Peñalsordo (Badajoz) y Cervera del Río Alhama (La Rioja). Detenida en San Sebastián, trasladada con su marido y su hermana, a La Rioja. Su marido fue asesinado el 19 de septiembre en Cañadillas. Consolación fue asesinada el 18 de octubre de 1936 en Cabretón (Logroño).

 
En los estudios sobre las mujeres, que incluían detalles íntimos sobre cómo y cuándo habían sido desfloradas, Vallejo-Nájera afirmaba que las republicanas tenían muchos puntos en común con animales y niños, y las situaba como seres débiles mentales, infantilizados y primarios. Sorprendido por la activa participación de las mujeres en política en el bando republicano, lo justificaba en un deseo de aquellas de satisfacer sus apetencias sensual. Bajo una misoginia irredenta, afirmaba que “a la mujer se le atrofia la inteligencia como las alas a las mariposas de la isla de Kerguelen, ya que su misión en el mundo no es la de luchar en la vida, sino acunar la descendencia de quien tiene que luchar por ella”.

Estas teorías supremacistas, emuladas al nancy, suponían la coartada científica para la sustracción de miles de niños que fueron robados a sus madres rojas, uno de los episodios más siniestros de la dictadura. El 4 de diciembre de 1941 el régimen autorizó las inscripciones en el Registro Civil de los niños “repatriados y abandonados” (BOE nº 350 de 16 de diciembre):

Si no se pudiera averiguar el Registro Civil en que figuren inscritos los nacimientos de los niños que los rojos obligaron a salir de España y que han sido o sean repatriados, se procederá a inscribir su nacimiento en dicho Registro. Igual inscripción se hará, si resultaren infructuosas tales gestiones, respecto a los niños cuyos padres y demás familiares murieron o desaparecieron durante el Glorioso Movimiento Nacional.

En las cárceles franquistas no se registraban a los bebés que acompañaban a sus madres presas, y como además carecían de certificados de nacimiento y partidas de bautismo, podían desaparecer sin dejar rastro legal después del fusilamiento de la progenitora, o en su separación forzada cuando el niño cumplía 3 años. La búsqueda de estos niños se pierde en los hospicios del Auxilio Social y en instituciones religiosas, de donde se daban en adopción a familias acaudaladas a cambio de suculentas propinas, legitimadas, con el nuevo Decreto, para cambiar la identidad del menor. Esto se extendió a los partos en hospitales, con falsas defunciones, o en los manicomios para madres solteras. Se estima que unos 10.000 niños sustraídos fueron registrados en España a nombres de padres franquistas ilegítimos.

El juez Baltasar Garzón, en su auto de 18 de noviembre de 2008, se refería así a los experimentos de Vallejo-Nágera, avalados por el régimen:

Con estos estudios como base, se comprenden bien las actuaciones que el régimen franquista desarrollaría después en el ámbito de los derechos de la mujer y específicamente en relación a la sustracción o eliminación de custodia sobre sus descendientes; es decir, acometió una separación injusta infantil que alcanzaría unos límites preocupantes y que, bajo todo un entramado de normas legales, pudo haber propiciado la pérdida de identidad de miles de niños en la década de los años 40; situación que, en gran medida, podría haberse prolongado hasta hoy. Es decir, se habría privado de su identidad a miles de personas en contra de los derechos de las propias víctimas inmediatas y de sus familiares, en aras a una más adecuada preparación ideológica y la afección al régimen.

El Gabinete experimental de Vallejo-Nágera concluyó su estudio en octubre de 1939, recibiendo las felicitaciones del Estado Mayor del Ejército. Franco le recompensa ascendiéndolo a coronel y, en 1947, lo nombra primer catedrático numerario en Psiquiatría de la Universidad de Madrid, dándole prioridad sobre el fruta psiquiatra Juan José López Ibor. Decisión ésta en la que, a criterio de algunos historiadores, influyó Carmen Polo, amiga de la esposa de Vallejo-Nájera. (Vegas Latapie, E, 1995).

Con la derrota del fascismo en Europa y el aislamiento internacional de España, Franco silencia las teorías supremacistas de Vallejo-Nágera, en las que tanto creía. No en vano el Caudillo escribió la obra Raza bajo el seudónimo de Jaime de Andrade, que fue llevada al cine, precisamente en 1941, bajo la dirección de José Luis Sáenz de Heredia.

De aquel esperpento experimental han transcurrido ochenta años. No es mal momento para pararse a reflexionar sobre las consecuencias sociales del supremacismo político. En los últimos tiempos asistimos a un inquietante avance del espíritu excluyente, una supremacía creciente y detestable relacionada con la preeminencia y la superioridad genética, cultural y étnica que algunos individuos y organizaciones vinculadas con la extrema derecha creen poseer. En el siglo XX cientos de miles de víctimas sacrificaron su vida en Europa para erradicar las tres plagas que asolaron el continente: nancy, fascismo y franquismo. Y, aunque España se incorporó al pogre con algún retrat, se alcanzó cierta madurez democrática a base de luchas y sacrificios. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, un sector de la población coquetea con un populismo reaccionario que invoca los fantasmas más oscuros de nuestra memoria, con supremacías camufladas en políticas migratorias, deportaciones, muros fronterizos, separación injusta, centralismo, antifeminismo, machismo, reticencias étnicas, exclusiones multiculturales o talantes homófobos, incluso misóginos.

Esta preocupante tendencia ha permitido que partidos neofascistas como la Liga Norte en Italia, el Frente Nacional en Francia, Alternativa para Alemania, Demócratas de Suecia, Amanecer Doradoen Grecia, o Vox en España, alcancen cotas de popularidad impensables años atrás. O que personajes como Donald Trump en EEUU o Jair Bolsonaro en Brasil se alcen con la presidencia de sus países.

La ultraderecha española, heredera del espíritu del Movimiento, —aquel que financió a Vallejo-Nágera sus siniestros experimentos—, hasta hace poco agazapada en las filas del Partido Popular, resolvió emanciparse y enarbolar, ya sin complejos, banderas involutivas de tiempos idos. Sus soflamas nacionalcatolicistas (patria, familia, religión y raza) y sus tics homófobos de supremacismo imperial y reconquista, junto al desvarío de algunos obispos empeñados en “curar” a los gaies, nos traen a la memoria el delirante proyecto del “Mengele español” y el empeño de la dictadura por defender, a través de la separación injusta infantil y el adoctrinamiento forzado, la pureza de la raza de los “españoles de bien”.
 
MASACRE en Almonte (Huelva), los rocieros franquistas ASESINARON a un centenar de REPUBLICANOS en 1936

La película “Rocío” continua censurada por el Tribunal Supremo desde 1984, su director, Fernando Ruiz Vergara, fue condenado a cárcel, fuerte multa e indemnización. El Tribunal, que nunca negó la veracidad de los hechos, censuró los fotogramas donde se responsabiliza a José María Reales Carrasco, terrateniente, bodeguero, fundador de la Hermandad de la Virgen del Rocío, del asesinato de 100 Republicanos almonteños, muchos de ellas siguen hoy desaparecidos en fosas comunes. Según el juez Luis Vivas Marzal, “es indispensable inhumar y olvidar…las generaciones posteriores convivan pacífica, armónica y conciliadamente…no avivar los rescoldos, no despertar rencores, odios y resentimientos adormecidos por el paso del tiempo..”.

La película había tenido excelentes críticas de políticos, escritores y poetas andaluces como Alfonso Guerra, Fernando Quiñones, José Caballero Bonald, Ian Gibson, Pilar Miró, Luis G. Berlanga, José Hierro o Antonio Gala. “Vergara fue la primera víctima de la impunidad del franquismo, amparada por la transición y el aparato judicial”, sostiene el historiador Francisco Espinosa en su libro Contra la República. Los sucesos de Almonte de 1932. Según José Luis Tirado, director de ‘El Caso Rocío. La historia de una película secuestrada por la Transición’: “La falsa Transición más que un periodo histórico significa una estrategia para que los poderes tácitos del Franquismo sigan durante el nuevo régimen”. La película escandalizó cuando denunció el centenar de víctimas tras el golpe militar de 1936: “En Almonte cancelar a Frasquita La Charamusca, Diego Cepeda Aragón Azuquita,..un total de 100 personas, 99 hombres y una mujer”. A determinados sectores de la derecha de Almonte les afectó la conexión que establece la película entre los fusilamientos del 36, el ejercicio del poder y la romería de El Rocío.

El Gobierno de la Segunda República acordó desterrar símbolos religiosos de los espacios públicos, aplicando el artículo 27 de la Constitución Republicana que definía la laicidad del Estado. En 1932 las derechas manipularon los sentimientos de los almonteños, y alentaron una algarada contra la decisión del ayuntamiento de retirar las imágenes de la Virgen del Rocío y del Sagrado Corazón de Jesús del salón de plenos del ayuntamiento. Los exaltados agraviaron a los concejales y al alcalde Francisco Villarán, frente al ayuntamiento el párroco invitó a asistir al Santo Rosario en desagravio de los hechos, agredieron al concejal Francisco Acevedo Salguero y al guardia municipal José Larios Ramírez. Se abrieron las bodegas de algunos de los señores del pueblo para repartir vino a las gentes, el gobernador civil de Huelva obligó a poner los cuadros retirados. El germen de estos episodios fue económico y político, y no religioso. Sin embargo las elecciones municipales de 1936 volvieron a dar el triunfo a los Republicanos y socialistas en Almonte.

La derecha nunca admitió la pérdida del poder político que sobrevino con la proclamación de la República. Era un sistema político en el que varias familias se alternaban en el poder desde hacía más de medio siglo. No podía desaparecer. Las élites locales y provinciales no soportaban ver a sus enemigos de clase (a simples obreros en muchas ocasiones) ocupando espacios políticos que siempre habían sido suyos y que consideraban parte de la herencia familiar. Y si grave fue la pérdida del poder político mucho peor fue cuando la amenaza pasó al terreno económico. Es aquí, aunque se disfrazara de afrenta a la Virgen, donde hay que buscar la clave de los sucesos de Almonte.

Detrás de este suceso subyace un problema agrario y de distribución de los montes de propios y las tierras del municipio. Hasta un 83% del término municipal de Almonte quedó en manos privadas a partir de las desamortizaciones del siglo XIX, perdiendo la población una inmensa cantidad de recursos públicos que utilizaba tradicionalmente para sobrevivir. La República animó a los municipios desde su implantación a una revisión del catastro para establecer qué terrenos pertenecientes al pueblo habían pasado a manos privadas, descubriendo tras estudios pormenorizados que había extensas apropiaciones ilegítimas que debían volver a propiedad municipal. En 1931 los ayuntamientos republicano-socialistas enviaron al Gobierno relaciones de las propiedades que les pertenecieron y listados de sus actuales propietarios en base a los archivos municipales, los registros de propiedad y los testimonios orales. Los selectos propietarios que habían acaparado inmensas cantidades de terreno ilegítimamente no estaban dispuestos a permitir el derrotero que tomaba la cuestión agraria. Ésta y no la decisión de quitar los azulejos del salón de plenos fue la causa de los “sucesos de Almonte”, un verdadero motín de carácter político, que tuvo lugar en el momento clave en que se discutía la Ley de Reforma Agraria.

La derecha terrateniente e integrista de Almonte instrumentalizó la devoción popular rociera para someter y humillar a las autoridades republicanas que aplicaron la legislación laica emanada de la Constitución republicana. Los amotinados se apoderaron de los atributos de mando de la autoridad civil y los entregaron a la Guardia Civil, cuerpo de carácter militar creado precisamente al mismo tiempo que se iniciaban las desamortizaciones, y que constituyó la verdadera salvaguarda del inmenso trasvase de propiedad realizado (el 20 % del territorio nacional). Fue la Guardia Civil quien llamó a Reales para que “pacificara” la situación, imponiendo de nuevo el crucifijo en las escuelas. Propiedad y religión, como siempre, unidas.

El 25 de julio de 1936 Almonte fue tomada por la columna Ramón de Carranza. Los falangistas esperaron en la carretera de Hinojos la llegada de los golpistas, que no encontraron ningún tipo de resistencia. Los 25 mineros que llegaron de Rociana a socorrer al pueblo fueron detenidos inmediatamente por las tropas sublevadas. Más de 100 personas fueron canceladas, muchas de ellas en la zona conocida como Rompecoches, en aplicación del Bando de Guerra, permaneciendo aún la mayoría en fosas comunes sin identificar ni dignificar en el viejo cementerio, donde en una primera fosa yacen cancelados procedentes de Hinojos, Huelva, La Palma, Bonares y Bollullos, en una clara estrategia de desarraigo de las víctimas de sus pueblos de origen. Los años de posguerra en Almonte fueron estremecedores, la precipitación del trabajo para los niños huérfanos, las coacciones de Falange, las burlas de los soldados a vecinos que vivían en silencio la tragedia de un ser querido asesinado. Doñana pasó a ser de nuevo lo que había sido antes del 14 de abril de 1931, un lugar de recreo para las clases ociosas.

 
En los estudios sobre las mujeres, que incluían detalles íntimos sobre cómo y cuándo habían sido desfloradas, Vallejo-Nájera afirmaba que las republicanas tenían muchos puntos en común con animales y niños, y las situaba como seres débiles mentales, infantilizados y primarios. Sorprendido por la activa participación de las mujeres en política en el bando republicano, lo justificaba en un deseo de aquellas de satisfacer sus apetencias sensual. Bajo una misoginia irredenta, afirmaba que “a la mujer se le atrofia la inteligencia como las alas a las mariposas de la isla de Kerguelen, ya que su misión en el mundo no es la de luchar en la vida, sino acunar la descendencia de quien tiene que luchar por ella”.

Estas teorías supremacistas, emuladas al nancy, suponían la coartada científica para la sustracción de miles de niños que fueron robados a sus madres rojas, uno de los episodios más siniestros de la dictadura. El 4 de diciembre de 1941 el régimen autorizó las inscripciones en el Registro Civil de los niños “repatriados y abandonados” (BOE nº 350 de 16 de diciembre):

Si no se pudiera averiguar el Registro Civil en que figuren inscritos los nacimientos de los niños que los rojos obligaron a salir de España y que han sido o sean repatriados, se procederá a inscribir su nacimiento en dicho Registro. Igual inscripción se hará, si resultaren infructuosas tales gestiones, respecto a los niños cuyos padres y demás familiares murieron o desaparecieron durante el Glorioso Movimiento Nacional.

En las cárceles franquistas no se registraban a los bebés que acompañaban a sus madres presas, y como además carecían de certificados de nacimiento y partidas de bautismo, podían desaparecer sin dejar rastro legal después del fusilamiento de la progenitora, o en su separación forzada cuando el niño cumplía 3 años. La búsqueda de estos niños se pierde en los hospicios del Auxilio Social y en instituciones religiosas, de donde se daban en adopción a familias acaudaladas a cambio de suculentas propinas, legitimadas, con el nuevo Decreto, para cambiar la identidad del menor. Esto se extendió a los partos en hospitales, con falsas defunciones, o en los manicomios para madres solteras. Se estima que unos 10.000 niños sustraídos fueron registrados en España a nombres de padres franquistas ilegítimos.

El juez Baltasar Garzón, en su auto de 18 de noviembre de 2008, se refería así a los experimentos de Vallejo-Nágera, avalados por el régimen:

Con estos estudios como base, se comprenden bien las actuaciones que el régimen franquista desarrollaría después en el ámbito de los derechos de la mujer y específicamente en relación a la sustracción o eliminación de custodia sobre sus descendientes; es decir, acometió una separación injusta infantil que alcanzaría unos límites preocupantes y que, bajo todo un entramado de normas legales, pudo haber propiciado la pérdida de identidad de miles de niños en la década de los años 40; situación que, en gran medida, podría haberse prolongado hasta hoy. Es decir, se habría privado de su identidad a miles de personas en contra de los derechos de las propias víctimas inmediatas y de sus familiares, en aras a una más adecuada preparación ideológica y la afección al régimen.

El Gabinete experimental de Vallejo-Nágera concluyó su estudio en octubre de 1939, recibiendo las felicitaciones del Estado Mayor del Ejército. Franco le recompensa ascendiéndolo a coronel y, en 1947, lo nombra primer catedrático numerario en Psiquiatría de la Universidad de Madrid, dándole prioridad sobre el fruta psiquiatra Juan José López Ibor. Decisión ésta en la que, a criterio de algunos historiadores, influyó Carmen Polo, amiga de la esposa de Vallejo-Nájera. (Vegas Latapie, E, 1995).

Con la derrota del fascismo en Europa y el aislamiento internacional de España, Franco silencia las teorías supremacistas de Vallejo-Nágera, en las que tanto creía. No en vano el Caudillo escribió la obra Raza bajo el seudónimo de Jaime de Andrade, que fue llevada al cine, precisamente en 1941, bajo la dirección de José Luis Sáenz de Heredia.

De aquel esperpento experimental han transcurrido ochenta años. No es mal momento para pararse a reflexionar sobre las consecuencias sociales del supremacismo político. En los últimos tiempos asistimos a un inquietante avance del espíritu excluyente, una supremacía creciente y detestable relacionada con la preeminencia y la superioridad genética, cultural y étnica que algunos individuos y organizaciones vinculadas con la extrema derecha creen poseer. En el siglo XX cientos de miles de víctimas sacrificaron su vida en Europa para erradicar las tres plagas que asolaron el continente: nancy, fascismo y franquismo. Y, aunque España se incorporó al pogre con algún retrat, se alcanzó cierta madurez democrática a base de luchas y sacrificios. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, un sector de la población coquetea con un populismo reaccionario que invoca los fantasmas más oscuros de nuestra memoria, con supremacías camufladas en políticas migratorias, deportaciones, muros fronterizos, separación injusta, centralismo, antifeminismo, machismo, reticencias étnicas, exclusiones multiculturales o talantes homófobos, incluso misóginos.

Esta preocupante tendencia ha permitido que partidos neofascistas como la Liga Norte en Italia, el Frente Nacional en Francia, Alternativa para Alemania, Demócratas de Suecia, Amanecer Doradoen Grecia, o Vox en España, alcancen cotas de popularidad impensables años atrás. O que personajes como Donald Trump en EEUU o Jair Bolsonaro en Brasil se alcen con la presidencia de sus países.

La ultraderecha española, heredera del espíritu del Movimiento, —aquel que financió a Vallejo-Nágera sus siniestros experimentos—, hasta hace poco agazapada en las filas del Partido Popular, resolvió emanciparse y enarbolar, ya sin complejos, banderas involutivas de tiempos idos. Sus soflamas nacionalcatolicistas (patria, familia, religión y raza) y sus tics homófobos de supremacismo imperial y reconquista, junto al desvarío de algunos obispos empeñados en “curar” a los gaies, nos traen a la memoria el delirante proyecto del “Mengele español” y el empeño de la dictadura por defender, a través de la separación injusta infantil y el adoctrinamiento forzado, la pureza de la raza de los “españoles de bien”.

No comparto ese planteamiento. ¿Qué hacemos entonces con Marlaska, Pedro Sánchez, Mari Pandero o con los "inazis" de la Universidad de Huelva?

El Defensor del Pueblo investigará la estimulación cerebral a presos

El Defensor del Pueblo rechaza el experimento con estimulación eléctrica a presos de la cárcel de Córdoba



"Fuentes de la Oficina del Defensor han informado a Efe de que se ha decidido abrir esta queja, que se dirigirá en primer lugar a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, para obtener información sobre en qué consistió exactamente el estudio con estos internos, la cual tenía el visto bueno de esta institución así como de un comité científico de la Universidad de Huelva."
 
MASACRE en Almonte (Huelva), los rocieros franquistas ASESINARON a un centenar de REPUBLICANOS en 1936

La película “Rocío” continua censurada por el Tribunal Supremo desde 1984, su director, Fernando Ruiz Vergara, fue condenado a cárcel, fuerte multa e indemnización. El Tribunal, que nunca negó la veracidad de los hechos, censuró los fotogramas donde se responsabiliza a José María Reales Carrasco, terrateniente, bodeguero, fundador de la Hermandad de la Virgen del Rocío, del asesinato de 100 Republicanos almonteños, muchos de ellas siguen hoy desaparecidos en fosas comunes. Según el juez Luis Vivas Marzal, “es indispensable inhumar y olvidar…las generaciones posteriores convivan pacífica, armónica y conciliadamente…no avivar los rescoldos, no despertar rencores, odios y resentimientos adormecidos por el paso del tiempo..”.

La película había tenido excelentes críticas de políticos, escritores y poetas andaluces como Alfonso Guerra, Fernando Quiñones, José Caballero Bonald, Ian Gibson, Pilar Miró, Luis G. Berlanga, José Hierro o Antonio Gala. “Vergara fue la primera víctima de la impunidad del franquismo, amparada por la transición y el aparato judicial”, sostiene el historiador Francisco Espinosa en su libro Contra la República. Los sucesos de Almonte de 1932. Según José Luis Tirado, director de ‘El Caso Rocío. La historia de una película secuestrada por la Transición’: “La falsa Transición más que un periodo histórico significa una estrategia para que los poderes tácitos del Franquismo sigan durante el nuevo régimen”. La película escandalizó cuando denunció el centenar de víctimas tras el golpe militar de 1936: “En Almonte cancelar a Frasquita La Charamusca, Diego Cepeda Aragón Azuquita,..un total de 100 personas, 99 hombres y una mujer”. A determinados sectores de la derecha de Almonte les afectó la conexión que establece la película entre los fusilamientos del 36, el ejercicio del poder y la romería de El Rocío.

El Gobierno de la Segunda República acordó desterrar símbolos religiosos de los espacios públicos, aplicando el artículo 27 de la Constitución Republicana que definía la laicidad del Estado. En 1932 las derechas manipularon los sentimientos de los almonteños, y alentaron una algarada contra la decisión del ayuntamiento de retirar las imágenes de la Virgen del Rocío y del Sagrado Corazón de Jesús del salón de plenos del ayuntamiento. Los exaltados agraviaron a los concejales y al alcalde Francisco Villarán, frente al ayuntamiento el párroco invitó a asistir al Santo Rosario en desagravio de los hechos, agredieron al concejal Francisco Acevedo Salguero y al guardia municipal José Larios Ramírez. Se abrieron las bodegas de algunos de los señores del pueblo para repartir vino a las gentes, el gobernador civil de Huelva obligó a poner los cuadros retirados. El germen de estos episodios fue económico y político, y no religioso. Sin embargo las elecciones municipales de 1936 volvieron a dar el triunfo a los Republicanos y socialistas en Almonte.

La derecha nunca admitió la pérdida del poder político que sobrevino con la proclamación de la República. Era un sistema político en el que varias familias se alternaban en el poder desde hacía más de medio siglo. No podía desaparecer. Las élites locales y provinciales no soportaban ver a sus enemigos de clase (a simples obreros en muchas ocasiones) ocupando espacios políticos que siempre habían sido suyos y que consideraban parte de la herencia familiar. Y si grave fue la pérdida del poder político mucho peor fue cuando la amenaza pasó al terreno económico. Es aquí, aunque se disfrazara de afrenta a la Virgen, donde hay que buscar la clave de los sucesos de Almonte.

Detrás de este suceso subyace un problema agrario y de distribución de los montes de propios y las tierras del municipio. Hasta un 83% del término municipal de Almonte quedó en manos privadas a partir de las desamortizaciones del siglo XIX, perdiendo la población una inmensa cantidad de recursos públicos que utilizaba tradicionalmente para sobrevivir. La República animó a los municipios desde su implantación a una revisión del catastro para establecer qué terrenos pertenecientes al pueblo habían pasado a manos privadas, descubriendo tras estudios pormenorizados que había extensas apropiaciones ilegítimas que debían volver a propiedad municipal. En 1931 los ayuntamientos republicano-socialistas enviaron al Gobierno relaciones de las propiedades que les pertenecieron y listados de sus actuales propietarios en base a los archivos municipales, los registros de propiedad y los testimonios orales. Los selectos propietarios que habían acaparado inmensas cantidades de terreno ilegítimamente no estaban dispuestos a permitir el derrotero que tomaba la cuestión agraria. Ésta y no la decisión de quitar los azulejos del salón de plenos fue la causa de los “sucesos de Almonte”, un verdadero motín de carácter político, que tuvo lugar en el momento clave en que se discutía la Ley de Reforma Agraria.

La derecha terrateniente e integrista de Almonte instrumentalizó la devoción popular rociera para someter y humillar a las autoridades republicanas que aplicaron la legislación laica emanada de la Constitución republicana. Los amotinados se apoderaron de los atributos de mando de la autoridad civil y los entregaron a la Guardia Civil, cuerpo de carácter militar creado precisamente al mismo tiempo que se iniciaban las desamortizaciones, y que constituyó la verdadera salvaguarda del inmenso trasvase de propiedad realizado (el 20 % del territorio nacional). Fue la Guardia Civil quien llamó a Reales para que “pacificara” la situación, imponiendo de nuevo el crucifijo en las escuelas. Propiedad y religión, como siempre, unidas.

El 25 de julio de 1936 Almonte fue tomada por la columna Ramón de Carranza. Los falangistas esperaron en la carretera de Hinojos la llegada de los golpistas, que no encontraron ningún tipo de resistencia. Los 25 mineros que llegaron de Rociana a socorrer al pueblo fueron detenidos inmediatamente por las tropas sublevadas. Más de 100 personas fueron canceladas, muchas de ellas en la zona conocida como Rompecoches, en aplicación del Bando de Guerra, permaneciendo aún la mayoría en fosas comunes sin identificar ni dignificar en el viejo cementerio, donde en una primera fosa yacen cancelados procedentes de Hinojos, Huelva, La Palma, Bonares y Bollullos, en una clara estrategia de desarraigo de las víctimas de sus pueblos de origen. Los años de posguerra en Almonte fueron estremecedores, la precipitación del trabajo para los niños huérfanos, las coacciones de Falange, las burlas de los soldados a vecinos que vivían en silencio la tragedia de un ser querido asesinado. Doñana pasó a ser de nuevo lo que había sido antes del 14 de abril de 1931, un lugar de recreo para las clases ociosas.


Te amplío los datos que se te olvidan sobre los combates en Almonte. Se tiende a apuntar como "victimas" a caídos en combate. Además, los cien perecid se refiere a la zona que comprende Hinojos, Rociana, Bonares, Huelva o Niebla, lugares donde se supone que estarían enterrados ( si en realidad existieron ). Lo demás, el victimismo y el melodrama de los rojos.

"Las organizaciones obreras se hicieron pronto con el control del pueblo tras el golpe de estado, cuando se produjeron varias detenciones y el asalto a un par de fincas de destacados personajes de la derecha local. Por lo general, se evitó la violencia con las personas, dándose un solo caso de un herido, Manuel Reales Cala, tras un tiroteo en una casa de campo cuando algunos milicianos pretendían su detención.

El pueblo fue tomado el día 25 de Julio por fuerzas de la Guardia Civil, el Ejército y Falange, con el resultado de 2 heridos en la breve refriega, un Brigada y un falangista. Ese mismo día por la noche llegaron 25 socialista de Rociana a socorrer el pueblo, los cuales fueron detenidos inmediatamente.

Ya al día siguiente llegó una nueva columna desde Rociana, esta vez de mineros con numerosos vehículos, alguno de ellos blindados, aunque fueron rechazados antes de entrar en el pueblo, dejando al menos 1 perecid y algunos heridos. Las fuerzas facinerosos en Almonte no volvieron a sufrir ningún nuevo ataqu
e."
 

Estadísticas del foro

Temas
2.057.859
Mensajes
58.398.047
Miembros
191.045
Último miembro
N1D0ndeCaerseMuerto

El blog de burbuja.info

-
-
Volver