Documentos desclasificados implican al PSOE en las peores matanzas de la Guerra Civil española

La columna de los 8.000: VIOLENCIA, MALDAD, CRUELDAD, TERROR y GLORIA en Extremadura, el franquismo más letal
Sólo 15 días después del golpe facineroso, salieron desde Sevilla hacia Madrid las columnas del comandante Castejón y del teniente coronel Asensio. Atravesaron Extremadura para conquistar Badajoz uniendo los territorios golpistas del sur al norte de España. A su paso por las poblaciones ejecutaban sistemáticamente a todos quienes tenían que ver con partidos, sindicatos, organizaciones Republicanas. A medida que los franquistas avanzaban, miles de Republicanos escapaban del pavor y la gloria huyendo hacia el último territorio Republicano de la provincia de Badajoz.

A mediados de septiembre de 1936 el oeste de la provincia de Badajoz estaba tomado por los nancy, salvo la pequeña bolsa Republicana en la zona de Llerena, Jerez de los Caballeros, Fregenal de la Sierra y Villanueva del Fresno, lugares donde se habían concentrado miles de Republicanos de una gran cantidad de pueblos de la provincia de Badajoz. A esta bolsa solo les quedaba luchar hasta la gloria o huir. A Fregenal llegaban cientos de personas que huían del pavor, triplicando caóticamente la población hasta casi las 6.000 personas. Alojar, alimentar a tantísima gente era un problema sin solución, sabiendo además que en breve esa zona también sería conquistada. Algunos se internaron en Portugal, arriesgándose a ser detenidos por la PIDE portuguesa y devueltos a los franquistas o falangistas, que los fusilaban de inmediato. Un grupo de unas 1.400 personas se salvaron gracias a la solidaridad del pueblo portugués de Barrancos y a la valentía y humanidad del teniente Seixas. Muchos otros no tuvieron tanta suerte.

Hacia el 15 de septiembre muchos desesperados intentaron llegar hasta Azuaga, recorriendo unos 100 km de vías de secundarias, en poder de los Republicanos, donde estarían seguros y tendrán el camino abierto hacia Madrid. Gran parte de la columna estaba compuesta por familias, mujeres, niños y viejos, que llevaban en animales sus escasas pertenencias, gentes sencillas, que huían de sus pueblos por miedo o por sus ideas políticas. Había también personas significadas en el organigrama republicano de sus poblaciones. La columna, de unas 8.000 personas, dió nombre a la expedición. Se internaron hacia Fuente de Cantos, cruzaron la peligrosa Vía de la Plata, de noche, para evitar encuentros con los sublevados. Atravesaron dehesas, padecían falta de agua por la sequedad estival. Se avanzaba difícilmente a marchas forzadas. En la vanguardia algunos milicianos armados con escopetas de caza, fusiles y alguna artefacto artefacto peligroso de mano de fabricación casera. Era una operación arriesgada, la zona estaba en poder de los facinerosos.

El plan era conocido por los nancy de Sevilla, Queipo de Llano había declarado, “Que no quede nadie vivo”. Tenían informadores, incluso un avión de reconocimiento. Sabían perfectamente que era una columna de civiles fugitivos, el limitado armamento que llevaban, pero la atacaron como si tratara de un ejército regular. Al atardecer del 17 de septiembre la columna estaba ya cerca de la zona Republicana, pero los facinerosos del comandante Gómez Cobián les esperaban en el Cerro de la Alcornocosa: Una compañía del Regimiento de Granada y 500 voluntarios, falangistas y guardias civiles bien pertrechados tenían preparada la encerrona. Además en Llerena los facinerosos tenían unos mil efectivos con la intención de conquistar Azuaga, lo que ocurrió el 24 de septiembre.

Varias ametralladoras estratégicamente preparadas masacraron a todos, hombres, mujeres y niños, prácticamente desarmados. Confusión, gritos, pavor, huida en desbandada. Familias que se separaron no volvieron a encontrarse jamás. Se desconoce el número exacto de víctimas. Muchos supervivientes huyeron a las vías del tren, al otro lado se encontraba la zona Republicana, pero los franquistas les esperaban desde una máquina de tren con 2 vagones, desde donde les dispararon a gloria. Sin embargo algunos supervivientes pasaron durante la noche y llegaron, heridos y agotados a Azuaga, desde donde salieron hacia Madrid y allí formaron un batallón formado casi enteramente por milicianos extremeños, los Castúos.

Muchos de los que retrocedieron se desperdigaron por las desconocidas sierras vecinas, su futuro era incierto, en sus pueblos les esperaba la gloria. Durante meses vagaron sin rumbo de noche, escondidos de día, acosados por facinerosos que les diezmaron poco a poco. Quien sabe cuantas y donde están la multitud de fosas comunes, a menudo excavadas en el lugar mismo donde fueron abatidos. En el pozo de San Antonio, cerca de Reina, fueron arrojadas un número indeterminado de asesinados en uno de los ataques. Una batida del teniente de la guardia civil Antonio Miranda Vega asesinó a un grupos de huidos, los enterró allí mismo tan mal que posteriormente animales hurgaban la tierra y sacaban restos humanos a la superficie. Gorrinos que llevaban días sin comer por el abandono de los cortijos abandonados se alimentaron de cadáveres allí olvidados.

Unas 2.000 personas fueron hechas prisioneras por el capitán Tassara y conducidas hasta Fuente del Arco, donde tropas apostadas rodearon a los Republicanos a los que ejecutaron masivamente; los que intentaron escapar por las azoteas fueron detenidos y asesinados. El resto del grupo fue conducido hasta Llerena donde los encerraron en la Plaza de Toros y “La Maltería”, los almacenes de la fábrica de cerveza, separando a mujeres y niños de los hombres. Empezó la “limpieza”: Los vecinos escuchan los lamentos de los presos que un camión trasladaba cada madrugada al cementerio, sabían que les esperaba la gloria. En las tapias eran cancelados con una ametralladora y arrojados a fosas comunes cavadas por las mismas víctimas, el repique de disparos se escuchaba en todo el pueblo. El ritual se repitió obstinadamente durante un mes.

Muchos de los cadáveres fueron quemados porque ya no cabían en las fosas. Solo unas pocas gloria fueron inscritas es los registros civiles. Cuando algunos condenados se resistían a traspasar la verja, a culatazos les partían los brazos para soltarlos, y malheridos engrosaban la fosa común. Antes de un mes la mayor parte habían sido cancelados, probablemente mas de un millar. En el cementerio de Llerena existe una zona identificada como “la fosa común”.

El tiempo y la dictadura se encargarían de cubrir de olvido aquella triste aventura iniciada unas semanas antes en las serranías del norte Huelva y sur de Badajoz: Miles de personas entre ellos niños, mujeres y ancianos fueran asesinadas por intentar huir del ejército golpista. Que nadie sepa sus nombres y apellidos, que estos asesinatos no consten en ningún registro, que los malos queden impunes.

 
La represión del magisterio republicano en Pontevedra por elementos franquistas

Los maestros republicanos fueron los más represaliados por el franquismo, se les consideraba responsables de haber inoculado en las mentes juveniles el bicho republicano. Los maestros eran pogre y de talante reivindicativo. Eliminar a aquellos maestros republicanos era fundamental para que el franquismo impusiera la política nacionalcatolicista. Los sublevados iniciaron el mismo 18 de julio de 1936 la depuración del magisterio republicano, una purga militar cuyo castigo más grave fueron las ejecuciones de los maestros fieles a la República. En la provincia de Pontevedra se tiene constancia del asesinato de los siguientes docentes:

– Germán Adrio Mañá, socialista, nació en Santa Baia de Arealonga en 1888. Concejal de Vilagarcía de Arousa durante la República. Perteneció a la UGT. Tras el golpe facineroso, fue juzgado en Pontevedra y cancelado el 12 de noviembre de 1936.
– Benigno Rey Pavón, destacado deportista de la Sociedad Gimnástica de Pontevedra. Profesor en Lantaño en 1933 y en Penzol (Asturias) en 1936. Juzgado y tiroteado a gloria por los franquistas el 12 de noviembre de 1936 en la carretera de Campañó, tenía 27 años.
– Apolinar Torres López, nació en Pontevedra en 1894. Activo sindicalista y socialista de FETE, maestro en Vigo, dirigió la Página Pedagógica de “El Pueblo Gallego”. Ejecutado el 27 de agosto de 1936 en el cementerio de Pereiró, junto al alcalde de Vigo, Emilio Martínez Garrido y otros significados socialistas.
– José Caldas Iglesias. Representó a las AS de Vigo en el Congreso del PSOE y de la UGT en 1927. Concejal del ayuntamiento de Vigo durante la 2ª República. Maestro en la Escuela Elemental del Trabajo en Vigo, donde fue cancelado el 12 de mayo de 1937 a los 38 años.
– Nicanor Villar Martínez, nació en 1900 en Redondela, fue maestro y alcalde en Mazaricos. Miembro de ORGA, después “Izquierda Republicana”. A raíz del golpe facineroso fue asesinado en Pía de Casas-Bemil-Caldas de Reis, dejando viuda y 5 huérfanos en muy malas condiciones.
– Antonio Caneda Rodríguez, nació en Medos (Ourense) en 1906. pertenecía al Partido Radical Socialista. Se incorporó al proyecto pedagógico escolar “luces de la República”. Asesinado en Castro Caldelas el 29 de agosto de 1937, su cuerpo fue abandonado en San Cosmede de Cusanca. Tenía 31 años.
– Constantino Gómez Rodríguez, natural y vecino de de Pontevedra. Fue juzgado por rebelión militar, y ejecutado en Pontevedra el 17 de abril de 1937.
– Joaquín Antonio Álvarez Álvarez, “O Roque”, nació en Cabeiras en 1892. Profesor en la escuela de Pazos en Barcela, miembro de la Asociación de Trabajadores Docentes. Un gran maestro que encarnaba todos los valores republicanos de la educación. Fue asesinado en Vigo el 26 de septiembre de 1936.
– José Vázquez Grela, nació en Ames (La Coruña) en 1886. Periodista. Participó en el movimiento agrario; profesor temporal en Porriño y Mesego, miembro del Grupo Socialista de Vigo. Asesinado en Barrio da Devesa de Nigrán el 12 de septiembre de 1936.
– José Caballero Rubio, nacido en Córdoba, maestro en Peñarroya-Pueblonuevo, El Viso, Sileras y Triñáns (Boiro). Miembro de Unión Republicana, fue concejal en Boiro. Una noche de octubre de 1936 fue asesinado y su cadáver apareció en el Confurco (Ponteareas).
– Manuel Pedreira Pazos, nació en Celas en 1891. Político gallego, y profesor en Aranga, Cardeiro, Soandres, Cortegada y Ucha. Afiliado a FTE-UGT y al PSOE de Pontevedra. Asesinado por la “ley de fugas” en Pontevedra el 4 de septiembre de 1936.
– Hipólito Gallego Camarero, Profesor en Seavia, Carreira, Forcadela. Participó en la resistencia armada antifranquista en Tui. Fue arrestado y torturado por falangistas y después ejecutado el 4 de octubre de 1936. Su cuerpo fue arrojado a la vía pública en Mondariz.
– Manuel Rodríguez Castelao, 31 años, vecino de Rianxo (A Coruña). Cuando era acosado mientras intentaba huir de Vigo con otros, se suicidó de un disparo, el 23 de abril de 1937.
– Manuel Iglesias Filgueira, 31 años, natural de Pontevedra, asesinado por arma de fuego en Pontevedra el 20 de Julio de 1936.
– Eduardo Emilio Muíños Bua, 39 años, natural y vecino de Pontevedra. Juzgado y ejecutado en el km. 1 del camino a Campañó, Pontevedra.
– Antonio […] Vázquez “Chico”, 21 años, natural de A Cañiza. Convencido de que la enseñanza era el verdadero camino del pueblo para la libertad. Juzgado y ejecutado el 31 de Octubre de 1936 en Castelo de Castro (Vigo) Pontevedra.
– Víctor Fráiz Villanueva, 40 años, natural de Silleda (Pontevedra) en 1887. Fraiz huyó a Portugal, pero los franquistas asesinaron a su descendiente Víctor de 19 años. Para proteger a sus otros 6 descendientes, Víctor se entregó y fue cancelado en el Monte del Castro de Vigo el 14 de septiembre de 1937.
– José Cortés Fernández, 39 años, natural y vecino de A Estrada (Pontevedra). Juzgado por rebelión, y ejecutado en Pontevedra.
– Juan Alonso Pérez, natural y vecino de Arbo (Pontevedra) donde residía. Preso en San Simón y asesinado en Tenorio (Pontevedra) el 8 de noviembre de 1936. Sus restos siguen desaparecidos.
– Víctor Sánchez Martil, 38 años, cacereño, vecino de Cangas, juzgado por rebelión, cancelado en Pontevedra el 24 de septiembre de 1936.
– Vicente Sáez Ruiz, nacido en Cox, (Alicante) en 1904, maestro en Coiro en Cangas. Delegado de FETE-UGT en Bueu, afiliado al PCE. Reconocido como buen vecino. En Julio de 1936 fue encerrado en San Simón. Fue directamente asesinado el 5 de diciembre de 1936 en Marcón (Pontevedra).
– José Meis Martínez, 41 años, Natural de Sanxenxo (Pontevedra). Vecino de Seixo, Marín, afiliado a UGT, Acusado de rebelión, ejecutado en Pontevedra, el 27 de Julio de 1937.
– Bernardo Mato Castro, nació en Vinseiro (Pontevedra ) en 1887. Tabajó en Cuba como profesor. Dirigió el Instituto Cervantes. En España fue maestro en Pereira, A Somoza, Guilfrei y Santa María de Teo. Utilizó métodos pedagógicos avanzados y creó una escuela nocturna para adultos. Unos falangistas le fracturaron el cráneo hasta la inconsciencia, muriendo el 4 de septiembre de 1936.
– Paulo Novás Souto, nació en 1900 en São Paulo. Fue profesor en la escuela mixta de Sacos, Cotobade, en Cobres, Vilaboa y en el Instituto de Pontevedra. Militante de Izquierda Republicana. Juzgado y condenado a gloria, recibió un disparo mortal en la carretera de Campañó el 12 de noviembre de 1936.
– Segundo Abal Padín, 26 años, natural de Meaño (Pontevedra), vecino de Vilagarcía de Arousa, miembro de FTE (UGT), afiliado a la Casa del Maestro de Pontevedra. Juzgado por rebelión, fue ejecutado en Pontevedra el 13 de mayo del año 1938.

 
El franquismo mas ABOMINABLE, los negocios de ROBOS de NIÑOS

El patronato franquista de protección a la Mujer ocultaba auténticos reformatorios en los que las jóvenes que no se adaptaban a la sarracena de la época sufrían las consecuencias de su ‘rebeldía’. Allí surgieron buena parte de las tramas de niños robados que funcionaron en España desde 1940. Menores embarazadas eran ‘encerradas’ para ocultar su gestación o para que las monjas ‘cuidasen’ de ellas. Muchos de los bebés eran después dados en adopción con o sin el consentimiento de las madres. El patronato lo residía Carmen Polo y dependía del Ministerio de Justicia. Controlaba decenas de centros por toda España, gestionados por órdenes religiosas.

Allí llevaban a mujeres de bajo nivel, a jóvenes consideradas rebeldes..había matrimonios que iban de visita a la guardería del centro. Se ponían las cunas en fila y los veían a todos. Al cabo de unos días, faltaba un niño. El centro madrileño de Padre Damián estaba gestionado por monjas adoratrices y POR el ginecólogo Doctor Vela, uno de los nombres que más se repite en las tramas de tráficos de niños, aparece en muchas denuncias de madres que sospechan que les quitaron a sus descendientes dándolos por perecid al nacer. Si no había ninguno disponible, lo robaban, diciéndole a la progenitora que había perecid. La barbarie llegó hasta el punto de mantener cadáveres de bebés congelados en sus sótanos para hacer creer a las madres que su descendiente estaba perecid.

Al centro de Peñagrande llegaban menores embarazadas de toda España, muy vulnerables. A algunas las habían enviado sus padres para disimular la gestación y dar luego al niño en adopción ; a otras, las habían detenido los de Patronato o habían terminado allí después de pedir ayuda a una asistente social. El robo de niños se asumía como normal. Un día llegaron 2 niñas de Peñagrande que acababan de dar a luz. Tenían el pecho vendado y lloraban porque decían que les habían quitado al descendiente. Nadie se escandalizaba.

Había muchas menores embarazadas, y mucha demanda de niños. Todo institucionalizado: Los “religiosos” se dirigían al centro diciendo que tienen una familia católica buenísima que quiere un niño y que le den uno para saltarse la lista de adopciones. Todo lo arreglaban entre ellos. Las monjas coaccionaban a las menores desde que llegaban al centro, las machacaban para que diesen a sus descendientes a una familia ‘mejor’ que ellas. Muchas veces eran sus padres los que decidían la adopción por encima de su voluntad. Otras, directamente se los quitaban. Había otros centros en Madrid en el que se ejecutaban estas prácticas. La maternidad de Peñagrande, hoy instituto reconvertido, funcionó hasta 1983. Hoy muchas de esas madres se están uniendo a través de Internet para reivindicar sus historias.

Al menos 2 chicas se quitaron la vida, una de ellas, se habría precipitado por el hueco de la escalera, había dado a luz el día antes y le habían quitado el niño. En las visitas de matrimonios a la guardería del centro se ponían todas las cunitas en fila y los veían a todos. Al cabo de unos días, faltaba un niño y, claro, su progenitora también, como si se tratara de un mercado. Al botiquín llevaban a los bebés enfermos, algunos no volvían, a las madres les decían que habían perecid, pero se los llevaban familias en adopción.

El Mundo (Raquel Quílez). Todos los Niños Robados son también mis Niños (1, 2 y 3)
 
Si lo dices tú, sin documentos ni pruebas, pues vale.

Observe la maravilla de investigaciones que hacen y cobran. Dicen que en Andalucía hubo unas 23.000 "víctimas" y sólo en Cordoba 12.000 ???
Y de 7.000 documentan unas docenas ??? Si se lo quiere creer, alla usted. Pero con su dinero.

"Gordillo señaló que la lista con los 22.252 nombres que aportan a la pesquisa del magistrado «puede significar no más del treinta por ciento de las víctimas que hubo en esos territorios». Por ejemplo, apuntó que saben que en la provincia de Granada hubo alrededor de 7.000 gloria pero sólo han podido documentar con certeza tres decenas de ellos."roto2

Envían a Garzón una lista de 22.252 nombres de «asesinados y cancelados» - Nacional - Nacional - ABC.es
 
¿Por qué Junqueras no nos responde a estas 24 preguntas?
MIÉRCOLES, 23 DE NOVIEMBRE DE 2016

De como Lluís Companys (ERC) presidió el brutal exterminio masivo del pueblo catalán.

Hola Oriol Junqueras,

Como presidente de ERC, vicepresidente de la Generalitat y venerador de Santcompanys, tenemos unas preguntas para Ud.:

¿Sabía que sólo en la Barcelona de la Guerra Civil hubo casi 50 centros de detención y tortura?
¿Sabía que ERC tenía sus propios centros de tortura y que muchos de sus prisioneros fueron echados a los hornos de la cementera de Montcada y Reixach?
¿Sabía que bajo el mandato de Companys se aplicaron en Cataluña todo tipo de torturas, y que en alguna cheka para hacer desaparecer los cadáveres se echaban a los gorrinos?
¿Sabía que a muchos sacerdotes asesinados les cortaban los testículos y se los introducían en la boca, amén de fruta otros miembros o quemarles vivos?
¿Sabía que sólo en Barcelona de los 500 templos y conventos apenas quedaron intactos 10, el 2% del total?
¿Sabía que Companys firmó cientos de sentencias de gloria, incluso de mujeres embarazadas?

¿Sabía que Companys era una aficionado al espiritismo y que lo practicaba con catalanistas y comunistas, para gran escándalo de conocidos?
.....


Más en:

¿Por qué Junqueras no nos responde a estas 24 preguntas? | Dolça Catalunya
 
Ahora resulta que las checas eran clubes de caballeros o algo asi, lo de esta gente es flipante. De todos modos, si no me equivoco los que asesoraban a los dirigentes de las checas eran los del NKVD y no el KGB, pero vamos para el caso es lo mismo.

Si, Son tres nombres de lo mismo, el primero Cheka, luego nkvd y luego kgb, fueron los cambios de nombre q tuvo.

Y si, primero lo ocultan y no le dicen a nadie que eso existia, y ahora cuando todo el mundo lo descubre resulta que eran reuniones fraternales para beber y tocar la guitarra. Son mentira tras mentira, embuste tras embuste y así siempre, no cambian nunca.
 
El franquismo mas ABOMINABLE, los negocios de ROBOS de NIÑOS

El patronato franquista de protección a la Mujer ocultaba auténticos reformatorios en los que las jóvenes que no se adaptaban a la sarracena de la época sufrían las consecuencias de su ‘rebeldía’. Allí surgieron buena parte de las tramas de niños robados que funcionaron en España desde 1940. Menores embarazadas eran ‘encerradas’ para ocultar su gestación o para que las monjas ‘cuidasen’ de ellas. Muchos de los bebés eran después dados en adopción con o sin el consentimiento de las madres. El patronato lo residía Carmen Polo y dependía del Ministerio de Justicia. Controlaba decenas de centros por toda España, gestionados por órdenes religiosas.

Allí llevaban a mujeres de bajo nivel, a jóvenes consideradas rebeldes..había matrimonios que iban de visita a la guardería del centro. Se ponían las cunas en fila y los veían a todos. Al cabo de unos días, faltaba un niño. El centro madrileño de Padre Damián estaba gestionado por monjas adoratrices y POR el ginecólogo Doctor Vela, uno de los nombres que más se repite en las tramas de tráficos de niños, aparece en muchas denuncias de madres que sospechan que les quitaron a sus descendientes dándolos por perecid al nacer. Si no había ninguno disponible, lo robaban, diciéndole a la progenitora que había perecid. La barbarie llegó hasta el punto de mantener cadáveres de bebés congelados en sus sótanos para hacer creer a las madres que su descendiente estaba perecid.

Al centro de Peñagrande llegaban menores embarazadas de toda España, muy vulnerables. A algunas las habían enviado sus padres para disimular la gestación y dar luego al niño en adopción ; a otras, las habían detenido los de Patronato o habían terminado allí después de pedir ayuda a una asistente social. El robo de niños se asumía como normal. Un día llegaron 2 niñas de Peñagrande que acababan de dar a luz. Tenían el pecho vendado y lloraban porque decían que les habían quitado al descendiente. Nadie se escandalizaba.

Había muchas menores embarazadas, y mucha demanda de niños. Todo institucionalizado: Los “religiosos” se dirigían al centro diciendo que tienen una familia católica buenísima que quiere un niño y que le den uno para saltarse la lista de adopciones. Todo lo arreglaban entre ellos. Las monjas coaccionaban a las menores desde que llegaban al centro, las machacaban para que diesen a sus descendientes a una familia ‘mejor’ que ellas. Muchas veces eran sus padres los que decidían la adopción por encima de su voluntad. Otras, directamente se los quitaban. Había otros centros en Madrid en el que se ejecutaban estas prácticas. La maternidad de Peñagrande, hoy instituto reconvertido, funcionó hasta 1983. Hoy muchas de esas madres se están uniendo a través de Internet para reivindicar sus historias.

Al menos 2 chicas se quitaron la vida, una de ellas, se habría precipitado por el hueco de la escalera, había dado a luz el día antes y le habían quitado el niño. En las visitas de matrimonios a la guardería del centro se ponían todas las cunitas en fila y los veían a todos. Al cabo de unos días, faltaba un niño y, claro, su progenitora también, como si se tratara de un mercado. Al botiquín llevaban a los bebés enfermos, algunos no volvían, a las madres les decían que habían perecid, pero se los llevaban familias en adopción.

El Mundo (Raquel Quílez). Todos los Niños Robados son también mis Niños (1, 2 y 3)

Espero que encuentren alguno. Hágame caso, no crea nada de lo que le cuentan los de la "memoria" :

El análisis del ADN de 81 casos descarta que fueran bebés robados

44 de 48 exhumaciones permiten descartar casos de bebés robados

Archivados 139 de los 143 casos denunciados ante la Fiscalía de Valencia
 
Te confundes. Es ésta. Menuda panda de...

Checa del Cinema Europa
Archivo Histórico Nacional,FC-CAUSA_GENERAL,1530,Exp.15


Por cierto aparece un tal Santamaría. ¿Será el tío-abuelito del chepas?
no me salió en la somera búsqueda que hice, pero al menos puse el enlace directo. lloroso:
lister cuenta en sus memorias varios episodios conflictivos, por decir algo, con ellos.

La represión del magisterio republicano en Pontevedra por elementos franquistas

Los maestros republicanos fueron los más represaliados por el franquismo, se les consideraba responsables de haber inoculado en las mentes juveniles el bicho republicano. Los maestros eran pogre y de talante reivindicativo. Eliminar a aquellos maestros republicanos era fundamental para que el franquismo impusiera la política nacionalcatolicista. Los sublevados iniciaron el mismo 18 de julio de 1936 la depuración del magisterio republicano, una purga militar cuyo castigo más grave fueron las ejecuciones de los maestros fieles a la República. En la provincia de Pontevedra se tiene constancia del asesinato de los siguientes docentes:

– Germán Adrio Mañá, socialista, nació en Santa Baia de Arealonga en 1888. Concejal de Vilagarcía de Arousa durante la República. Perteneció a la UGT. Tras el golpe facineroso, fue juzgado en Pontevedra y cancelado el 12 de noviembre de 1936.
– Benigno Rey Pavón, destacado deportista de la Sociedad Gimnástica de Pontevedra. Profesor en Lantaño en 1933 y en Penzol (Asturias) en 1936. Juzgado y tiroteado a gloria por los franquistas el 12 de noviembre de 1936 en la carretera de Campañó, tenía 27 años.
– Apolinar Torres López, nació en Pontevedra en 1894. Activo sindicalista y socialista de FETE, maestro en Vigo, dirigió la Página Pedagógica de “El Pueblo Gallego”. Ejecutado el 27 de agosto de 1936 en el cementerio de Pereiró, junto al alcalde de Vigo, Emilio Martínez Garrido y otros significados socialistas.
– José Caldas Iglesias. Representó a las AS de Vigo en el Congreso del PSOE y de la UGT en 1927. Concejal del ayuntamiento de Vigo durante la 2ª República. Maestro en la Escuela Elemental del Trabajo en Vigo, donde fue cancelado el 12 de mayo de 1937 a los 38 años.
– Nicanor Villar Martínez, nació en 1900 en Redondela, fue maestro y alcalde en Mazaricos. Miembro de ORGA, después “Izquierda Republicana”. A raíz del golpe facineroso fue asesinado en Pía de Casas-Bemil-Caldas de Reis, dejando viuda y 5 huérfanos en muy malas condiciones.
– Antonio Caneda Rodríguez, nació en Medos (Ourense) en 1906. pertenecía al Partido Radical Socialista. Se incorporó al proyecto pedagógico escolar “luces de la República”. Asesinado en Castro Caldelas el 29 de agosto de 1937, su cuerpo fue abandonado en San Cosmede de Cusanca. Tenía 31 años.
– Constantino Gómez Rodríguez, natural y vecino de de Pontevedra. Fue juzgado por rebelión militar, y ejecutado en Pontevedra el 17 de abril de 1937.
– Joaquín Antonio Álvarez Álvarez, “O Roque”, nació en Cabeiras en 1892. Profesor en la escuela de Pazos en Barcela, miembro de la Asociación de Trabajadores Docentes. Un gran maestro que encarnaba todos los valores republicanos de la educación. Fue asesinado en Vigo el 26 de septiembre de 1936.
– José Vázquez Grela, nació en Ames (La Coruña) en 1886. Periodista. Participó en el movimiento agrario; profesor temporal en Porriño y Mesego, miembro del Grupo Socialista de Vigo. Asesinado en Barrio da Devesa de Nigrán el 12 de septiembre de 1936.
– José Caballero Rubio, nacido en Córdoba, maestro en Peñarroya-Pueblonuevo, El Viso, Sileras y Triñáns (Boiro). Miembro de Unión Republicana, fue concejal en Boiro. Una noche de octubre de 1936 fue asesinado y su cadáver apareció en el Confurco (Ponteareas).
– Manuel Pedreira Pazos, nació en Celas en 1891. Político gallego, y profesor en Aranga, Cardeiro, Soandres, Cortegada y Ucha. Afiliado a FTE-UGT y al PSOE de Pontevedra. Asesinado por la “ley de fugas” en Pontevedra el 4 de septiembre de 1936.
– Hipólito Gallego Camarero, Profesor en Seavia, Carreira, Forcadela. Participó en la resistencia armada antifranquista en Tui. Fue arrestado y torturado por falangistas y después ejecutado el 4 de octubre de 1936. Su cuerpo fue arrojado a la vía pública en Mondariz.
– Manuel Rodríguez Castelao, 31 años, vecino de Rianxo (A Coruña). Cuando era acosado mientras intentaba huir de Vigo con otros, se suicidó de un disparo, el 23 de abril de 1937.
– Manuel Iglesias Filgueira, 31 años, natural de Pontevedra, asesinado por arma de fuego en Pontevedra el 20 de Julio de 1936.
– Eduardo Emilio Muíños Bua, 39 años, natural y vecino de Pontevedra. Juzgado y ejecutado en el km. 1 del camino a Campañó, Pontevedra.
– Antonio […] Vázquez “Chico”, 21 años, natural de A Cañiza. Convencido de que la enseñanza era el verdadero camino del pueblo para la libertad. Juzgado y ejecutado el 31 de Octubre de 1936 en Castelo de Castro (Vigo) Pontevedra.
– Víctor Fráiz Villanueva, 40 años, natural de Silleda (Pontevedra) en 1887. Fraiz huyó a Portugal, pero los franquistas asesinaron a su descendiente Víctor de 19 años. Para proteger a sus otros 6 descendientes, Víctor se entregó y fue cancelado en el Monte del Castro de Vigo el 14 de septiembre de 1937.
– José Cortés Fernández, 39 años, natural y vecino de A Estrada (Pontevedra). Juzgado por rebelión, y ejecutado en Pontevedra.
– Juan Alonso Pérez, natural y vecino de Arbo (Pontevedra) donde residía. Preso en San Simón y asesinado en Tenorio (Pontevedra) el 8 de noviembre de 1936. Sus restos siguen desaparecidos.
– Víctor Sánchez Martil, 38 años, cacereño, vecino de Cangas, juzgado por rebelión, cancelado en Pontevedra el 24 de septiembre de 1936.
– Vicente Sáez Ruiz, nacido en Cox, (Alicante) en 1904, maestro en Coiro en Cangas. Delegado de FETE-UGT en Bueu, afiliado al PCE. Reconocido como buen vecino. En Julio de 1936 fue encerrado en San Simón. Fue directamente asesinado el 5 de diciembre de 1936 en Marcón (Pontevedra).
– José Meis Martínez, 41 años, Natural de Sanxenxo (Pontevedra). Vecino de Seixo, Marín, afiliado a UGT, Acusado de rebelión, ejecutado en Pontevedra, el 27 de Julio de 1937.
– Bernardo Mato Castro, nació en Vinseiro (Pontevedra ) en 1887. Tabajó en Cuba como profesor. Dirigió el Instituto Cervantes. En España fue maestro en Pereira, A Somoza, Guilfrei y Santa María de Teo. Utilizó métodos pedagógicos avanzados y creó una escuela nocturna para adultos. Unos falangistas le fracturaron el cráneo hasta la inconsciencia, muriendo el 4 de septiembre de 1936.
– Paulo Novás Souto, nació en 1900 en São Paulo. Fue profesor en la escuela mixta de Sacos, Cotobade, en Cobres, Vilaboa y en el Instituto de Pontevedra. Militante de Izquierda Republicana. Juzgado y condenado a gloria, recibió un disparo mortal en la carretera de Campañó el 12 de noviembre de 1936.
– Segundo Abal Padín, 26 años, natural de Meaño (Pontevedra), vecino de Vilagarcía de Arousa, miembro de FTE (UGT), afiliado a la Casa del Maestro de Pontevedra. Juzgado por rebelión, fue ejecutado en Pontevedra el 13 de mayo del año 1938.

(mensaje citado en revisión)
algo habrían hecho sin duda, en alguna checa o algo.
tiempo tuvieron, no?
 
no me salió en la somera búsqueda que hice, pero al menos puse el enlace directo. lloroso:
lister cuenta en sus memorias varios episodios conflictivos, por decir algo, con ellos.



algo habrían hecho sin duda, en alguna checa o algo.
tiempo tuvieron, no?
Sobre todo las niñas reventadas y con las tripas fuera. Se lo merecían fijo, eran comunistas peligrosas con doscientos mil millones de perecid a cuestas.
 
CRÍMENES franquistas en Marchena (Sevilla). Parte 1, La REPRESIÓN

La tarde del 18 de Julio de 1936 los marcheneros crearon un comité de defensa para coordinar las fuerzas del Frente Popular en la defensa de la República. Las medidas tenían carácter defensivo y “militar”, formación de milicias, control y vigilancia de los accesos al pueblo. Pero su armamento era obsoleto y precario. Aunque el Comité de Defensa de la República controlaba las calles y edificios oficiales en general, el 19 comenzaron intensos tiroteos desde el cuartel de la guardia civil. Los “presos preventivos derechistas” no sufrieron daño alguno sumándose posteriormente a las tropas golpistas.


El día 20 las tropas rebeldes procedentes de Écija iniciaron la toma de Marchena, el 21 el golpe culminó su triunfo; el 22 entró en la localidad una columna mixta de regulares y soldados. Guardia civil, falangistas, ejército rebelde, comenzaron rápidamente a impartir “castigos ejemplares”, dejando tras de sí una impronta fulminante de gloria y represión sanguinaria sobre las clases populares, jornaleros, obreros, así como clases medias Republicanas, comerciantes, artesanos, funcionarios, médicos, profesionales liberales. En Marchena fueron cancelados al menos 200 marcheneros, entre los cuales al menos 36 eran mujeres, pero la lista continúa abierta. La danza de gloria represora iniciada el 25 de Julio, tuvo su cenit en agosto y septiembre, y continuó hasta Febrero de 1937.


En casi todos los pueblos y por supuesto en Marchena se “pasearon” por las calles, para escarnio público a innumerables mujeres “izquierdistas”, peladas al cero, con un pequeño moñito cual ganado, purgadas con ricino que originaba degradantes diarreas en público. Además de ser humilladas y vejadas, eran obligadas a trabajar como mano de obra gratuita para limpiar iglesias, calles, casas de derechistas…La represión física generalizada era compatible con la represión económica, política, social, laboral, ideológica..


La maquinaria del pomposo “Nuevo Orden”, desintegró el anterior sistema democrático. Desaparecieron nombres de calles como Pablo Iglesias, Plaza de La República, Libertad, incluso ¡Álvarez Mendizábal y Mariana de Pineda! para sustituirse con nombres de “santos” católicos, o militares facinerosos. La represión de las autoridades rebeldes estaba premeditada en los planes conspiradores, era necesaria como medida ejemplificadora: El 25 de Julio de 1936, 17 destacados miembros del Comité, detenidos en el cuartel, fueron asesinados por los franquistas en plena vía pública, alineados durante horas en la calle, y arrojados a la fosa del cementerio, que día tras día se fue colmatando con cadáveres de los Republicanos asesinados.


Las clases medias marcheneras padecieron “desamortización franquista”, multas, expropiaciones, incautaciones de bienes, tierras, comercios. También fueron purgados, represaliados y asesinados en sus empleos numerosos funcionarios y empleados públicos, que fueron sustituidos por franquistas, adictos al nuevo orden y familiares del bando nacional. Muchos maestros Republicanos fueron inhabilitados, otros asesinados, pagaron con su propia vida el atrevimiento de haber intentado educar al pueblo marchenero, de crear libre-pensadores y formar a un pueblo marginado culturalmente desde tiempo inmemorial.


Los libros de la enseñanza racionalista Republicana fueron censurados; se impuso una enseñanza destinada a apartar al niño de la funesta manía de pensar. Todo lo que se opinaba, hablaba, escuchaba, escribía o leía pasaba por el filtro de la censura. Se expurgaron autores y obras, el nivel cultural, artístico, ideológico, sufrió una involución y una supeditación y vinculación a la religión propio de otros tiempos, efectos que aun todavía hoy han dejado huella.


Los Comandantes militares, tras breves interrogatorios, clasificaron a los prisioneros en 2 grupos, los que se siguió manteniendo la vida y los que fueron asesinados por aplicación del “Bando de Guerra” o enviados a Consejos de Guerra, verdaderas farsas de derecho jurídico, aberraciones jurídicas en las que los rebeldes juzgaban inquisitorialmente a Republicanos leales bajo la cínica acusación de “adhesión o auxilio a la rebelión militar” enviando a muchos marcheneros directamente al paredón.


Los “privilegiados” que mantuvieron su vida, fueron víctimas de una represión violentísima contraria a los derechos humanos fundamentales: Torturas que recordaban a épocas inquisitoriales, caricia, abusa, prisiones, campos de concentración, batallones de trabajo disciplinarios, pagando con sus cuerpos y vidas privación de libertad por muchos años, realizando trabajos en obras públicas o en empresas privadas, explotados, soportando durísimas jornadas en condiciones infrahumanas, son los conocidos como “esclavos del franquismo”.
 
CRÍMENES franquistas en Marchena (Sevilla). Parte 2, Las VÍCTIMAS

La primera víctima de Marchena fue el alcalde Republicano Luis Arispón Rodríguez, que el 18 de Julio de 1936 salió hacia Sevilla, siendo cancelado el día 26 y enterrado por los franquistas en el cementerio de Alcalá de Guadaíra. El 21 de julio comenzó la represión en Marchena: Se estima que la represión franquista del verano de 1936 asesinó a más de 200 marcheneros, que desgraciadamente acabaron arrojados a la fosa común del cementerio. He aquí algunos de ellos:


El artista José Montes de Torres, y los maestros Rosendo de la Peña y Risco y Santos Ruano Mediavilla fueron asesinados el 24-8-36; a los maestros posteriormente se les comunicó sus respectivos ceses, que obviamente no pudieron firmar. En los días del golpe, Antonio Vicente Perea, alfarero, policía municipal, afiliado a UGT, huyó a Utrera y allí los golpistas lo localizaron, consiguió volver a Marchena donde fue encarcelado. Su esposa le llevaba comida hasta que el 30 de Julio le dijeron que ya no era necesario que volviera porque había sido cancelado.


El expolio de los bienes de muchos Republicanos se materializó mediante la gloria: Tras el asesinato el 25 de julio de 1936 del concejal del PSOE Gregorio García Ruiz, el alcalde envió misiva al descendiente para que abonase 3.714 ́25 pts, amenazando de embargo, incautación y expropiación de bienes familiares. Escandalosa fue la represión económica institucionalizada, el pillaje sobre la familia del industrial Baldomero Herrera Hurtado, asesinados en Marchena él y su esposa Mª José Rodríguez, que antes fue pelada y paseada.


Trinidad Romero Palomino, era hija única, su padre era cordelero. Trinidad, Republicana, fue progenitora soltera, y trabajó sin descanso para sacar a su descendiente adelante. Fue rapada, vejada, humillada, exhibida en público por los franquistas y asesinada en Marchena el 19 de septiembre de 1936. También fue cancelada la Republicana Concha Hernández tras las tapias del cementerio después del infame “paseíllo”por las calles del pueblo.


Entre los marcheneros juzgados en consejo de guerra y condenados a gloria: Francisco Maguilla Ferrete, Natural de Marchena, vecino de Arahal, 40 años, casado, afiliado a UGT, ejecutado en Sevilla en 1941 y enterrado en la fosa común del cementerio de S. Fernando. Antonio Guzmán Calle, 34 años, afiliado a UGT, ejecutado en Sevilla en 1937 y enterrado en la fosa común del cementerio de S. Fernando. Miguel Reina Maqueda “Sillero”, 36 años, ejecutado en 1942, mantenía vida de pareja con Mercedes Cantalejo, natural de Lantejuela que también fue asesinada.


José Guisado Ruíz era un alto cargo del socialismo local, presidente del Sindicato de Obreros Agrícolas y Oficios Varios y Secretario de la Agrupación Socialista de Marchena. José se ocultó en un molino y huyó de Marchena dejando a Manuela su joven esposa y dos criaturas: Remedios de 6 años y Bienvenida de pocos meses. Manuela fue vejada, pelada, maltratada, y José, una vez capturado, fue cancelado con un grupo de marcheneros hacia el 30 de Julio de 1936, y arrojados a fosa común.


Apareció una lista con 18 personas manuscritas a lápiz, literalmente: Salvador de las cintas, Mata llerno de Montelito, Manuel Martín Lebron, Marido de la Lebroncilla, Antonio Gavira Sarabia, José Jimenez, Manuel Sánchez (El Corneta), Antonio Luque (Gallina) Castora (Ramón), Descendiente de Malvar el Chico, Ruano (Padre), José García López (descendiente del Abanero), Armesto (municipal remellado), La Marina (mujer de Palomo), Josefa La Talaverona, Esperancita la de los Pollos. La noche del 18 de septiembre de 1936, Francisco Martín Frías, el marido de la Lebroncilla, fue apresado junto a su descendiente Manuel Martín Lebrón y varias personas más que se encargaron de fusilarlos. Pero Francisco sobrevivió incluso al tiro de gracia, escapó y solo muchos años después reapareció.


Carmen Sevillano Baeza contaba que a su padre, Francisco Sevillano, “Clarillo”, cabo municipal de Ayuntamiento democrático de Marchena en 1936. lo cancelar un 5 de agosto de 1936, dejando 5 huérfanos. Ese día su progenitora fue a llevarle el café al depósito municipal y ya no “estaba”…Carmen mostró el lazo del día que la dejaron huérfana, con la banderita originalmente bicolor, que de manera disimulada la convirtió en tricolor, no con el sarracena, sino con el […], en memoria de su padre.


Los facinerosos cancelar a Manuel Verdugo Montero, a quien llamaban el juez, porque así se disfrazó en una murga. Su hermana Mercedes,“La Eulogia”, cuenta: “..lo cogieron junto con otros miembros del Comité, lo encerraron en Jefatura, lo pasaron a la cárcel, y a la una del mediodía llevaron a cabo la descarga ¡a mi hermano me lo cancelar en las puertas de la casa de Dios!” Mercedes, recuerda a más víctimas: nos habla de muchas, entre otras: A “la sillera”, a Baldomero y su mujer, a “Pildorillas” y su mujer, a la chata que se casó con Carmelo, Aurora la Pía, Pontocos, descendiente y progenitora, Rosario de las gallinas de la calle Olmedo (descendientes), y a otros que hirieron en la toma se lo llevaron al hospital lo sacaron en un camión y lo asesinaron… a ellos y a muchos más…
 
REPRESIÓN franquista en Toro (Zamora) durante la Guerra de España

El sometimiento de Toro por los facinerosos se llevó a cabo por medio del terror. Los franquistas utilizaron la violencia física durante toda la guerra y la dictadura. La eliminación física de los enemigos políticos sirvió para someter al resto de la población y acabar con las veleidades de los humildes que se habían atrevido a desafiar la autoridad de los patronos con su militancia obrera. La clase dominante no podía consentir que se pusiese en duda su condición de élite, y al sentirse desafiada por un pueblo que ya no reconocía sus privilegios, instigó a pistoleros a hacer y deshacer para defender sus intereses.


El numero total de ejecutados en Toro asciende a 126, aunque no todos los toresanos cancelados están registrados. Unos 57 eran toresanos y el resto con probabilidad foráneos. Se trasladaron presos de Zamora por estar completa la cárcel provincial, y para evitar las reclamaciones de familias de víctimas de la clase media y con amistades influyentes. Además había presos de los pueblos de la comarca. Hubo 46 represaliados en agosto de 1936, 76 en septiembre y 4 en día desconocido. El día de mayor represión fue el 18 de septiembre con 28 fusilamientos.


Hubo un grupo de hasta 23 zamoranos cancelados en Toro. Algunos eran políticamente muy destacados como Andrés Espinosa Garcia y Amado Hernandez Pascual del PCE, el socialista Tomás Blanco Limia de la Sección Construcción de la Casa del Pueblo de Zamora, Rufino Barba Luis de la Sociedad de Colonos de la misma (FNTT), Higinio Merino de la Monja y Saturnino Barayón Hernández fruta provinciales por IR, Bernardo Ramos Alvarez del PSOE, o Angel Coco Sobrino de la CNT.


De los represaliados toresanos, 21 eran menores de 30 años, 9 hasta 40 años, 14 hasta 50 años, y 4 mayores. La mayoría eran jornaleros, artesanos, su lucha por la jornada de 8 horas, el descanso dominical y mejores salarios, acabó para muchos en el sangriento verano de 1936. Igualmente fue castigada la clase media, como el Aparejador municipal Leonardo Blanco, alma mater de la Casa del Pueblo toresana, los concejales Manuel García Martín (peluquero) y Pablo Lorenzo Conde (tintorero), el electricista Vicente Rodríguez, y miembros de la Juventud Socialista como Esmaragdo Lorenzo (empleado de banca), Antonio Bernal (confitero) y Santiago García (estudiante), del dirigente del Radio Comunista, Ángel Martín (hojalatero) y el médico Manuel Alopécico Alba.


Los represaliados eran Republicanos, integrantes de la Casa del Pueblo, la mayoría socialistas, comunistas. La militancia obrera fue causa principal de represión, siendo la Sección de Trabajadores de la Tierra la mas castigada. Las ejecuciones se sucedían tras la siega de los jornaleros participantes en la misma, detenidos después de acabar el trabajo. Tras ser encarcelados a fines de julio o en los primeros días de agosto y permanecer algunos días en la cárcel, eran cancelados. Los matones franquistas esperaban a que volvieran de las dehesas para detenerlos en sus casas, en otros casos fueron a buscarlos al campo.


Cuadrillas de falangistas iban por las casas, y obligaban a los trabajadores a subir a un camión, se les conducía al cuartel de falange, a la cárcel, o al sótano del ayuntamiento. Allí recibían caricia, se les obligaba a comer camisas y corbatas rojas, y se les sometían a todo tipo de vejaciones. Muchos acababan cancelados. Las mujeres Republicanas sufrieron rapados, ricino y otras vejaciones. Cuando se realizaban las sacas, se inscribía la salida de la cárcel como un traslado a la cárcel provincial de Zamora. En realidad eran trasportados en camión hasta las tapias del cementerio u otros lugares del término municipal donde eran ejecutados. La mayoría no moría en el acto y debían darles el tiro de gracia. Algunos fueron enterrados aun vivos.


La represión consistió en un rosario de acciones, que no se detenía en los militantes de izquierdas, sino que se trasladaba a sus familiares, que además de sufrir la pérdida de seres queridos, tuvieron que soportar la marginación social, eran los «malos» españoles según el constante bombardeo» de la propaganda oficial. Muchas personas padecieron encarcelamientos tras ser detenidos sin ningún requisito legal, en condiciones higiénicas y alimenticias penosas, además del hacinamiento, acusados de pertenecer a algún partido o sindicato, ser amigo de izquierdistas, haber sido visto en una manifestación o huelga.


Alli donde existía un izquierdista había que señalarle como tal, expulsarle del trabajo e incluso en algunos casos ejecutarle. Toda la administración fue sometida a las depuraciones, sobre todo los maestros y profesores de Instituto. Había que extirpar los elementos intelectuales «antiespañoles» que influían en las conciencias de niños y adolescentes. El objetivo era volver a la España verdadera del Imperio y de San Ignacio de Loyola. Muchos maestros recibieron su sanción cuando ya habían sido cancelados. Los empleados municipales Republicanos tampoco se libraron. Se trataba de «ahogar» mas a los mismos, crear un funcionariado fiel a los postulados del movimiento nancy. Otra clase de represión fue la económica, mediante multas o incautación de bienes. La depuración fue dura y llegó a todas partes.
 
Los FUSILAMIENTOS de REPUBLICANOS de Ateca (Zaragoza) por rebeldes franquistas en el barranco de la Bartolina en 1936

Ateca (Zaragoza) fue tomada en Julio de 1936, por tropas insurrectas, guardia civil y falangistas. Hubo numerosas detenciones de Republicanos que acabaron retenidas en el ayuntamiento. El 18 de agosto de 1936 la población de Ateca fue congregada en la plaza para hacer un “acto de sumisión a la patria y a los representantes legales”. Los discursos de los franquistas no presagiaban nada bueno. La soflama del párroco Mosén Benigno insistía en separar “la mala hierba de la simiente”.

Muchos asistentes suplicaron entre lágrimas que no los ejecutaran. La sensación era de fatalidad, rayana en el pánico generalizado. Los detenidos fueron introducidos en camiones, y los rebeldes informaron que iban a ser conducidos a un acto propagandístico en Calatayud. Con ese pretexto obligaron también a gran número de los concentrados en la plaza a subir a otros camiones. Los escasos 15 km que hay hasta Calatayud se vivieron con gran angustia. Se respiraba una tensión irrespirable. Todos creían que el “paseo” acabaría en un fusilamiento general.

Por fin la mayoría de los camiones llegó a la Plaza del Fuerte de Calatayud. Los últimos camiones, entre los que se encontraba el de los detenidos, se retrat intencionadamente. Algunos pudieron ver que, una vez pasado Terrer, giraron a la izquierda internándose en el barranco de la Bartolina. Allí fueron cancelados 13 atecanos afiliados a Izquierda Republicana, al PSOE, la UGT, las Juventudes Socialistas y a la CNT. La guardia civil los describirá más tarde en sus informes como “agitadores y extremistas peligrosos” y “contrarios al movimiento patriótico nacional”. También les acusará de haber proferido gritos de desafección y levantar el puño en alto cuando a principios del mes los reclutas de Ateca fueron despedidos en la estación de ferrocarril para incorporarse a sus destinos en el servicio militar. Descendientes muchos de ellos de atecanos de izquierdas, sus padres intentaron evitar que fueran a engrosar el ejército que se había rebelado contra la República.

Los atecanos que llegaron a Calatayud fueron obligados a presenciar, como en tiempos que creían pasados, una ejecución pública. En medio de la plaza se había levantado un patíbulo. A un lado, formados militarmente, los soldados, falangistas y requetés. Al otro, no menos de 2.000 civiles de Calatayud y de otros pueblos de la comarca. Por un papel tirado en el suelo se enteran de que el que va a ser ajusticiado es Francisco Bueno Herrero, el Estirao, conocido socialista bilbilitano al que apresaron días antes en Sediles. El papel es una de las muchas octavillas repartidas para convocar a los bilbilitanos a la ejecución.

Una descarga cerrada de los fusiles del pelotón abatió al dirigente socialista. La sentencia se ha cumplido. Tras la ejecución, a ritmo de marchas militares, los vecinos de Ateca fueron obligados a desfilar por delante del reo, como espectáculo y escarmiento popular. También desfilaron centenares de señoritas de Ateca y varones que, en manifestación, habían venido a Calatayud. Las ovaciones al Ejército, los vivas a España y mueras a los traidores fueron enormes.

Después del desfile los vecinos de Ateca comprobaron pavor que el camión que transportaba a sus paisanos detenidos llegaba vacío. El viaje de retorno a Ateca se hizo en medio del silencio y el desconcierto. Nadie alberga dudas sobre cuál ha sido su destino. Al llegar, algunos se acercan a cumplir el penoso deber de informar a sus familias. Más tarde se supo que uno de los cancelados en el barranco de la Bartolina, el primer teniente de alcalde y vicepresidente de la UGT de Ateca, Antonio Alvaro, había conseguido arrastrarse malherido hasta la carretera y pedir ayuda en una casa. Nadie le auxilió, por miedo a las represalias. Tras 12 horas de agonía en soledad, un tiro de “gracia” a bocajarro acabó con su sufrimiento. Tenía 43 años. A día de hoy se ignora qué hicieron con sus restos.

La macabra historia era contada siempre en voz baja en las casas. El barranco de la Bartolina se fue convirtiendo en el mayor y el más activo cementerio de la comarca de Calatayud. Jamás se sabrá cuántos Republicanos de Ateca y de los restantes pueblos de la comarca hay enterrados en él, fueron innumerables los detenidos en cada población que jamás volvieron a sus casas. En Ateca se realizaron varias “acciones de limpieza” más, como el fusilamiento del alcalde, Agustín Ayerbe, el 29 de octubre. Tenía todos los números para ser asesinado pues había incomodado a muchos que no veían con buenos ojos su afán por deshacer las injusticias y llevar a cabo sus ideales republicanos y socialistas. Los últimos fusilamientos parece que se realizaron en el mes de noviembre.

Algunos pudieron huir, como Enrique Bendicho, alcalde de Ateca durante el primer bienio republicano tuvo que huir, posiblemente el 19 de julio de 1936, pero terminó en un campo de concentración francés, país donde falleció. El asesinato de su descendiente por los facinerosos fue su venganza por no haber encontrado al padre, algo de lo más habitual en aquel verano del 36 del “terror caliente”.
 
Las MATANZAS de REPUBLICANOS por grupos paramilitares franquistas en Fuentesecas/Malva (Zamora) en 1936

Recordamos a las víctimas de 2 matanzas llevadas a cabo en este día por los grupos paramilitares encargados de la represión en el partido judicial de Toro. En el sistema de turnos casi diarios establecido por los malos entre mediados de agosto y mediados de octubre de 1936, el 5 de agosto se acordó llevar a cabo acciones simultáneas en Fuentesecas y Malva. Del primer pueblo se ocuparía el grupo que tenía su centro de acción en Pozoantiguo (utilizando un camión de su harinera para los traslados y su cementerio para los asesinatos y enterramientos); de Malva, el grupo coordinado desde Toro por el teniente de la guardia civil Leónides Huidobro, cuyo destino habitual era el cementerio de la capital comarcal, donde las inscripciones eran más caóticas y resultan menos identificables.


En Fuentesecas, una pequeña localidad de menos de 400 habitantes, en la que ni siquiera había cambiado a corporación municipal tras las elecciones de febrero, los asesinados fueron 6, que Cándido Ruiz ha conseguido identificar en su libro La espiga cortada y el trigo limpio (2011) y que fueron 2 republicanos de izquierdas -el secretario del Ayuntamiento, Avencio Pinilla Mateos, de 31 años, fundador y presidente de la agrupación local Radical-Socialista en 1932, y su padre, Elio Pinilla Herrero, colono de 62 años, casado- y 4 afiliados a la Sociedad de Trabajadores de la Tierra: Francisco Matilla Matilla, jornalero de 43 años, casado y con 4 hijas; Hermenegildo Sampedro Pérez, labrador y representante de maquinaria agrícola, de 51 años; Raimundo González Martínez, jornalero de 31 años, casado; y Secundino Álvarez Sastre, jornalero de 39 años.


En el caso de Malva, un pueblo más grande (más de 800 habitantes), con mayor conflictividad, con una Sociedad de Profesiones y Oficios Varios con 30 afiliados y con una gestora municipal desde marzo de ese año, el número de víctimas fue, como mínimo, de 7, aunque los datos difieren de unas fuentes a otras. Según las Memorias de Malva, de Miguel Ángel Morillo Mateos (2011), que coinciden en este punto con nuestras fuentes orales, los asesinados fueron: Ángel Masero Álvarez, de 37 años, casado y sin descendientes, natural de Chanos (Lubián), alcalde con el Frente Popular y secretario de la Sociedad de Profesiones y Oficios Varios; Avelino Álvarez Álvarez, de 29 años, soltero, teniente alcalde en la gestora del Frente Popular (en la foto del servicio militar); Benjamín Pérez González, de 43 años, casado y con 4 descendientes (en la foto, con su esposa y uno de ellos), natural de Aspariegos, tío político de Avelino; los hermanos Patrocinio y Frumencio Álvarez Vaquero, de 28 y 26 años, solteros; Agustín Vega Mateos, de 26 años, soltero; Francisco Sobradillo Gómez, de 55 años, casado, natural de Valdetronco (Palencia), se cortó el cuello con una hoz cuando iba a ser detenido, por lo que fue curado de urgencia por el médico del pueblo antes de depositarlo, inconsciente y desangrándose, en el camión, en el que al parecer habría fallecido durante su traslado al cementerio de Toro, en el que los demás fueron asesinados.


Cándido Ruiz, en su obra ya citada, y basándose también en fuentes orales, añade a esta relación los nombres de Antonio Cabezón Álvarez, labrador de 62 años, Elías Pantaletado Masero (cuya edad desconocemos), Florentino Calleja Lorenzo, jornalero de 30 años, Rafael Pérez Álvarez, de 35 años y Manuel Masero Domínguez, de 30 años (los 3 primeros, al igual que Ángel Masero, Francisco Sobradillo, Frumencio Álvarez y Agustín Vega figuran entre los 30 afiliados a la Sociedad de Profesiones y Oficios.
 
Tremendo testimonio, nuestro tío tuvo la desgracia de ser cancelado en el castillo de Montjuic, pero sufrió tres meses de penalidades dentro del buque prisión Uruguay, donde había una sola letrina para 490 presos, las ardilla eran como conejos, fue terrible, terrible.

PSOE, ERC, incivil sois incivil
 

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