Documentos desclasificados implican al PSOE en las peores matanzas de la Guerra Civil española

Mmm... no sé Rick... La cosa es que el PSOE surgió unas décadas después de la guerra civil española.
El Partido Socialista Obrero Español se fundó en Madrid el 2 de mayo de 1879 por el tipógrafo ferrolano Pablo Iglesias Possé, constituyendo uno de los partidos obreros más antiguos de Europa, sólo superado por el Partido Socialdemócrata de Alemania.
 
Mmm... no sé Rick... La cosa es que el PSOE surgió unas décadas después de la guerra civil española.

Ahora pedirá “pruebas” y a media humanidad que le demuestren que el PSOE nace en el siglo XIX y cuando se las muestres te dirá que son fuentes reaccionarios y que no le valen, o que la foto está mal, o que falta un acento.
 
El cine español nunca se ha ocupado de esta parte de la Historia. pensando:
El enemigo derrotado.

Tras la guerra, la industria cinematográfica quedó relegada a los tres grandes centros de producción: Madrid, Valencia y Barcelona, quedando la industria prácticamente destruida. Los largometrajes que nacen tras la victoria ofrecen una nueva visión, que he mencionado antes: la lucha de las dos Españas, pero dejando claro que una es la verdadera y la otra la Anti-España. En este sentido iban dirigidas películas como Frente de Madrid, Raza o Rojo y […]. Había que acabar con la anti-España como fuera.

(imagen visible para usuarios registrados)Quizás la película que mejor retrate este momento del soldado republicano sea Rojo y […], de César Arévalo (1945). Para el director, el personaje puro, limpio, hermoso y valiente es la chica, que representa a España, que es forzad y humillada por un soldado republicano, un salvaje, oscuro y no-español. La imagen de la abusa queda grabada con una abusa de los rojos hacia la España verdadera, y por tanto, había que eliminarlo de la faz de la tierra, o por lo menos, del suelo español. De todas formas, entre 1943 y 1949, el cine español cambia radicalmente debido a la situación del contexto internacional, donde el bando del eje había perdido la II Guerra Mundial y España tuvo que virar hacia los aliados. Durante este período, el retrato del soldado republicano es muy ambiguo: por un lado se muestra como un soldado cruel e indisciplinado, pero por otro lado es un borracho y maleducado y revanchista, pero que en cierta manera es visto arrastrado por las circunstancias, aunque se no justificaba su actitud antiespañola. Lo que si queda claro es que el enemigo ha sido vencido, eliminado, y que hay que luchar para que no vuelva a resurgir.

El soldado arrepentido

A finales de los años 40, el catolicismo se hace con el poder dentro del gobierno del general franco. Este giro hacia el catolicismo supone un cambio brusco en la industria cinematográfica, pues la Iglesia y los sectores más conservadores pretenderán apoyarse en este medio para controlar a los feligreses y de los medios de control, como en este caso, el cine. Esta evolución ideológica supone que la imagen de la España verdadera y de la Anti-España se transforme. Ahora, el soldado español y el excombatiente franquista es ante todo un hombre piadoso, religioso y bondadoso que ha hecho la guerra pero en el fondo lo que más es la paz y la fe cristiana.

El autor propone como película tipo Ronda Española, pero prefiero Balarrasa. Balarrasa (1950) de José Antonio Nieves Conde,(imagen visible para usuarios registrados) falangista, es el director y en ella refleja la imagen del soldado beato, que se transforma y busca el enemigo por el que redimir la culpa y este es el comunista ateo. La Iglesia busca el arrepentimiento republicano y quiere dar la imagen del soldado que se arrepiente de “sus locuras realizadas durante la Guerra Civil”.

también refleja este nuevo rol del soldado republicano. Es una película de Ladislao Vadja, realizada en 1957. La imagen va a ser la del soldado arrepentido, que se vuelve a cristianismo y retorna a la España verdadera, es una suerte de descendiente pródigo. Pero el director no avisa: el soldado puede reconvertirse, pero también puede engañar y seguir siendo fiel a la república y al ateísmo comunista y esta imagen dicotómica del soldado será la dialéctica de esta etapa del cine franquista.

El enemigo inexistente.

A mediados de los años 50 el cine religioso que ha promovido la Iglesia se agota. Entre 1955 y 1965 el cine español ofrece una nueva visión de España: la del país abierto al extranjero. El turismo transforma en una obsesión para los dirigentes del régimen y pronto comprenden la importancia de ello para la incipiente industria española. Dos figuras son claves para la nueva misión del cine: Manuel Fraga como ministro de Información y Turismo y José María García Escudero como Director General de Cinematografía.

Esa necesidad imperiosa de abrirse al exterior supone un cambio en la visión de la Guerra Civil y del soldado republicano en la filmografía nacional. Ahora importa resaltar la honradez y la justicia de los vencedores. El republicano de transforma en un enemigo inofensivo e incluso inexistente y durante esta década las películas españolas nos van a demostrar a un militar y a un excombatiente débil y moribundo que en nada se atenta contra el Estado. Así el turista puede visitar las playas con calma. Esto es la clave del nuevo cine: la importancia capital del turismo como motor económico.

El director clave es Pedro Lazaga, el padre de la comedia de los años 60. Se da la paradoja de que este director luchó en el bando republicano y “redime” sus penas en la División Azul. Pero lo que nos interesa aquí es dos películas clave de este período en cuanto al tema que estamos tocando: La Patrulla y La Fiel Infantería.

La Patrulla (obra difícil de conseguir), de 1955, trata de un grupo de falangistas que se fotografían justo antes de la toma de Madrid. Diez años después se vuelvan a encontrar y rememoran esos años, pero sus vidas no era lo que ellos esperaban, El protagonista está arruinado y malvive en albergues y pensiones y termina siendo un mendigo. En ese ambiente descubre a excombatientes republicanos, hombres escondidos, que no son más que “perdedores que no se merecen ni el pan”. Es la imagen del excombatiente débil y enclenque.

(imagen visible para usuarios registrados) En La fiel infantería (1960) narra como una patrulla del ejército nacional combate en el frente de Aragón consiguen permiso para regresar a una cuidad de Castilla, pero tiene que regresar al frente para tomar unas posiciones claves, muriendo casi la totalidad de los soldados. Lo más llamativo es que durante toda la película el soldado republicano no sale, es un enemigo casi inexistente, los enemigos aparecen como inofensivos durante prácticamente todo el film. Por tanto, el temido ejército rojo ha desaparecido, es un enemigo casi abstracto, casi imaginados. Como curiosidad, La fiel infantería fue la primera película de la Guerra Civil española estrenada en el extranjero tras la II Guerra Mundial.

(imagen visible para usuarios registrados)
 
El enemigo derrotado.

Tras la guerra, la industria cinematográfica quedó relegada a los tres grandes centros de producción: Madrid, Valencia y Barcelona, quedando la industria prácticamente destruida. Los largometrajes que nacen tras la victoria ofrecen una nueva visión, que he mencionado antes: la lucha de las dos Españas, pero dejando claro que una es la verdadera y la otra la Anti-España. En este sentido iban dirigidas películas como Frente de Madrid, Raza o Rojo y […]. Había que acabar con la anti-España como fuera.

(imagen visible para usuarios registrados)Quizás la película que mejor retrate este momento del soldado republicano sea Rojo y […], de César Arévalo (1945). Para el director, el personaje puro, limpio, hermoso y valiente es la chica, que representa a España, que es forzad y humillada por un soldado republicano, un salvaje, oscuro y no-español. La imagen de la abusa queda grabada con una abusa de los rojos hacia la España verdadera, y por tanto, había que eliminarlo de la faz de la tierra, o por lo menos, del suelo español. De todas formas, entre 1943 y 1949, el cine español cambia radicalmente debido a la situación del contexto internacional, donde el bando del eje había perdido la II Guerra Mundial y España tuvo que virar hacia los aliados. Durante este período, el retrato del soldado republicano es muy ambiguo: por un lado se muestra como un soldado cruel e indisciplinado, pero por otro lado es un borracho y maleducado y revanchista, pero que en cierta manera es visto arrastrado por las circunstancias, aunque se no justificaba su actitud antiespañola. Lo que si queda claro es que el enemigo ha sido vencido, eliminado, y que hay que luchar para que no vuelva a resurgir.

El soldado arrepentido

A finales de los años 40, el catolicismo se hace con el poder dentro del gobierno del general franco. Este giro hacia el catolicismo supone un cambio brusco en la industria cinematográfica, pues la Iglesia y los sectores más conservadores pretenderán apoyarse en este medio para controlar a los feligreses y de los medios de control, como en este caso, el cine. Esta evolución ideológica supone que la imagen de la España verdadera y de la Anti-España se transforme. Ahora, el soldado español y el excombatiente franquista es ante todo un hombre piadoso, religioso y bondadoso que ha hecho la guerra pero en el fondo lo que más es la paz y la fe cristiana.

El autor propone como película tipo Ronda Española, pero prefiero Balarrasa. Balarrasa (1950) de José Antonio Nieves Conde,(imagen visible para usuarios registrados) falangista, es el director y en ella refleja la imagen del soldado beato, que se transforma y busca el enemigo por el que redimir la culpa y este es el comunista ateo. La Iglesia busca el arrepentimiento republicano y quiere dar la imagen del soldado que se arrepiente de “sus locuras realizadas durante la Guerra Civil”.

también refleja este nuevo rol del soldado republicano. Es una película de Ladislao Vadja, realizada en 1957. La imagen va a ser la del soldado arrepentido, que se vuelve a cristianismo y retorna a la España verdadera, es una suerte de descendiente pródigo. Pero el director no avisa: el soldado puede reconvertirse, pero también puede engañar y seguir siendo fiel a la república y al ateísmo comunista y esta imagen dicotómica del soldado será la dialéctica de esta etapa del cine franquista.

El enemigo inexistente.

A mediados de los años 50 el cine religioso que ha promovido la Iglesia se agota. Entre 1955 y 1965 el cine español ofrece una nueva visión de España: la del país abierto al extranjero. El turismo transforma en una obsesión para los dirigentes del régimen y pronto comprenden la importancia de ello para la incipiente industria española. Dos figuras son claves para la nueva misión del cine: Manuel Fraga como ministro de Información y Turismo y José María García Escudero como Director General de Cinematografía.

Esa necesidad imperiosa de abrirse al exterior supone un cambio en la visión de la Guerra Civil y del soldado republicano en la filmografía nacional. Ahora importa resaltar la honradez y la justicia de los vencedores. El republicano de transforma en un enemigo inofensivo e incluso inexistente y durante esta década las películas españolas nos van a demostrar a un militar y a un excombatiente débil y moribundo que en nada se atenta contra el Estado. Así el turista puede visitar las playas con calma. Esto es la clave del nuevo cine: la importancia capital del turismo como motor económico.

El director clave es Pedro Lazaga, el padre de la comedia de los años 60. Se da la paradoja de que este director luchó en el bando republicano y “redime” sus penas en la División Azul. Pero lo que nos interesa aquí es dos películas clave de este período en cuanto al tema que estamos tocando: La Patrulla y La Fiel Infantería.

La Patrulla (obra difícil de conseguir), de 1955, trata de un grupo de falangistas que se fotografían justo antes de la toma de Madrid. Diez años después se vuelvan a encontrar y rememoran esos años, pero sus vidas no era lo que ellos esperaban, El protagonista está arruinado y malvive en albergues y pensiones y termina siendo un mendigo. En ese ambiente descubre a excombatientes republicanos, hombres escondidos, que no son más que “perdedores que no se merecen ni el pan”. Es la imagen del excombatiente débil y enclenque.

(imagen visible para usuarios registrados) En La fiel infantería (1960) narra como una patrulla del ejército nacional combate en el frente de Aragón consiguen permiso para regresar a una cuidad de Castilla, pero tiene que regresar al frente para tomar unas posiciones claves, muriendo casi la totalidad de los soldados. Lo más llamativo es que durante toda la película el soldado republicano no sale, es un enemigo casi inexistente, los enemigos aparecen como inofensivos durante prácticamente todo el film. Por tanto, el temido ejército rojo ha desaparecido, es un enemigo casi abstracto, casi imaginados. Como curiosidad, La fiel infantería fue la primera película de la Guerra Civil española estrenada en el extranjero tras la II Guerra Mundial.

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Repiten argumentos sobre el cine español que no se sostienen y se quedan tan anchos.

Se ve en todos sus mensajes que no les importa lo más mínimo; han ocultado datos a medio país y no muestran sentimiento de culpa por ello.
 
yo he visto casi todas ellas.

cultura general, conocer los mitos patrios, quienes somos de donde venimos a donde vamos

Claro, por eso has necesitado un copy&paste para citarlas. Ellos con sus propios mensajes confirman lo que ocurrió en la guerra civil, y en mi opinión engañan a la gente continuamente hasta en unos simples mensajes de un foro.
 
Claro, por eso has necesitado un copy&paste para citarlas. Ellos con sus propios mensajes confirman lo que ocurrió en la guerra civil, y en mi opinión engañan a la gente continuamente hasta en unos simples mensajes de un foro.
asi os culturizo sin perder tiempo.
echale la bronca al que ha dicho que el cine español nunca se ha ocupado de ello y a los que le han agracecido.
 
El enemigo derrotado.

Tras la guerra, la industria cinematográfica quedó relegada a los tres grandes centros de producción: Madrid, Valencia y Barcelona, quedando la industria prácticamente destruida. Los largometrajes que nacen tras la victoria ofrecen una nueva visión, que he mencionado antes: la lucha de las dos Españas, pero dejando claro que una es la verdadera y la otra la Anti-España. En este sentido iban dirigidas películas como Frente de Madrid, Raza o Rojo y […]. Había que acabar con la anti-España como fuera.

(imagen visible para usuarios registrados)Quizás la película que mejor retrate este momento del soldado republicano sea Rojo y […], de César Arévalo (1945). Para el director, el personaje puro, limpio, hermoso y valiente es la chica, que representa a España, que es forzad y humillada por un soldado republicano, un salvaje, oscuro y no-español. La imagen de la abusa queda grabada con una abusa de los rojos hacia la España verdadera, y por tanto, había que eliminarlo de la faz de la tierra, o por lo menos, del suelo español. De todas formas, entre 1943 y 1949, el cine español cambia radicalmente debido a la situación del contexto internacional, donde el bando del eje había perdido la II Guerra Mundial y España tuvo que virar hacia los aliados. Durante este período, el retrato del soldado republicano es muy ambiguo: por un lado se muestra como un soldado cruel e indisciplinado, pero por otro lado es un borracho y maleducado y revanchista, pero que en cierta manera es visto arrastrado por las circunstancias, aunque se no justificaba su actitud antiespañola. Lo que si queda claro es que el enemigo ha sido vencido, eliminado, y que hay que luchar para que no vuelva a resurgir.

El soldado arrepentido

A finales de los años 40, el catolicismo se hace con el poder dentro del gobierno del general franco. Este giro hacia el catolicismo supone un cambio brusco en la industria cinematográfica, pues la Iglesia y los sectores más conservadores pretenderán apoyarse en este medio para controlar a los feligreses y de los medios de control, como en este caso, el cine. Esta evolución ideológica supone que la imagen de la España verdadera y de la Anti-España se transforme. Ahora, el soldado español y el excombatiente franquista es ante todo un hombre piadoso, religioso y bondadoso que ha hecho la guerra pero en el fondo lo que más es la paz y la fe cristiana.

El autor propone como película tipo Ronda Española, pero prefiero Balarrasa. Balarrasa (1950) de José Antonio Nieves Conde,(imagen visible para usuarios registrados) falangista, es el director y en ella refleja la imagen del soldado beato, que se transforma y busca el enemigo por el que redimir la culpa y este es el comunista ateo. La Iglesia busca el arrepentimiento republicano y quiere dar la imagen del soldado que se arrepiente de “sus locuras realizadas durante la Guerra Civil”.

también refleja este nuevo rol del soldado republicano. Es una película de Ladislao Vadja, realizada en 1957. La imagen va a ser la del soldado arrepentido, que se vuelve a cristianismo y retorna a la España verdadera, es una suerte de descendiente pródigo. Pero el director no avisa: el soldado puede reconvertirse, pero también puede engañar y seguir siendo fiel a la república y al ateísmo comunista y esta imagen dicotómica del soldado será la dialéctica de esta etapa del cine franquista.

El enemigo inexistente.

A mediados de los años 50 el cine religioso que ha promovido la Iglesia se agota. Entre 1955 y 1965 el cine español ofrece una nueva visión de España: la del país abierto al extranjero. El turismo transforma en una obsesión para los dirigentes del régimen y pronto comprenden la importancia de ello para la incipiente industria española. Dos figuras son claves para la nueva misión del cine: Manuel Fraga como ministro de Información y Turismo y José María García Escudero como Director General de Cinematografía.

Esa necesidad imperiosa de abrirse al exterior supone un cambio en la visión de la Guerra Civil y del soldado republicano en la filmografía nacional. Ahora importa resaltar la honradez y la justicia de los vencedores. El republicano de transforma en un enemigo inofensivo e incluso inexistente y durante esta década las películas españolas nos van a demostrar a un militar y a un excombatiente débil y moribundo que en nada se atenta contra el Estado. Así el turista puede visitar las playas con calma. Esto es la clave del nuevo cine: la importancia capital del turismo como motor económico.

El director clave es Pedro Lazaga, el padre de la comedia de los años 60. Se da la paradoja de que este director luchó en el bando republicano y “redime” sus penas en la División Azul. Pero lo que nos interesa aquí es dos películas clave de este período en cuanto al tema que estamos tocando: La Patrulla y La Fiel Infantería.

La Patrulla (obra difícil de conseguir), de 1955, trata de un grupo de falangistas que se fotografían justo antes de la toma de Madrid. Diez años después se vuelvan a encontrar y rememoran esos años, pero sus vidas no era lo que ellos esperaban, El protagonista está arruinado y malvive en albergues y pensiones y termina siendo un mendigo. En ese ambiente descubre a excombatientes republicanos, hombres escondidos, que no son más que “perdedores que no se merecen ni el pan”. Es la imagen del excombatiente débil y enclenque.

(imagen visible para usuarios registrados) En La fiel infantería (1960) narra como una patrulla del ejército nacional combate en el frente de Aragón consiguen permiso para regresar a una cuidad de Castilla, pero tiene que regresar al frente para tomar unas posiciones claves, muriendo casi la totalidad de los soldados. Lo más llamativo es que durante toda la película el soldado republicano no sale, es un enemigo casi inexistente, los enemigos aparecen como inofensivos durante prácticamente todo el film. Por tanto, el temido ejército rojo ha desaparecido, es un enemigo casi abstracto, casi imaginados. Como curiosidad, La fiel infantería fue la primera película de la Guerra Civil española estrenada en el extranjero tras la II Guerra Mundial.

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Sí, ya sé que este existió, aunque se cuentan con los dedos de la mano. Me refería al cine de la ceja, el que hizo decenas de películas sobre la guerra civil y que deliberadamente ha omitido esta parte de la Historia.
 
yo he visto casi todas ellas.

cultura general, conocer los mitos patrios, quienes somos de donde venimos a donde vamos

Yo no he visto ninguna de ellas, aunque te reconozco que estaría bien verlas. La conclusión que saco es que el cine de posguerra fue instrumentalizado políticamente por el bando ganador, pero que eso queda lejísmos de la España actual. A partir del 78 es el bando perdedor el que toma la revancha y una de las múltiples maneras de hacerlo es reescribiendo la historia a través del cine. Desde entonces son innumerables las pelis que cuentan un lado de la historia, y de forma muy amable para los republicanos. Hasta que el público se hartó de ver pelis de la guerra civil, con más carga sarracena y adoctrinadora que personajes y acción.
 
asi os culturizo sin perder tiempo.
echale la bronca al que ha dicho que el cine español nunca se ha ocupado de ello y a los que le han agracecido.

Así se engaña a la gente, algo que en mi opinión es habitual en ti y en los que defiendes.
 
nadie impide escribir, producir y rodar películas sobre la guerra civil desde las miradas sublevadas, si no se han hecho pese a contar con las mismas subvenciones y con varios gobiernos de derecha en esos años será por algo.

Nada lo impide, excepto que el que se atreva verá su carrera artística muy perjudicada por el pensamiento políticamente correcto vigente, que en mi opinión es de izquierda. La derecha optó por pasar página y mirar hacia adelante, pero se equivocaron, regalaron el terreno de juego a la izquierda y los independentistas, quienes han terminado imponiendo su relato.
 

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