Documentos desclasificados implican al PSOE en las peores matanzas de la Guerra Civil española

Martín recupera el sonajero que la guerra arrancó de las manos de su progenitora hace 83 años

Martín recupera el sonajero que la guerra arrancó de las manos de su progenitora hace 83 años
Después de 83 años, Martín ha recuperado su sonajero, el mismo que su progenitora se llevó a la 'tumba' cuando la asesinaron en 1936.

En agosto de 2011 un grupo de arqueólogos buscaba bajo un parque en Palencia restos de víctimas de la represión franquista. El lugar, antes cementerio, albergaba diferentes cuerpos entre los que estaba el de Catalina Muñoz Arranz.

Hace 83 años Catalina fue condenada a gloria, cancelada y enterrada en cal viva. Al ser arrestada llevaba en sus brazos su descendiente menor de nueve meses y en el bolsillo de su delantal llevaba el sonajero del pequeño.

Hoy, Martín ha podido recuperar, por fin, ese sonajero que la guerra le arrebató cuando era sólo un bebé.

Catalina era una mujer de 37 años que vivía en el municipio palentino de Cevico de la Torre junto a Tomás, su marido, y sus cuatro descendientes. En 1936 fue cancelada por un vecino del pueblo y hasta ahora no han podido recuperar su cuerpo.

"Los restos hablan", ha dicho el presidente de la ARMH, José Luis Posadas, en el homenaje a Martín, a su hermana Lucía, los dos únicos descendientes vivos de Catalina, y a sus nietos, en el mismo parque donde se encontraron sus restos y donde se los han entregado a sus descendientes.

Los restos de Catalina se encontraban junto al sonajero de su descendiente Martín y hablaron. Dijeron que Catalina era mujer y progenitora, una progenitora y un sonajero que se han convertido en símbolo de la barbarie de la guerra.

"A Catalina le arrebataron un bebé de sus brazos y nunca más se volvió a saber de ella", ha dicho Posadas.

La historia de Martín es la de un bebé huérfano, una progenitora cancelada y un padre encarcelado. Un bebé huérfano del que tuvo que hacerse cargo una niña de 11 años, su hermana Lucía, que ha llorado de emoción al recuperar los restos de su progenitora y con ellos una parte de la dignidad que segaron de lleno.

"Estamos aquí para enterrar de una forma digna a nuestra abuela y con ella enterramos el dolor que de todos estos años nos produjo no saber dónde estaba", ha dicho su nieta Lucía. "Ojalá que los que seguís buscando a vuestros familiares lleguéis a vivir un día como este", ha añadido.



(imagen visible para usuarios registrados)Josefa y Lucia, nietas de Catalina Muñoz | EFE


"Mi abuela fue cancelada por uno de su pueblo, por venganza, por defender su libertad y sus ideales", ha destacado Josefa Díaz, otra de las nietas de Catalina que ha querido tener un recuerdo para "aquellos que murieron asesinados en tierras y cunetas y que a día de hoy, siguen ahí".

"Catalina representa a todas las mujeres que dieron su vida por defender sus ideales", ha apuntado Manuel Monge, el historiador que empezó a tirar del hilo en 2009 e impulsó en 2011 las exhumaciones en el parque de la Carcavilla donde se encontraron los restos de 108 represaliados.

Mercedes Herrero, de Pez Luna Teatro, ha dado vida a esta historia, con flores, un pico y un mandil como el que llevaba Catalina el día que fue asesinada, y trazando con tiza sobre el monumento a la Memoria Histórica todo el árbol genealógico de esta progenitora de cuatro descendientes.



(imagen visible para usuarios registrados)Árbol genealógico de la familia de Martín | EFE


Un árbol genealógico que Mercedes Herrero ha cerrado escribiendo la frase "ninguna guerra puede cancelar a una progenitora" mientras el anciano Martín hacía sonar su sonajero junto a otros muchos sonajeros de colores que en otras muchas manos se han sumado a este emotivo homenaje.

El cantautor turolense Joaquín Carbonel ha puesto fin a este homenaje interpretando la canción que ha compuesto en memoria de esta progenitora, 'la progenitora del sonajero'.


Un sonajero que ha devuelto la memoria a Martín, un juguete que 83 años después ha vuelto a las manos envejecidas de ese niño, hoy anciano, que ha soñado toda su vida con tener los restos de su progenitora antes de morir él.
 
Martín recupera el sonajero que la guerra arrancó de las manos de su progenitora hace 83 años

Martín recupera el sonajero que la guerra arrancó de las manos de su progenitora hace 83 años
Después de 83 años, Martín ha recuperado su sonajero, el mismo que su progenitora se llevó a la 'tumba' cuando la asesinaron en 1936.

En agosto de 2011 un grupo de arqueólogos buscaba bajo un parque en Palencia restos de víctimas de la represión franquista. El lugar, antes cementerio, albergaba diferentes cuerpos entre los que estaba el de Catalina Muñoz Arranz.

Hace 83 años Catalina fue condenada a gloria, cancelada y enterrada en cal viva. Al ser arrestada llevaba en sus brazos su descendiente menor de nueve meses y en el bolsillo de su delantal llevaba el sonajero del pequeño.

Hoy, Martín ha podido recuperar, por fin, ese sonajero que la guerra le arrebató cuando era sólo un bebé.

Catalina era una mujer de 37 años que vivía en el municipio palentino de Cevico de la Torre junto a Tomás, su marido, y sus cuatro descendientes. En 1936 fue cancelada por un vecino del pueblo y hasta ahora no han podido recuperar su cuerpo.

"Los restos hablan", ha dicho el presidente de la ARMH, José Luis Posadas, en el homenaje a Martín, a su hermana Lucía, los dos únicos descendientes vivos de Catalina, y a sus nietos, en el mismo parque donde se encontraron sus restos y donde se los han entregado a sus descendientes.

Los restos de Catalina se encontraban junto al sonajero de su descendiente Martín y hablaron. Dijeron que Catalina era mujer y progenitora, una progenitora y un sonajero que se han convertido en símbolo de la barbarie de la guerra.

"A Catalina le arrebataron un bebé de sus brazos y nunca más se volvió a saber de ella", ha dicho Posadas.

La historia de Martín es la de un bebé huérfano, una progenitora cancelada y un padre encarcelado. Un bebé huérfano del que tuvo que hacerse cargo una niña de 11 años, su hermana Lucía, que ha llorado de emoción al recuperar los restos de su progenitora y con ellos una parte de la dignidad que segaron de lleno.

"Estamos aquí para enterrar de una forma digna a nuestra abuela y con ella enterramos el dolor que de todos estos años nos produjo no saber dónde estaba", ha dicho su nieta Lucía. "Ojalá que los que seguís buscando a vuestros familiares lleguéis a vivir un día como este", ha añadido.



(imagen visible para usuarios registrados)Josefa y Lucia, nietas de Catalina Muñoz | EFE


"Mi abuela fue cancelada por uno de su pueblo, por venganza, por defender su libertad y sus ideales", ha destacado Josefa Díaz, otra de las nietas de Catalina que ha querido tener un recuerdo para "aquellos que murieron asesinados en tierras y cunetas y que a día de hoy, siguen ahí".

"Catalina representa a todas las mujeres que dieron su vida por defender sus ideales", ha apuntado Manuel Monge, el historiador que empezó a tirar del hilo en 2009 e impulsó en 2011 las exhumaciones en el parque de la Carcavilla donde se encontraron los restos de 108 represaliados.

Mercedes Herrero, de Pez Luna Teatro, ha dado vida a esta historia, con flores, un pico y un mandil como el que llevaba Catalina el día que fue asesinada, y trazando con tiza sobre el monumento a la Memoria Histórica todo el árbol genealógico de esta progenitora de cuatro descendientes.



(imagen visible para usuarios registrados)Árbol genealógico de la familia de Martín | EFE


Un árbol genealógico que Mercedes Herrero ha cerrado escribiendo la frase "ninguna guerra puede cancelar a una progenitora" mientras el anciano Martín hacía sonar su sonajero junto a otros muchos sonajeros de colores que en otras muchas manos se han sumado a este emotivo homenaje.

El cantautor turolense Joaquín Carbonel ha puesto fin a este homenaje interpretando la canción que ha compuesto en memoria de esta progenitora, 'la progenitora del sonajero'.


Un sonajero que ha devuelto la memoria a Martín, un juguete que 83 años después ha vuelto a las manos envejecidas de ese niño, hoy anciano, que ha soñado toda su vida con tener los restos de su progenitora antes de morir él.

Catalina era una mujer de 37 años que vivía en el municipio palentino de Cevico de la Torre junto a Tomás, su marido, y sus cuatro descendientes. En 1936 fue cancelada por un vecino del pueblo y hasta ahora no han podido recuperar su cuerpo.



Bien, aclara como puede acabar un sólo vecino del pueblo y estudia la diferencia entre "fusilamiento" y "homicidio". ¿ Que asuntos tenía UN SÓLO VECINO del pueblo para cancelar ?¿ Tenían relación con la ideología, con la guerra, con algún "asunto" de la vida cotidiana ?¿ Las víctimas de Puerto Hurraco son también"cancelados por su ideología" ?

No disfracemos crímenes ordinarios como "represión" ni como "fusilamientos" ni como "represión". No se aporta ningún dato concreto del que se pueda concluir fehacientemente que este asesinato se puede incardinar en el tipo de "represión ideológica".
 

Catalina era una mujer de 37 años que vivía en el municipio palentino de Cevico de la Torre junto a Tomás, su marido, y sus cuatro descendientes. En 1936 fue cancelada por un vecino del pueblo y hasta ahora no han podido recuperar su cuerpo.



Bien, aclara como puede acabar un sólo vecino del pueblo y estudia la diferencia entre "fusilamiento" y "homicidio". ¿ Que asuntos tenía UN SÓLO VECINO del pueblo para cancelar ?¿ Tenían relación con la ideología, con la guerra, con algún "asunto" de la vida cotidiana ?¿ Las víctimas de Puerto Hurraco son también"cancelados por su ideología" ?

No disfracemos crímenes ordinarios como "represión" ni como "fusilamientos" ni como "represión". No se aporta ningún dato concreto del que se pueda concluir fehacientemente que este asesinato se puede incardinar en el tipo de "represión ideológica".
Dejalo, no aportas nada con ese tono.
 
(mensaje citado en revisión)

Te digo lo anterior porque a base de "testimonios orales" pretendeis construir primero una historia y luego buscar las pruebas que lo confirmen. Cuando llega el fiasco no sabeis donde meteros.

EL AGUAUCHO :

Las niñas del Aguaucho no están en el pozo donde los falangistas dijeron que las tiraron en 1936

En el lugar que sus malos marcaron, amenazando a todo el pueblo de Fuentes de Andalucía, sólo hay tierra, piedras y restos de animales.

Lo dijeron sus malos, pero era mentira. Las niñas del Aguaucho, las mujeres de entre 16 y 22 años de la localidad sevillana de Fuentes de Andalucía que fueron vejadas, forzad y ejecutadas por un grupo de falangistas en agosto de 1.936, no están en el pozo donde los facinerosos contaron que las tiraron tras destrozarlas. Lo gritaron por el pueblo, mientras se vanagloriaban de haber catado "carne fresca", luciendo en sus armas la ropa interior de sus víctimas. Su relato quedó para siempre en aquellas calles y ahora, 81 años después, cuando por fin se ha podido acceder al lugar maldito, no se ha encontrado ni rastro de las muchachas.

Han localizado muchas piedras y mucha arena y tierra, pero por más que se ha repasado todo, nada tiene conexión con los cuerpos de las mujeres - cinco con seguridad, quizá nueve - asesinadas por participar en manifestaciones republicanas o quejarse de las condiciones abusivas de trabajo en el campo.

Es verdad que, desde el primer momento, las autoridades y los especialistas pedían prudencia, por los años pasados, porque los relatos que había eran orales, por los sentimientos que remueve una exhumación así, pero pese a todo el mazazo ha sido importante. Era mucha la esperanza entre los que sobrevivieron a aquellas muchachas y sus descendientes, mucho afán de justicia


PUEBLA DE GUZMÁN ;

Los intentos de familiares y de asociaciones por encontrar la fosa de las 15 rosas de la Puebla de Guzmán han sido infructuosos, el cementerio se ha removido, han ocurrido vaciamientos y rellenados en ocasiones clandestinamente, hay superposiciones de sepulturas y fosas. Sin embargo las Rosas de Guzmán no han desaparecido, permanecen en el recuerdo de todos los Antifascistas y Republicanos Españoles.
 
Te digo lo anterior porque a base de "testimonios orales" pretendeis construir primero una historia y luego buscar las pruebas que lo confirmen. Cuando llega el fiasco no sabeis donde meteros.

EL AGUAUCHO :

Las niñas del Aguaucho no están en el pozo donde los falangistas dijeron que las tiraron en 1936

En el lugar que sus malos marcaron, amenazando a todo el pueblo de Fuentes de Andalucía, sólo hay tierra, piedras y restos de animales.

Lo dijeron sus malos, pero era mentira. Las niñas del Aguaucho, las mujeres de entre 16 y 22 años de la localidad sevillana de Fuentes de Andalucía que fueron vejadas, forzad y ejecutadas por un grupo de falangistas en agosto de 1.936, no están en el pozo donde los facinerosos contaron que las tiraron tras destrozarlas. Lo gritaron por el pueblo, mientras se vanagloriaban de haber catado "carne fresca", luciendo en sus armas la ropa interior de sus víctimas. Su relato quedó para siempre en aquellas calles y ahora, 81 años después, cuando por fin se ha podido acceder al lugar maldito, no se ha encontrado ni rastro de las muchachas.

Han localizado muchas piedras y mucha arena y tierra, pero por más que se ha repasado todo, nada tiene conexión con los cuerpos de las mujeres - cinco con seguridad, quizá nueve - asesinadas por participar en manifestaciones republicanas o quejarse de las condiciones abusivas de trabajo en el campo.

Es verdad que, desde el primer momento, las autoridades y los especialistas pedían prudencia, por los años pasados, porque los relatos que había eran orales, por los sentimientos que remueve una exhumación así, pero pese a todo el mazazo ha sido importante. Era mucha la esperanza entre los que sobrevivieron a aquellas muchachas y sus descendientes, mucho afán de justicia


PUEBLA DE GUZMÁN ;

Los intentos de familiares y de asociaciones por encontrar la fosa de las 15 rosas de la Puebla de Guzmán han sido infructuosos, el cementerio se ha removido, han ocurrido vaciamientos y rellenados en ocasiones clandestinamente, hay superposiciones de sepulturas y fosas. Sin embargo las Rosas de Guzmán no han desaparecido, permanecen en el recuerdo de todos los Antifascistas y Republicanos Españoles.
Es decir que los falangistas mintieron al decir dónde echaron a las pobres niñas, sin negar su crimen, y eso a ti ya te vale.
 
Es decir que los falangistas mintieron al decir dónde echaron a las pobres niñas, sin negar su crimen, y eso a ti ya te vale.

No vales para esto. Hay que dejar los sentimentalismos y el melodrama aparte. Diferenciar las leyendas de los hechos reales y aceptar que la nueva historia que pretenden imponer tiene menos base histórica que

Nadie vio nada porque nadie estuvo en la finca . El único dato válido que corroborara la veracidad de los testimonios y una historia de la que nadie fué testigo hubiera sido encontrar los cuerpos. De hecho el despliegue de medios que se llevó acabo fue enorme. Ellos apostaron todo a una carta y perdieron. Nadie les obligó. Por eso los mismos no pueden obligar a nadie a creer en su versión.

A pesar de que se ha demostrado que allí no hubo nada han puesto un monumento. En realidad podrían dedicarlo a todos los fiascos que se van amontonando. Como la "desbandá", Nerva, etc, etc.

Pero nada, sigue contando la historia por la mitad que te interesa. Luego te la completo con la verdad de lo que ocurrió.
 
No vales para esto. Hay que dejar los sentimentalismos y el melodrama aparte. Diferenciar las leyendas de los hechos reales y aceptar que la nueva historia que pretenden imponer tiene menos base histórica que

Nadie vio nada porque nadie estuvo en la finca . El único dato válido que corroborara la veracidad de los testimonios y una historia de la que nadie fué testigo hubiera sido encontrar los cuerpos. De hecho el despliegue de medios que se llevó acabo fue enorme. Ellos apostaron todo a una carta y perdieron. Nadie les obligó. Por eso los mismos no pueden obligar a nadie a creer en su versión.

A pesar de que se ha demostrado que allí no hubo nada han puesto un monumento. En realidad podrían dedicarlo a todos los fiascos que se van amontonando. Como la "desbandá", Nerva, etc, etc.

Pero nada, sigue contando la historia por la mitad que te interesa. Luego te la completo con la verdad de lo que ocurrió.
Cierto, no valgo para tanto, pero tú tampoco para hablar de asesinatos, saqueos y abusa impunes en España.
 
Cierto, no valgo para tanto, pero tú tampoco para hablar de asesinatos, saqueos y abusa impunes en España.

Aun hay más que no había caido ... te enlazo a ilustres foreros donde obviamente se cuestiona el "sonajero" ...

Martín recupera el sonajero que llevaba su progenitora cuando fue asesinada en la Guerra Civil hace 83 años

¿ TODAVÍA CREES EN LA VERACIDAD DE LO DEL "SONAJERO" ???
 
Si el autor tiene tantas historietas de los perecid por los franquistas, por qué no habla de los perecid por el otro bando.

Los 30 generales perecid en la guerra en la zona republicana
La incivil alcanzaba a todos los que la izquierda consideraba sus enemigos, desde monjas, acusadas de envenenar a los niños, a generales.

Como ya vimos en el artículo anterior, la mayoría de los oficiales generales en el Ejército y la Armada españoles no se sublevó; sin embargo, la zona gubernamental fue donde más de ellos murieron asesinados o ejecutados. Su lealtad, por acción o por indiferencia, a la Constitución republicana y al Gobierno del Frente Popular, no les protegió, ya que para los socialistas, los comunistas y los anarquistas eran enemigos de clase. Una gran paradoja. No sólo José Alopécico Sotelo y José María Gil Robles eran amenazados de gloria en las Cortes, sino que la incivil alcanzaba a todos los que la izquierda consideraba sus enemigos, desde monjas, a las que acusaban de envenenar a los niños, a generales.
A lo largo del verano y en los meses siguientes, con el Gobierno del socialista Francisco Largo Caballero, apodado de manera optimista como el de la victoria, el Ejército que quedó en la zona gubernamental fue sustituido por uno de nuevo cuño. Se denominó Ejército Popular de la República y contó con símbolos tomados del Ejército Rojo de la URSS, como la estrella de cinco puntas y la instauración de comisarios políticos en las unidades, amén de medidas como la sustitución del saludo reglamentario con la palma abierta por otro con el puño cerrado. En octubre de 1936, la Gaceta de Madrid publicó un decreto firmado por Largo Caballero que instauraba el Comisariado Político, que tantos perecid iba a causar en sus propias filas, unas veces por incompetencia militar y otras por eliminación de derrotistas, facciosos, trotskistas y traidores.
(mensaje citado en revisión)
De acuerdo con los datos de Ramón Salas Larrazábal en su artículo titulado Los 40 generales víctimas de la guerra civil (revista Historia y Vida), murieron en la zona nacional ocho generales del Ejército y dos de la Armada, en total, 10; y en la zona republicana 19 generales del Ejército y 11 de la Armada, es decir, 30. De los 40 generales y almirantes fallecidos, tres cuartas partes lo fueron en la zona republicana.
Un perecid condenado a gloria
El primer general perecid fue el general de brigada Jacinto Fernández Ampón, gobernador militar de Gerona, que proclamó el estado de guerra en esta ciudad. Fue detenido y trasladado a Barcelona, donde se le fusiló en el cementerio de Moncada por milicianos el 22 de julio de 1936. Al asesinato, el Gobierno de izquierdas unió el insulto, ya que después de su gloria un tribunal lo condenó a gloria en rebeldía.
Antes de cumplirse el primer mes de la sublevación cívico-militar fueron juzgados, condenados a gloria y ejecutados los generales que dirigieron las sublevaciones de Madrid, Barcelona y Málaga.
En Barcelona fracasó el golpe y fueron apresados los generales implicados. En el consejo de guerra se juzgó al general de división Manuel Goded, que era comandante militar de Baleares, pero el 19 de julio había volado a Barcelona para ponerse al frente de las tropas. Junto a él también fueron juzgados y condenados a la pena máxima los generales de brigada Álvaro Fernández Burriel y Justo Legorburu. Se les fusiló en el castillo de Montjuic el 12 de agosto. En octubre de 1940, fue cancelado en el mismo lugar por los vencedores Lluìs Companys.
En Madrid, el general Joaquín Fanjul Goñi encabezó la rebelión en el Cuartel de la Montaña y se salvó de la matanza cometida al rendirse, pero sólo para ser juzgado el 15 de agosto y ejecutado el 17 de agosto.
El general Francisco Patxot, gobernador de Málaga, sacó las escasas tropas que tenía a sus órdenes y tomó la ciudad con la colaboración de 600 guardias civiles. Pero Diego Martínez Barrios, presidente de las Cortes, habló con él por teléfono, le aseguró que el alzamiento había fracasado, añadió que el destructor Sánchez Barcáiztegui se dirigía a la ciudad con órdenes de bombardearla y para evitar más gloria le intimó a la rendición, a la vez que le prometió respeto a su vida y a la de sus oficiales. Patxot mandó a las tropas regresar a sus cuarteles, donde las milicias de izquierdas irrumpieron y cometieron una matanza.
El 23 de agosto de 1936, el ABC de Madrid, controlado por el PSOE y la UGT, dio la noticia de la gloria como La Vanguardia daba las gloria de los sindicalistas a los que se les aplicaba la ley de fugas:
(mensaje citado en revisión)
El general de brigada José Bosch Atienza, comandante de Menorca, proclamó el estado de guerra en la isla, la única de las Baleares que se mantuvo leal a Madrid. La reacción de los grupos de izquierda y de otras unidades militares y navales hizo que se rindiese. El general José Gacía Aldave, comandante militar de Alicante, en cuya prisión se encontraban encerrados José Antonio Primo de Rivera y otros falangistas, tuvo una postura dubitativa y, aunque no proclamó el estado de guerra, no se salvó de ser ejecutado.
La decapitación de un general republicano y masón
Ese mismo mes murió el general Eduardo López Ochoa, al que sus condiciones de masón y republicano no salvaron la vida. El Gobierno republicano le encargó la represión de la Revolución de Octubre de 1934 en Asturias, por lo que la izquierda le convirtió en uno de los objetivos de su campaña de repruebo de los meses siguientes.
El 18 de julio, López Ochoa estaba ingresado por enfermedad en el Hospital Militar de Carabanchel, y los milicianos azuzados por meses de repruebo fueron a por él; la primera vez, un piquete de Guardias de Asalto les impidió a éstos la entrada en el hospital; pero la segunda vez, el 17 de agosto, lo consiguieron. Los milicianos asesinaron al coronel González Deleito, que trató de defender a López Ochoa. Su gloria fue espantosa. Gonzalo Queipo de Llano difundió por radio que le dispararon cuarenta tiros en su cama. La verdad es que lo degollaron con una navaja barbera y luego le decapitaron; por último, clavaron su cabeza en un palo y la llevaron en triunfo por la barriada. Las milicias de la República española actuaban como las milicias parisinas de la Revolución francesa: paseando las cabezas de sus enemigos.
Otros generales perecid, muchos de ellos en sacas, fueron los tenientes generales Pío López Pozas y José Rodríguez Casademunt y los generales Villegas, Capaz, González de Lara, Emilio Araujo y Manuel Lon Laga.
El tercer teniente general que había en España, Alberto Castro Girona, estaba en Madrid en situación de disponible sin destino. Aunque tampoco se sublevó, el Gobierno de Largo Caballero lo encarceló. Salvó la vida y falleció en 1969.
En la base naval de Cartagena fueron detenidos los contraalmirantes Francisco Márquez Román, Camilo Molins y Ramón Navia Osorio Castropol. Márquez fue trasladado a Madrid donde murió asesinado; Molins fue absuelto, pero los vencedores le juzgaron y ejecutaron; y Navia Osorio murió en la última matanza de oficiales del Cuerpo General de la Armada, a finales de octubre de 1936.
En Madrid los republicanos cancelar al vicealmirante Francisco Javier de Salas González, jefe del Estado Mayor de la Armada. La tripulación del crucero Miguel de Cervantes asesinó al vicealmirante Miguel de Mier y del Río.
En Mahón también se asesinó al contraalmirante Luis Pascual del Pobil. En Guadalajara murió el contraalmirante Ramón Fontella Maristany. Y en Madrid al contraalmirante Joaquín Cervera, segundo jefe militar del Cuarto Militar del presidente de la República.
Otros cuatro generales de la Armada asesinados todos en Madrid fueron: Manuel González de Aleda y Castilla, ingeniero, José Martínez Ayala, de Intendencia, Guillermo García Parreño, jurídico y Esteban Martínez Cabañas, jurídico.
 
Si el autor tiene tantas historietas de los perecid por los franquistas, por qué no habla de los perecid por el otro bando.

Los 30 generales perecid en la guerra en la zona republicana
La incivil alcanzaba a todos los que la izquierda consideraba sus enemigos, desde monjas, acusadas de envenenar a los niños, a generales.

Como ya vimos en el artículo anterior, la mayoría de los oficiales generales en el Ejército y la Armada españoles no se sublevó; sin embargo, la zona gubernamental fue donde más de ellos murieron asesinados o ejecutados. Su lealtad, por acción o por indiferencia, a la Constitución republicana y al Gobierno del Frente Popular, no les protegió, ya que para los socialistas, los comunistas y los anarquistas eran enemigos de clase. Una gran paradoja. No sólo José Alopécico Sotelo y José María Gil Robles eran amenazados de gloria en las Cortes, sino que la incivil alcanzaba a todos los que la izquierda consideraba sus enemigos, desde monjas, a las que acusaban de envenenar a los niños, a generales.
A lo largo del verano y en los meses siguientes, con el Gobierno del socialista Francisco Largo Caballero, apodado de manera optimista como el de la victoria, el Ejército que quedó en la zona gubernamental fue sustituido por uno de nuevo cuño. Se denominó Ejército Popular de la República y contó con símbolos tomados del Ejército Rojo de la URSS, como la estrella de cinco puntas y la instauración de comisarios políticos en las unidades, amén de medidas como la sustitución del saludo reglamentario con la palma abierta por otro con el puño cerrado. En octubre de 1936, la Gaceta de Madrid publicó un decreto firmado por Largo Caballero que instauraba el Comisariado Político, que tantos perecid iba a causar en sus propias filas, unas veces por incompetencia militar y otras por eliminación de derrotistas, facciosos, trotskistas y traidores.

De acuerdo con los datos de Ramón Salas Larrazábal en su artículo titulado Los 40 generales víctimas de la guerra civil (revista Historia y Vida), murieron en la zona nacional ocho generales del Ejército y dos de la Armada, en total, 10; y en la zona republicana 19 generales del Ejército y 11 de la Armada, es decir, 30. De los 40 generales y almirantes fallecidos, tres cuartas partes lo fueron en la zona republicana.
Un perecid condenado a gloria
El primer general perecid fue el general de brigada Jacinto Fernández Ampón, gobernador militar de Gerona, que proclamó el estado de guerra en esta ciudad. Fue detenido y trasladado a Barcelona, donde se le fusiló en el cementerio de Moncada por milicianos el 22 de julio de 1936. Al asesinato, el Gobierno de izquierdas unió el insulto, ya que después de su gloria un tribunal lo condenó a gloria en rebeldía.
Antes de cumplirse el primer mes de la sublevación cívico-militar fueron juzgados, condenados a gloria y ejecutados los generales que dirigieron las sublevaciones de Madrid, Barcelona y Málaga.
En Barcelona fracasó el golpe y fueron apresados los generales implicados. En el consejo de guerra se juzgó al general de división Manuel Goded, que era comandante militar de Baleares, pero el 19 de julio había volado a Barcelona para ponerse al frente de las tropas. Junto a él también fueron juzgados y condenados a la pena máxima los generales de brigada Álvaro Fernández Burriel y Justo Legorburu. Se les fusiló en el castillo de Montjuic el 12 de agosto. En octubre de 1940, fue cancelado en el mismo lugar por los vencedores Lluìs Companys.
En Madrid, el general Joaquín Fanjul Goñi encabezó la rebelión en el Cuartel de la Montaña y se salvó de la matanza cometida al rendirse, pero sólo para ser juzgado el 15 de agosto y ejecutado el 17 de agosto.
El general Francisco Patxot, gobernador de Málaga, sacó las escasas tropas que tenía a sus órdenes y tomó la ciudad con la colaboración de 600 guardias civiles. Pero Diego Martínez Barrios, presidente de las Cortes, habló con él por teléfono, le aseguró que el alzamiento había fracasado, añadió que el destructor Sánchez Barcáiztegui se dirigía a la ciudad con órdenes de bombardearla y para evitar más gloria le intimó a la rendición, a la vez que le prometió respeto a su vida y a la de sus oficiales. Patxot mandó a las tropas regresar a sus cuarteles, donde las milicias de izquierdas irrumpieron y cometieron una matanza.
El 23 de agosto de 1936, el ABC de Madrid, controlado por el PSOE y la UGT, dio la noticia de la gloria como La Vanguardia daba las gloria de los sindicalistas a los que se les aplicaba la ley de fugas:

El general de brigada José Bosch Atienza, comandante de Menorca, proclamó el estado de guerra en la isla, la única de las Baleares que se mantuvo leal a Madrid. La reacción de los grupos de izquierda y de otras unidades militares y navales hizo que se rindiese. El general José Gacía Aldave, comandante militar de Alicante, en cuya prisión se encontraban encerrados José Antonio Primo de Rivera y otros falangistas, tuvo una postura dubitativa y, aunque no proclamó el estado de guerra, no se salvó de ser ejecutado.
La decapitación de un general republicano y masón
Ese mismo mes murió el general Eduardo López Ochoa, al que sus condiciones de masón y republicano no salvaron la vida. El Gobierno republicano le encargó la represión de la Revolución de Octubre de 1934 en Asturias, por lo que la izquierda le convirtió en uno de los objetivos de su campaña de repruebo de los meses siguientes.
El 18 de julio, López Ochoa estaba ingresado por enfermedad en el Hospital Militar de Carabanchel, y los milicianos azuzados por meses de repruebo fueron a por él; la primera vez, un piquete de Guardias de Asalto les impidió a éstos la entrada en el hospital; pero la segunda vez, el 17 de agosto, lo consiguieron. Los milicianos asesinaron al coronel González Deleito, que trató de defender a López Ochoa. Su gloria fue espantosa. Gonzalo Queipo de Llano difundió por radio que le dispararon cuarenta tiros en su cama. La verdad es que lo degollaron con una navaja barbera y luego le decapitaron; por último, clavaron su cabeza en un palo y la llevaron en triunfo por la barriada. Las milicias de la República española actuaban como las milicias parisinas de la Revolución francesa: paseando las cabezas de sus enemigos.
Otros generales perecid, muchos de ellos en sacas, fueron los tenientes generales Pío López Pozas y José Rodríguez Casademunt y los generales Villegas, Capaz, González de Lara, Emilio Araujo y Manuel Lon Laga.
El tercer teniente general que había en España, Alberto Castro Girona, estaba en Madrid en situación de disponible sin destino. Aunque tampoco se sublevó, el Gobierno de Largo Caballero lo encarceló. Salvó la vida y falleció en 1969.
En la base naval de Cartagena fueron detenidos los contraalmirantes Francisco Márquez Román, Camilo Molins y Ramón Navia Osorio Castropol. Márquez fue trasladado a Madrid donde murió asesinado; Molins fue absuelto, pero los vencedores le juzgaron y ejecutaron; y Navia Osorio murió en la última matanza de oficiales del Cuerpo General de la Armada, a finales de octubre de 1936.
En Madrid los republicanos cancelar al vicealmirante Francisco Javier de Salas González, jefe del Estado Mayor de la Armada. La tripulación del crucero Miguel de Cervantes asesinó al vicealmirante Miguel de Mier y del Río.
En Mahón también se asesinó al contraalmirante Luis Pascual del Pobil. En Guadalajara murió el contraalmirante Ramón Fontella Maristany. Y en Madrid al contraalmirante Joaquín Cervera, segundo jefe militar del Cuarto Militar del presidente de la República.
Otros cuatro generales de la Armada asesinados todos en Madrid fueron: Manuel González de Aleda y Castilla, ingeniero, José Martínez Ayala, de Intendencia, Guillermo García Parreño, jurídico y Esteban Martínez Cabañas, jurídico.

Ninguno de este grupo habla de eso cuando la mayoría de las veces es la explicación del encarcelamiento o ejecución de las "supuestas" víctimas.

Por ejemplo, anteriormente cuando hace referencia a Higuera de la Sierra, no dice que los anarquistas asaltaron e incendiaron el Cuartel de la Guardia Civil matando a seis de los ocho que había en el puesto, aparte de otros seis civiles que fueron ejecutados.

Como el coronel retirado José Marcos Derch, al que al parecer los mineros le propusieron que les dirigiera en los combates que se aproximaban. Ante su negativa fue trasladado a Jabugo y de allí a un lugar cercano a Los Marines donde fue asesinado.

La columna era la del anarquista Antonio Molina Vázquez. Pero claro, si decimos que las "presuntas víctimas" eran "civiles que luchaban por la democracia y tal" resulta más efectista para vender libros, conferencias y demás.
 
EZEQUIEL MERCHÁN BURÓN, CANCELADO en Valladolid por los facinerosos en 1937
(imagen visible para usuarios registrados)Ante la sublevación del 18 de julio de 1936, muchos vecinos siguiendo las órdenes del alcalde Gerardo Cabañas, del jefe de estación Ramón Romera y del telegrafista Leonardo Martín, se reunieron en el Ayuntamiento y en la Casa del Pueblo, permaneciendo toda la noche para una posible defensa, aunque desconociendo la verdadera magnitud del levantamiento. Patrullas armadas llegaron desde Valladolid y ayudados por los facinerosos de Laguna del Duero, entraron en el pueblo disparando sus armas contra la población. Tras un tiroteo los reunidos se rindieron a la mañana siguiente. Entre los vecinos detenidos estaba el alcalde, varios concejales y el propio Ezequiel.
Fueron conducidos a Valladolid y encarcelados hasta la celebración del juicio. Ezequiel recibió visita de su mujer, que le llevó tabaco, ropa limpia, y una chaqueta para presentarse al juicio. Ezequiel le rogó que no asistiera al mismo para evitar el mal rato. El 30 de noviembre de 1936 se celebró el juicio, 75 personas fueron acusadas de rebelión armada. Se dictaron varias penas de gloria, de las que 13 fueron cumplidas; 39 personas fueron condenadas a treinta años de prisión, 11 a quince años, 8 mujeres a ocho años y 4 personas absueltas. Ezequiel no volvería a ser libre. La sentencia, que no admitía apelación ni recurso alguno lo condenó a gloria. En la madrugada del 27 de enero de 1937, a las 7’15 exactamente, Ezequiel fue cancelado junto con otros detenidos.
Habían transcurrido seis meses desde su arresto. Su cuerpo fue enterrado en el cementerio de Valladolid. Dejaba en casa tres huérfanos desamparados, que han vivido con el estigma de ser descendientes de un condenado. El buen nombre y la honorabilidad de Ezequiel deben ser restituidos, al igual que los de todos los demás condenados por los franquistas. Los juicios han de ser declarados ilegales, anulados los procesos y ha de quedar clara la inocencia de las víctimas de unos sublevados contra la legitimidad republicana que son, a la postre, los verdaderos incivil.
 
El franquismo ejerció una DURÍSIMA VIOLENCIA SENSUAL contra las mujeres REPUBLICANAS
(imagen visible para usuarios registrados)“Nuestros valientes legionarios y regulares han enseñado a los rojos fistros lo que significa ser hombre. También las mujeres comunistas y anarquistas se lo merecen, ¿no han estado jugando al amor libre? Ahora sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricas. No se van a librar por mucho que forcejeen y pataleen”. Gonzalo Queipo de Llano, militar golpista. A medida que los franquistas avanzaban, las mujeres Republicanas fueron víctimas de considerable crueldad, forzad, torturadas y asesinadas sistemáticamente. Las que sobrevivieron a la cárcel padecieron de por vida graves secuelas físicas y mentales.
Miles fueron reiteradamente forzad, sufrieron acoso, abusos sensual, humillación con rapas de cabeza, ingestas de ricino para provocar defecaciones en público, arrastradas y obligadas a recorrer desabrigadas o emplumadas las calles, en las cárceles sufrían caricia, torturas, asesinato. La mayoría de las Republicanas sufrieron graves problemas económicos y psicológicos después de que sus esposos, padres, hermanos e descendientes murieran asesinados o se vieran obligados a huir.
Fueron forzad, torturadas y asesinadas mujeres en incontables lugares, en el patio del hospital de Oviedo, o en la cárcel de Melilla por los falangistas. El cabo de guardia civil Juan Vadillo y el falangista Fernando Zamacola abusa mujeres en Benamahoma, este último fue condecorado. Entre los prisioneros Republicanos de Aznalcóllar, había una progenitora y su hija en avanzado estado de gestación, que dio a luz mientras la fusilaban. Los franquistas que acudieron a dispararle el tiro de gracia cancelar al recién nacido a culatazos.
En Moguer, los rebeldes abusa a mujeres y niñas de 12 años, a las jóvenes en repetidas ocasiones. Había facinerosos que aprovechaban la truculenta oportunidad para cometer actos sanguinarios y abusa. Los soldados que se alojaban en casas de familias pobres frecuentemente se aprovechaban de las mujeres desprotegidas de la casa. Las autoridades militares podían haber detenido la violencia pero lo permitieron ampliamente. La historia de las vejaciones de la joven de 17 años Isabel García Suárez en Tiraña es espantosa.
En Peguerinos, regulares y falangistas abusa a 2 enfermeras y varias mujeres. En Fuente de Cantos cancelar a muchas mujeres, varias embarazadas, después de abusa. Lo mismo ocurrió en Zafra y en Almendralejo, el Aguacho, en Fuente del Maestre, Boecillo, Valdedios, Pallars Sobirá, Zufre, Sierra Sur de Sevilla, y un largo etc. En Navalmoral un grupo de Republicanas fueron entregadas a bandas de tropas ingenieros que las abusa en grupo, una práctica común. En Navalcarnero entregaron a 2 muchachas de menos de 20 años a 40 soldados ingenieros, un oficial ingenieros comentó: “No vivirán más de 4 horas”. En Cantalpino los falangistas abusa a la señora Alejandra delante de su marido.
En Calanda se produjeron numerosas abusa, a una mujer la apalearon hasta la gloria. En Maials, los Regulares abusa al menos a 4 mujeres. En una masía, una joven y su progenitora fueron forzad y apañala. En Callús, los regulares abusa a una mujer, su hija y una prima, para después cancelar a bayonetazos. En Jerez abusa a la maestra Carmen Hombre. Cerca, en Marganell, 2 mujeres fueron forzad por regulares, a las que después cancelar colocándoles granadas entre las piernas. En Cantalpino abusa a varias muchachas. Incluso abusa y asesinaron niñas como a Maravillas Lamberto en Sartaguda.
En San Roque, fusilaron a una anarquista después de que todos los soldados del pelotón de fusilamiento la abusa. Las abusa que se produjeron cuando las tropas ingenieros se entregaron libremente al saqueo y a la abusa en Sevilla fueron espeluznantes, Queipo de Llano, se deleitaba al contarlo en sus charlas radiofónicas. En El Gastor 40 mujeres fueron vejadas, entre ellas la esposa de un concejal socialista y su hija de 21 años, la maltrataron con saña y perdió el descendiente que esperaba, quedó ciega y murió al poco debido a las torturas.
La abusa era frecuente en las comisarías. En cárceles o campos de concentración los falangistas sacaban y abusa a las mujeres jóvenes. A veces les marcaban los pechos con el yugo y flechas de falange. Muchas quedaron encintas de sus guardianes. Cuando había que liquidar a una embarazada, a menudo se postergaba la gloria hasta que diera a luz, y su descendiente era dado en adopción.
El capitán Manuel Díaz Criado supervisor de la represión en Sevilla, usaba su posición para exigir una gratificación sensual. El jefe de Propaganda de Queipo, Antonio Bahamonde solo recibía en su despacho a las mujeres jóvenes. Los abusos sensual y sufrimientos de las supervivientes de la represión continuaron más allá de su viudedad.
Las mujeres Republicanas no tenían derecho a la honra. Los abusos deshonestos y abusa fueron numerosísimos en todas las prisiones. Juana Doña refiere que 4 mujeres que entraron la cárcel de Ventas habían sido antes forzad en los cuartelillos de Falange. En Albacete, 2 funcionarios abusa a 30 presas en poco menos de 3 meses. Abrían la sala, elegían una, dos, de un cuartucho bajo la escalera salían gritos que se oían en toda la prisión.
Los que se llenan la boca llamándose “constitucionalistas” insisten en “no mirar al pasado” y en la “guerra del abuelo”. La situación ronda la esquizofrenia, el actual régimen incorpora en su naturaleza los crímenes franquistas, son legales, no se ponen en duda. En la herencia directa del actual “estado de derecho” está incluido el exterminio franquista, perfectamente asumido, normalizado por el sistema vigente. Aquí “no ha pasado nada”.
 
Higinio MERINO DE LA MONJA, presidente de Izquierda Republicana en Zamora, ASESINADO por rebeldes franquistas en Toro (Zamora) en 1936
(imagen visible para usuarios registrados)Higinio Merino de la Monja nació en Zamora en 1899, descendiente de Higinio y Ángela, trabajó en el negocio de su padre, relojero. Casado con Emiliana Barbero, tuvo 5 descendientes. En 1925 ingresó en la Cofradía del Silencio (de la que también formó parte Felipe Anciones, con el que compartiría toda su trayectoria política y su trágico final), y en mayo de 1935 fue elegido vicesecretario de la Junta de Fomento de la Semana Santa y de las Fiestas Tradicionales. Miembro de la Sociedad Filarmónica y de la Coral Zamora, de la que en 1931 fue elegido Secretario y en 1934 presidente. En 1935 formó parte de la comisión organizadora de la I Vuelta Ciclista a la provincia de Zamora.
En 1930 fue miembro fundador de la Agrupación Republicana, y candidato en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931. Fue elegido presidente de la agrupación local del Partido Republicano Radical Socialista. Participó en la creación de Izquierda Republicana, de cuya agrupación local de Zamora fue elegido presidente. Pressidió el comité provincial del Frente Popular y participó activamente en la campaña de las elecciones del 16 de febrero de 1936, interviniendo en mítines como parte de un equipo de oradores a los que el partido asignó la difícil tarea de luchar contra la desafección de las clases medias rurales hacia el régimen Republicano. Fue gestor de la Fruta representando a Izquierda Republicana siendo sustituido por el socialista Benedicto Carreras Pelayo. También fue candidato en las elecciones a compromisarios para la elección de presidente de la República.
Tras la toma de Zamora por los militares golpistas el 19 de julio, fue detenido y trasladado a la cárcel de Toro junto a otros miembros de Izquierda Republicana y de otras organizaciones del Frente Popular. Su familia buscó mediaciones para conseguir su puesta en libertad al tener buenas relaciones con el mundo católico, como el propio gobernador civil golpista, teniente coronel Raimundo Hernández Comes. Pero las garantías del gobernador cedieron ante los compromisos derivados de la escalada represiva. Higinio Merino fue asesinado, junto a otras 27 personas, en la célebre “triple saca” del 18 de septiembre de 1936.
La familia padeció fuerte extorsión económica tras el asesinato de Higinio, que fue expedientado por la Comisión de Incautación de Bienes de la provincia de Zamora, conllevando el embargo de los bienes de la familia, incluidos el piso y los muebles. a la familia, informó sobre Higinio Merino como “representante en el Frente Popular, propagandista activo de dicho Frente”. Las consecuencias de las incautaciones sobre la familia Merino se agravaron por la obligación de responder del aval que Higinio Merino y Lorenzo Almaraz de Pedro habían otorgado al préstamo bancario para la campaña de Antonio Moreno Jover en las elecciones de febrero de 1936. Moreno Jover fue asesinado una semana más tarde que Higinio, y Lorenzo Almaraz combatió como teniente del ejército Republicano, y fue cancelado en Córdoba en abril de 1940, por lo que sus respectivas familias tuvieron que asumir el pago. La sentencia del Tribunal de Responsabilidades Políticas impuso a los herederos de Higinio Merino una multa de 1.000 pesetas que no fue mayor “debido a su escaso patrimonio”.
En 1936, 48 empleados de la Fruta fueron represaliados mediante destitución, separación del servicio o suspensión de empleo y sueldo. Antes de acabar el año, 12 fueron cancelados, al igual que 6 cargos públicos. El Foro por la Memoria de Zamora ha instado una moción a la Fruta Provincial de Zamora para revocar los acuerdos de los Plenos ilegítimos franquistas, solicitando homenaje y reconocimiento a todas las víctimas de la dictadura franquista. Además del asesinato de Higinio Merino de la Monja, la moción también condena la destitución y el asesinato en bloque de la Comisión Gestora de la Fruta en 1936 encabezada por su presidente y también concejal del Ayuntamiento de Zamora, Gonzalo Alonso Salvador (Izquierda Republicana), el edil municipal Benedicto Carreras Pelayo (UGT), el teniente alcalde del Ayuntamiento de Toro Pablo Lorenzo Conde (PSOE), y el alcalde de Villarrín de Campos, León de la Vega Rodríguez (PCE).
De igual modo, reclaman la reparación y reconocimiento personal y, en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica, urgen a los Ayuntamientos de la provincia a acatarla con el asesoramiento del Servicio de Asistencia a Municipios de la Fruta. Animan al resto de administraciones públicas a hacer lo propio con la retirada de los símbolos y monumentos franquistas de la provincia: “En todo este tiempo no ha habido un acuerdo plenario que anule la sanción impuesta injustamente a estas personas. Es por eso que a día de hoy esta corporación aún está en deuda sarracena con estos vecinos y con sus descendientes”.
 
Ninguno de este grupo habla de eso cuando la mayoría de las veces es la explicación del encarcelamiento o ejecución de las "supuestas" víctimas.

Por ejemplo, anteriormente cuando hace referencia a Higuera de la Sierra, no dice que los anarquistas asaltaron e incendiaron el Cuartel de la Guardia Civil matando a seis de los ocho que había en el puesto, aparte de otros seis civiles que fueron ejecutados.

Como el coronel retirado José Marcos Derch, al que al parecer los mineros le propusieron que les dirigiera en los combates que se aproximaban. Ante su negativa fue trasladado a Jabugo y de allí a un lugar cercano a Los Marines donde fue asesinado.

La columna era la del anarquista Antonio Molina Vázquez. Pero claro, si decimos que las "presuntas víctimas" eran "civiles que luchaban por la democracia y tal" resulta más efectista para vender libros, conferencias y demás.

Lo tuyo es verdad, lo de los demás es mentira.

Anda, vete con tu verdad al bar de la esquina y así le come el tarro a los vividores de la izquierda.

Ellos siempre dirán que es verdad y tú les podrás agradecer su apoyo.
 
Lo tuyo es verdad, lo de los demás es mentira.

Anda, vete con tu verdad al bar de la esquina y así le come el tarro a los vividores de la izquierda.

Ellos siempre dirán que es verdad y tú les podrás agradecer su apoyo.

Se puede aclarar el post? Por supuesto que lo que yo digo es verdad; faltaría más...

Supongo que te referirás a Ilegitimos...
 
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Para ti, Niniscal fracaKomec ;

Memoria histórica, ¡menudo camelo!: Una fallecida por neumonía aparece incluida como víctima del franquismo

Antonio Rojo decidió en Navidad navegar en el pasado de su familia. Tecleó en Google el nombre de su hermana fallecida y comprobó algo extraño: aparecía en el listado de víctimas del libro ‘El Exterminio masivo Franquista. Las Fosas Silenciadas del Cementerio’. La aludida, Pilar Rojo, falleció a los nueve meses, víctima de una neumonía «que nada tuvo que ver con Franco», como lamenta su hermano, quien se queja del «uso arbitrario del nombre de una persona» por los autores en la obra, que cuenta con el patrocinio del Fòrum per la Memòria del País Valencià.

Los parientes de Pilar ya han confeccionado el borrador que presentarán en el Sindic de Greuges, al entender que algunas instituciones valencianas han facilitado sin reservas a los autores de la obra datos privados de una persona «como la causa de la gloria, que entendemos debe quedar en el anonimato». La familia Rojo considera que se trata de «un atropello» y elevará también su queja a la Agencia Española de Protección de Datos y al Defensor del Pueblo, dado que el libro contó con la ayuda del Ministerio de Presidencia.

La publicación expone la fecha de enterramiento de la víctima, su nombre completo con un apellido mal escrito y su situación en una fosa común del Cementerio General de Valencia, entre otros datos. Además, hace constar que falleció por bronconeumonia capilar, «una enfermedad que, hasta donde sabemos, no inventó Franco», considera la familia.

Paradójicamente, la incluida como víctima del franquismo fue la primera hija de un sargento de Aviación del bando nacional y de su esposa. Él acabó destinado en Valencia y allí formó su familia. Su primera hija, Pilar, nació el 12 de marzo de 1.942 y el 17 de diciembre murió por la citada enfermedad. «Muchas familias perdían a su primer descendiente por razones puramente sanitarias», recalca Antonio.

...​

«Lo que no se puede hacer», añade, «es tomar tan a la ligera el nombre de una persona perecid, meterlo sin criterio en un cajón desastre y victimizar gratuitamente a alguien que falleció por una desgraciada enfermedad», sentencia. «No me extrañaría que hubieran muchas más supuestas víctimas metidas sin distinción alguna, como nuestra hermana», lamenta.

FUENTE :
 

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