Albares busca en Musk al culpable del caos en Ceuta
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha centrado su comparecencia en la Comisión de Defensa del Congreso en descargar culpas sobre una “internacional reaccionaria” en la que sitúa a Elon Musk, a la que atribuye tanto la promoción de la invasión de Ceuta como la violencia posterior. La paradoja es que el relato oficial no explica por qué un empresario tecnológico tendría más interés que Rabat en desestabilizar la frontera.
La crisis ha dejado militares heridos y enfrentamientos entre ceutíes y migrantes acampados en la playa. La respuesta del Ejecutivo, según el propio Albares, pasa por identificar una trama exterior. Hay quien califica el gesto de “estilo bolivariano”, recordando que Maduro también culpa a Musk de sus males. Otros análisis van más allá: las redes sociales fueron el canal, pero la instigación real habría que buscarla en el Gobierno de Marruecos, que ya ha utilizado la presión migratoria como instrumento diplomático en otras ocasiones.
Lo llamativo del debate no es la polémica en sí, sino la incapacidad del Gobierno para mirar hacia dentro. Mientras se busca un enemigo externo, la gestión de la frontera sur sigue sin respuestas. La pregunta queda en el aire: si la culpa es de una “internacional reaccionaria”, ¿qué responsabilidad asume el Ejecutivo en la crisis de Ceuta?