Un español de 70 años, detenido cuatro días en Marrakech por homosexualidad
Lunes, mediodía. Una limpiadora del hotel alerta a la policía. Minutos después, un hombre de 70 años es detenido en su habitación de Marrakech junto a un joven marroquí. El motivo: mantener relaciones homosexuales, un delito castigado con penas de cárcel en Marruecos. El español ha sido puesto en libertad este jueves y puede regresar a España, según fuentes cercanas a la investigación citadas por Efe.
El marco legal: la homosexualidad, penada en Marruecos
Marruecos castiga las relaciones homosexuales con hasta tres años de prisión, aunque la aplicación es errática y a menudo depende de la presión local o de denuncias de terceros, como ocurrió en este caso. La denunciante fue una empleada del hotel, lo que llevó a la intervención policial. El detenido, un ciudadano español de 70 años, pasó cuatro días en dependencias policiales antes de ser liberado sin cargos, en un desenlace que no es excepcional en un país donde el soborno y las conexiones personales lubrican el sistema.
La doble moral del turismo y la política
El caso ha reabierto el debate sobre los riesgos de viajar a destinos donde la orientación sexual es perseguida. Marrakech, destino recurrente de turistas europeos, mantiene una relación ambigua con la comunidad LGTB: por un lado, una industria hotelera que mira hacia otro lado; por otro, una legislación que permite detenciones como esta. Algunos analistas han señalado la paradoja de un país cuyo monarca es objeto de rumores sobre su propia sexualidad mientras se persigue a ciudadanos comunes. Las referencias históricas a personajes como Churchill o Yves Saint Laurent, que frecuentaban Marrakech, añaden capas a la hipocresía.
Lo que el caso deja: precaución y escepticismo
El episodio no es aislado. Fuentes del entorno turístico advierten de que la corrupción policial convierte cualquier denuncia en una oportunidad de negocio: sin los contactos adecuados, el desenlace pudo haber sido peor. La pregunta que queda es si el turista español volverá a repetir destino. Con 70 años, cuatro días de calabozo y una multa probable, es difícil que lo haga.