El timo de las criptomonedas que arruinó a varias familias en Valladolid
El subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, ha encendido todas las alarmas: las estafas con criptomonedas se han disparado en la provincia, con pérdidas medias de 150.000 euros por caso y un agujero que en alguna ocasión ha alcanzado el millón de euros. El resultado, según sus propias palabras, ha sido la «ruina de familias adineradas», problemas psicológicos y disputas internas cuando los afectados han tenido que pedir ayuda a sus allegados.
El esquema, tan viejo como el dinero
El modus operandi no es nuevo: un supuesto broker o plataforma de inversión capta a la víctima con promesas de rentabilidades imposibles. Tras una primera devolución generosa para generar confianza, la víctima mete más capital y desaparece. La excusa puede ser criptos, startups o cualquier producto financiero de moda. En Valladolid, el perfil del estafado no es el pequeño ahorrador, sino personas con patrimonio significativo que, pese a su posición, ignoraban las reglas básicas del sector: «Not your keys, not your coins», recuerdan los expertos.
Un caso paradigmático
Entre los testimonios, destaca el de una mujer que había ganado la lotería y, sin formación financiera, invirtió a través de un grupo de WhatsApp gestionado por un supuesto broker estadounidense. Tras unas primeras ganancias, perdió el rastro. El patrón se repite: avaricia y analfabetismo digital se dan la mano.
Con estos antecedentes, la pregunta es si la alerta oficial llegará a tiempo o si, como en el caso de los pagarés de Nueva Rumasa, la codicia de unos pocos acabará alimentando la próxima generación de estafadores. La respuesta, como siempre, la dará el tiempo y la prudencia de los inversores.
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