La paternidad, el gran vacío de los influencers anti-woke
Con la natalidad española en caída y una edad media de maternidad que supera los 33 años, el grupo de influencers 'anti-woke' más visibles de España presenta una anomalía sociológica: casi ninguno tiene hijos. Solo una figura, UTBH, es padre conocido. La lista incluye a comentaristas políticos, youtubers y divulgadores económicos con decenas de miles de seguidores, pero ninguno ha formado una familia.
¿Incoherencia ideológica o simple demografía?
La primera explicación la da la estadística: con una edad media de maternidad de 33 años y una fecundidad que se desplaza hacia los 30-40, resulta estadísticamente normal que un influencer de 25 años no tenga hijos. De hecho, hace treinta años era habitual tener uno o dos hijos a los 25; ahora es la excepción. El dato desmonta parte de la alarma inicial, pero no toda la lista: varios nombres superan los 35 y siguen sin descendencia.
En el lado opuesto, se argumenta que hay una contradicción notable entre un discurso público que reclama la familia tradicional y una realidad biográfica donde la familia brilla por su ausencia. No falta quien apunta a la precariedad económica y al coste de la vivienda como freno real, ni quien recuerda que algún comunicador cercano a los 50 es el único con varios hijos, lo que convierte el fenómeno en algo más generacional que ideológico.
El debate se queda atascado ahí: con apenas una docena de casos y sin datos sociológicos sobre ese colectivo, es imposible determinar si es una elección personal, una imposición del entorno o una simple coincidencia generacional. La única certeza es que, a día de hoy, ser padre dentro del ecosistema anti-woke español sigue siendo una rareza.