VPO vascas: mitad de inquilinos extranjeros, 60% en paro
¿A quién beneficia realmente la vivienda protegida en Euskadi? El Informe sobre el mercado de alquiler en la CAE 2025 coloca una cifra incómoda: la mitad de los inquilinos de VPO son extranjeros y, de ellos, seis de cada diez están en paro. Los ingresos medios del hogar no llegan a 1.874 euros; 880 se van en la renta. El esfuerzo económico: 47%, muy por encima del 30% razonable.
Dos lecturas para una misma VPO
En el conjunto del alquiler vasco, más de la mitad de los hogares son de personas extranjeras y solo cuatro de cada diez inquilinos tienen empleo. La media de los contratos de 2024 fue de 819 euros; Gipuzkoa, a la cabeza, con 853.
Hay quien ve en estos datos una redistribución necesaria hacia los más vulnerables. Y hay quien pregunta, con ironía, por qué el parque público financiado con impuestos de todos acaba en hogares con semejante tasa de paro. La inmigración aparece en el punto de mira de unos; otros recuerdan que la especulación y la falta de oferta aprietan más. La discusión está servida, pero el resultado no se discute: alquileres altos y VPO haciendo de colchón.
La anécdota de los noventa
No es la primera vez que ocurre. En los años noventa, un sorteo de VPO en el Urumea, en San Sebastián, acabó con el 80% de adjudicatarios capaces de pagar al contado cuando los bancos ejecutaron las hipotecas. Entonces no era la inmigración el problema; era el desvío del fin social.
La conclusión, si existe, es incómoda: el sistema de VPO refleja el mercado que lo rodea, no lo corrige. Con 819 euros de alquiler medio y esfuerzos del 47%, algunos verán en el informe una victoria de la protección social. Otros, una factura en toda regla. Los datos, mientras tanto, siguen ahí.