Currys ya no es un retailer barato y el mercado no lo ha visto
A finales de agosto de 2026 Currys presentó la actualización comercial de las 17 semanas cerradas el día 29. Ventas comparables del +6% en Reino Unido e Irlanda, +9% en los países nórdicos, crecimiento de dos dígitos en B2B y en nuevas categorías, y subida de cuota en todas las principales. Sobre el papel, un trimestre sólido. En bolsa, el valor sigue pegado al entorno de los 145 peniques, con un objetivo declarado de 500 que suena a ciencia ficción para cualquiera que mire el gráfico de los últimos cinco años.
Qué ha cambiado bajo el capó
La tesis alcista no se apoya en el negocio tradicional de electrodomésticos. Ese es el cebo. Lo que sostiene el argumento es la mezcla: ID Mobile, el operador móvil virtual que ya mira a los 3 millones de clientes; una red de 800 puntos de venta que en Reino Unido funciona como infraestructura de última milla —un tercio del click and collect se ejecuta en tienda y en el día—; un acuerdo de exclusividad con Microsoft para soporte; y un negocio de financiación al consumo donde la compañía se queda una comisión sin asumir la mora, que gestionan bancos reales.
El otro pilar es contable y es el que más se repite entre quien mantiene la posición: la empresa invierte 85 millones anuales en capex y amortiza 265. Esa asimetría, si se sostiene, dispara el beneficio neto sin que las ventas tengan que hacer nada extraordinario. El ejercicio 2025/26, cerrado en mayo, arrojó 9.254 millones de libras de facturación.
El viento de cola que solo sopla una vez
Aquí se agrieta el relato. La propia actualización reconoce que el mercado británico estaba estancado y que unos 2 puntos porcentuales del crecimiento llegaron del Mundial y de las olas de calor del verano. Descontado ese empujón, el crecimiento orgánico real se queda cerca del 4%. Ni malo ni para echar cohetes, y con un matiz incómodo: el Mundial no vuelve.
Nórdicos es otro cantar. El +9% con cuota al alza apunta a un consumidor con más renta disponible que el británico, castigado por la subida de cotizaciones y salario mínimo que aplica el Gobierno de Starmer. Esa presión fiscal aparece en los análisis como excusa para explicar por qué la acción no despega. Es una excusa cómoda, pero no deja de ser una excusa.
El pasivo que no aparece en los titulares
La compañía comunica una aportación anual de 13 millones de libras al plan de pensiones. Ese dato se usa como prueba de que el problema está resuelto. El matiz que se escapa: 13 millones es la cuota, no el agujero. El déficit actuarial del esquema británico se mide en cientos de millones y no se paga a razón de una cuota anual si la cuenta se tuerce. Entonces se come el patrimonio neto de golpe.
Es el tipo de partida que jamás sale en el titular optimista y que sí aparece en cualquier informe de la compañía leído con lupa. Aquí es donde el análisis se parte en dos.
De dónde salen exactamente los 500 peniques
El ejercicio de valoración es sencillo de reproducir y difícil de sostener. Tomando las cifras más optimistas, con 12.000 millones de facturación, un 30% de ingresos recurrentes al 20% de margen contributivo y el resto a un 3%:
- 800 millones de EBITDA, en la parte baja del escenario
- A 6 veces EBITDA y algo menos de 1.000 millones de deuda neta: entre 345 y 400 peniques
- A 8 veces EBITDA: hasta 490 peniques
El objetivo de 500 no sale con el múltiplo bajo. Sale solo si se cumplen a la vez el EBITDA del techo del rango y el múltiplo del techo del rango. Dos supuestos simultáneos, en el mejor de los mundos posibles. La corriente escéptica lo resume en una frase: el valor que no se puede calcular con números se llama deseo, y el deseo en bolsa se paga con el tiempo que tardas en asumir la pérdida.
Dónde se atasca todo
El mercado lleva desde 2021 viendo a la compañía guiar hacia el techo del rango y ver cómo ese techo se aleja trimestre a trimestre. La empresa es la última en reconocer el suelo y la primera en dibujar la cima. Todos los value traps de la historia empezaron igual: un investor day, un slide y una promesa. La diferencia con Currys es que hoy hay un operador de telefonía con casi tres millones de clientes y un capex que no cuadra con la amortización. Los números están sobre la mesa. La convicción, también. Lo que no hay es la certeza de que el techo deje de moverse.
Aviso: este artículo es informativo y no constituye recomendación de inversión.