¿Cuánto cuesta cambiarse el nombre? El Registro es gratis, el gestor es un misterio
¿Cuánto cuesta cambiarse el nombre en España? La respuesta corta: en el Registro Civil, nada. La larga: depende de si el cambio lo aprueba la Dirección General de los Registros y del Notariado (DGRN), de si hay que recurrir a un gestor y de si el funcionario de turno escribió bien tu nombre el día que te inscribió. El trámite, en teoría, es gratuito. En la práctica, el coste real se mide en tiempo, vueltas y papeleo. Y en algunos casos, en años de espera.
La duda la lanzaba un lector que quiere cambiar su nombre legal por el que usa a diario. Tiene documentación a nombre del nuevo, pero no el DNI ni los títulos. ¿Puede hacerlo? Sí, pero con matices. La DGRN es
bastante reacia a autorizar cambios de nombre, así que hay que justificar bien el uso habitual. No basta con capricho.
El trámite es gratis, pero no siempre sencillo
El procedimiento oficial no tiene tasas. Se solicita en el Registro Civil, se adjuntan pruebas del uso del nombre habitual y la DGRN decide. El plazo no está tasado. Hay quien recuerda haberlo hecho
hace años sin pagar nada, solo con fotocopias de documentos que ya usaban el nombre correcto. Otros hablan de pólizas, aunque sin coste final. La realidad es que el precio en euros es cero; el precio en paciencia es otro asunto.
¿Y un gestor? Nadie en la conversación da una cifra concreta. Se especula con que cobre, pero no hay dato. Lo que sí se sabe es que el trámite se puede hacer uno mismo. La pregunta es si merece la pena pagar por algo que, sobre el papel, es gratuito.
Errores del Registro que obligan a cambiarse el nombre
Hay un caso que se repite: el funcionario del Registro comete un error al inscribir el nombre y años después el afectado descubre que legalmente no se llama como siempre creyó. Le pasó a una participante: sus padres la registraron con un nombre, pero el señor del Registro hizo
unos rasgos raros que lo transformaron en otro. Nadie se dio cuenta hasta que necesitó una partida de nacimiento. Le dijeron que si quería, podía cambiar el nombre de nacimiento por el habitual. Se negó al principio, pero cedió ante el riesgo de problemas futuros con certificados, matrimonio, herencias o defunción. El cambio no le costó dinero, solo muchas vueltas.
Otro caso similar: a un hermano le comieron letras del nombre y tuvo que cambiarlo para sacarse el DNI. Sin coste, pero con visitas repetidas a la administración.
¿Se pueden cambiar los apellidos?
El orden de los apellidos sí se puede alterar. También normalizar la ortografía de apellidos no castellanos. Pero cambiar los apellidos en sí tiene más restricciones. Un participante pregunta si puede hacer que su hijo herede el apellido de su madre en lugar del padre. La respuesta legal no está clara en la conversación, pero se apunta que modificar el orden en el propio registro o al inscribir al niño podría ser suficiente. No hay confirmación oficial.
Nombres extranjeros y otras curiosidades
¿Puede un gallego cambiarse el nombre por uno vasco? Sí, se puede. ¿Y por uno japonés? También, aunque con problemas: los japoneses ponen pegas al pedir colaboración en la embajada. Lo cuenta alguien cuyo hermano lo hizo. La DGRN autoriza nombres de otras culturas, pero el proceso no es rápido.
El coste real: tiempo y burocracia
El precio en euros es cero. El precio en horas de gestoría, colas y espera no está cuantificado. Quien tenga un minuto libre, que lo intente por su cuenta. Quien no, que busque un gestor. Pero que sepa que el gestor no tiene tarifa fija conocida. Y que la DGRN no aprueba cambios porque sí.
Resquemor tendrá que justificar bien por qué quiere llamarse así.