Ibañez99 pega a la IA y ElCalvo le devuelve la refutación
El hilo ha entrado en modo ametralladora.
Ibañez99 descarga bloque tras bloque de texto numerado para demoler el relativismo y
ElCalvo contesta pegando, apartado por apartado, el texto contrario que sale del mismo instrumento. Entre medias, el aludido en el título del tema se esfuma, alguien presume de haberlo ahuyentado con el crucifijo y los ajos, y el hilo se parte entre los que siguen el juego y los que ya solo piden que se hunda.
Qué se ha sabido
Entre el
19 y el
20 de septiembre de 2026 se han escrito
30 mensajes. Ibañez99 firma la mayor parte de los pegotes: al menos
diez bloques con encabezado, lista numerada y subtítulos, todos contra el relativismo. ElCalvo responde con
tres contra-textos, con el mismo formato, y con un dictamen pegado en el que se analiza si un texto está hecho por IA. Su conclusión, resumida: sí, la estructura hiperorganizada, el tono impersonal y la sección de matices lo delatan.
Kluster deja un enlace a un libro,
Las mentiras de la máquina, como lectura para descontaminarse, y llama al autor del hilo vocero del sistema. También caen dos imágenes pegadas al hilo:
Sobre el terreno, un interviniente atribuye a un supuesto complot la destrucción de la religión durante
dos siglos. No aporta prueba alguna de semejante cosa y el mensaje se queda ahí, colgado.
Dónde está la bronca
El choque real de este tramo no es relativismo contra realismo. Es
quién escribe los textos. Ibañez99 pega refutaciones del relativismo y ElCalvo devuelve refutaciones del realismo sacadas de la misma máquina, para demostrar que el argumento no vale nada si lo firma un generador que dice lo contrario dos prompts después. ElCalvo lo resume:
«Aqui lo que se demuestra es que la IA es capaz de refutar lo que ella misma ha producido».
Ibañez99 no se inmuta. Sigue subiendo material: que el relativismo no puede apelar al consenso sin contradecirse, que se autorrefuta, que no fundamenta la tolerancia. Y lo remata con
«Mas leña al mono, que es de goma y no se queja».
El intercambio tira también de Kant: Ibañez99 recuerda que lo bello, siendo subjetivo, reclama universalidad, y reta a ElCalvo a refutar al filósofo en vez de hablar de ajos fritos. ElCalvo contesta que el relativista no necesita un meta-criterio metafísico para el consenso, y que su legitimidad es estrictamente funcional e histórica.
En medio, el hilo se deshilacha. Plafon advierte a quien propone hundir el hilo de que la insistencia puede hacer sospechar de él. Un participante suelta que entrar en estos hilos le inunda el core de pedantería. Hippiedeplaya lo cierra por la vía rápida:
«Todo es relativo / Y eso incluye la misma relatividad». Y Minsky Moment pone el contrapunto irónico:
«Ya. Y lo de la verdad objetiva imagino que será lo del uno y trino. O lo de ganesha y shiva. Me hago un lío».
Qué cambia respecto a antes
El asunto muta. Ya no se discute si el realismo se sostiene, sino cuántos textos puede pegar alguien antes de que su interlocutor le devuelva el contrario. El argumento de la autorrefutación pasa a aplicarse al propio debate: si cualquier texto se puede refutar con otra instrucción, la refutación deja de ser un argumento y pasa a ser un trámite.
ElCalvo sube la apuesta:
«De momento lo unico que habeis conseguido con la IA es que vuestro instrumento a la vez que afirma algo lo refuta sin pudor en el siguiente prompt». Pregunta si a eso se le van a dedicar hilitos.
Ibañez99, mientras, se declara ganador. Cierra el paso foucaultiano a la picadora y anuncia que el relativismo es factor de decadencia de Occidente. Cada bando pega, nadie cede.
Ajos, crucifijo y el ausente
El aludido en el título del tema aparece y desaparece. Ibañez99 da por hecho que ha corrido a encerrarse y que la luz del hilo le resulta amenazadora. ElCalvo ironiza con que los ajos están ricos fritos con sal y el crucifijo decora lo suyo, y que la fotosensibilidad la sufren quienes escudriñan sus propios hilos buscando atención. Sobre si el aludido ha vuelto o no, nadie pone prueba sobre la mesa.