¿Cual ha sido la mayor engaña que habeis sufrido en vuestra vida?

Pulsera de silicona de Power Balance, el producto estrella de la publicidad engañosa que costó 42 millones de euros
Publicidad

Power Balance pagó 42 millones por publicidad engañosa y el euro entra en la lista de engaños​

Hay una pregunta que casi nadie responde con sinceridad: ¿cuál ha sido el mayor engaño que has sufrido comprando algo? No el fraude condenado por un juez, sino ese producto o servicio por el que pagaste de más y te dejó la sensación amarga de haber sido un ingenuo. La respuesta más repetida no es un cacharro: es el euro. «El euro y el efecto 2000», resume uno de los mensajes más votados. La segunda, tampoco material: la Constitución Española de 1978, que abre la lista con retranca y recibe el visto bueno del que propuso el tema.

El propio autor del planteamiento puso las reglas: solo productos y servicios adquiridos, nada de parejas ni de votos, y por «estafa» entendía pagar una cantidad desorbitada respecto a lo que ofrece el mercado por algo similar. También vetó la compra de vivienda, porque en ese punto «hemos sido estafados millones de españoles» y no valía como respuesta original. La ironía se la llevó después Power Balance, la firma de las pulseras milagro, que según la información compartida tendría que indemnizar con 42 millones de euros a consumidores de Estados Unidos por publicidad engañosa y quedaba al borde de la quiebra.

Del coche que se rompe al cerrajero que cobra 300 euros​

El catálogo de engaños concretos es amplio y muy doméstico. Un coche Fiat Bravo que «se rompía con solo mirarlo» convive en la misma página con otro Fiat comprado de segunda mano que lleva cien mil kilómetros sin dar un problema, lo que deja la fiabilidad como lotería de modelo. Un polo y unos zapatos comprados en Italia aguantaron tres lavados y el supuesto cuero de los zapatos absorbía cualquier mancha. Unas sábanas de oferta de un hipermercado resultaron ser cortinas, con el dobladillo superior listo para meter el palo del cortinero.

El servicio técnico doméstico se lleva la palma. Un cerrajero cobró 230 euros por abrir una puerta rompiendo la cerradura después de asegurar que no se podía abrir sin romperla. A otra persona, en día festivo, le soplaron 300 euros por el mismo trabajo: llegó un tipo con un plástico negro, abrió en un segundo y soltó la cifra. La lección se aprendió rápido: la siguiente vez, la puerta la abrió el propio afectado.
Publicidad

Los cursos caros, los títulos y la formación que no sirve​

La formación aparece como engaño recurrente. Unos cursos de programación de Cobol y C, «carísimos para lo que eran», no sirvieron para nada en la vida. Un título de ingeniero se describe como una estafa en relación al tiempo y al dinero invertido, por la calidad de los contenidos y de los profesionales que los impartieron. Y el carnet de conducir, 1.100 euros en pleno 2008, se sacó por presión familiar: quien lo pagó no ha vuelto a conducir un coche desde entonces.

El patrón se repite: pagas por una credencial que el mercado laboral no valida. La inversión no se mide en euros, se mide en años. Y el retorno, en muchos casos, es cero.

La farmacia, el supermercado y el turista como objetivo​

El sobrecoste cotidiano tiene su propio capítulo. Una pomada de 30 mililitros por 12 euros en una farmacia céntrica cuando su precio recomendado era inferior a 8 euros. Unas almejas congeladas de una cadena de supermercados, 2,98 euros, «duras como los cuernos de un Director de banco y con tierra por un tubo», acabaron en la basura. Unas yayitas de chocolate, 1,70 euros, con fecha de caducidad en regla, resultaron incomibles.

El turismo es el ecosistema perfecto para el atraco con sonrisa. Dos gofres de chocolate sacados de un envoltorio y pasados por el microondas costaron 18 euros en Florencia. Dos cañitas y un plato de berberechos al natural en una cervecería de Madrid, 22 euros. La conclusión que se repite: preguntar el precio antes, siempre.

El fraude bancario y el intento de estafa que se ve venir​

La banca tiene su propia sección. Una cuenta vivienda mal cerrada costó 12.500 euros de devolución a Hacienda. Unas letras del tesoro dejaron 50 euros de ganancia, de los que 30 se fueron en comisiones de transferencia de ida y vuelta: el 60% del beneficio al cubo de la basura. Una señal de 3.000 euros para comprar un zulo acabó con un cheque sin fondos devuelto por el banco, 90 euros de cargo** por la devolución y siete años de proceso judicial con tres ordenadores y una impresora en depósito como único botín.

El intento de estafa más elaborado se cuenta con detalle: un supuesto técnico de gas que amenaza con cortar el suministro si no se le pagan 85 euros** en efectivo, y que incluso baja el automático y cierra la llave de paso. La víctima le sigue el rollo hasta la calle. La conclusión es que el fraude de proximidad sigue funcionando porque juega con la prisa y con el miedo.

La estafa digital: del móvil de 55 euros al correo de Correos​

El comercio electrónico añade su propia cosecha. Un móvil chino comprado en una plataforma por 55 euros** duró exactamente cinco días: se rompió el conector de la batería. Un detector de billetes falsos resultó más falso que los billetes que debía detectar y la empresa no quiso devolver el dinero. Un correo que suplantaba a Correos, escrito en mal español de traductor, pedía imprimir un documento adjunto y acudir a una oficina con un talón para recoger un paquete: el archivo comprimido contenía un programa que, ejecutado, instalaría un troyano.

El patrón es siempre el mismo: precio imbatible, urgencia y una víctima que no comprueba. La diferencia con el timo presencial es que aquí no hay nadie al otro lado del mostrador para recriminarle nada.

El patrón común: pagar de más y enterarse tarde​

La lista tiene un hilo conductor. Casi nadie denuncia: se asume la pérdida y se aprende. La copia de una llave de puntos por 14 euros** para una puerta de portal que se abre de una patada. La revisión de una moto de 125 centímetros cúbicos por 82 euros**, cuando el cambio de aceite del coche cuesta menos. El carnet, el título, el curso, la pomada, el gofre. La cifra cambia; la sensación es idéntica.

La respuesta más repetida, sin embargo, no es un producto. Es el euro. Y ahí el análisis se atasca: si el mayor engaño de una vida de consumo es una moneda, el problema no es el vendedor. Es el suelo sobre el que se firma cada compra.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«La empresa que comercializa las llamadas 'pulseras milagro' tendrá que pagar 42 millones de euros por publicidad engañosa a consumidores de EE UU y podría declararse en bancarrota»
— Quemao · indemnización Power Balance
«Se presentó un pagapensiones que me dijo que no se iba a poder abrir sin romper la cerradura (ahora se que es falso). La puerta me la abrió rompiendo la cerradura. Me cobró 230 €.»
— jose_80 · estafa del cerrajero
«Un detector de billetes falsos que compré a Detectalia (ojo porque es la que más se anuncia en internet) y resultó que el detector era más falso que los propios billetes»
— Narwhal · detector de billetes falso
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
El euro disparó los precios35%
La formación y los títulos no valen lo que cuestan25%
Los servicios técnicos abusan del cliente25%
El fraude digital y las falsificaciones15%
📌 DATOS
Power Balance tendría que indemnizar con 42 millones de euros por publicidad engañosa
Un cerrajero cobró 230 euros por abrir una puerta rompiendo la cerradura
A otra persona le cobraron 300 euros por abrir la puerta en día festivo
El carnet de conducir costó 1.100 euros en 2008
Unas letras del tesoro dejaron 50 euros de ganancia y 30 euros en comisiones
❓ PREGUNTAS FRECUENTES
¿Cuánto puede cobrar un cerrajero por abrir una puerta?
En los casos relatados, entre 230 euros por romper la cerradura y 300 euros en día festivo por una apertura que duró segundos. Cuando la puerta se puede abrir sin romper nada, el coste es muy inferior.
📅 EVOLUCIÓN
Enero 2011 Power Balance, la firma de las pulseras milagro, queda al borde de la quiebra tras la indemnización de 42 millones por publicidad engañosa
2008 Un participante paga 1.100 euros por el carnet de conducir y no vuelve a conducir un coche
2007-2012 Una cuenta vivienda mal cerrada genera una devolución de 12.500 euros a Hacienda
2013 Un móvil chino comprado por 55 euros dura cinco días antes de romperse el conector de la batería
2014 Unas yayitas de chocolate con fecha de caducidad en regla resultan incomibles y acaban en la basura
🔗 FUENTES
El País ↗
Información sobre la quiebra de Power Balance por publicidad engañosa
💬 POR QUÉ PARTICIPAR
✓El desglose de la estafa de la señal de 3.000 euros por un zulo: cheque sin fondos, 90 euros de cargo y siete años de proceso judicial
✓El relato completo del falso técnico de gas que amenaza con cortar el suministro y baja el automático para cobrar 85 euros en efectivo
✓El intento de fraude por correo que suplanta a Correos con un archivo comprimido que instala un troyano
Este es un resumen del hilo. La discusión completa incluye 111 respuestas con datos, fuentes y análisis que solo están disponibles para usuarios registrados. Crea tu cuenta en 30 segundos para acceder al debate completo y participar.
Descargo de responsabilidad: Este artículo recoge experiencias y opiniones de consumidores sobre productos y servicios. No constituye asesoramiento legal ni financiero. Para reclamaciones, consulte a las autoridades de consumo competentes.
Te estás perdiendo 111 mensajes
Esto es un resumen. El hilo original está entero ahí dentro.
Leer el hilo completo →
Registro en 30 segundos
Resumen elaborado con IA a partir del debate de la comunidad — 111 respuestas analizadas. Última actualización: .
Más sobre: Banca · Coste de la vida

Estadísticas del foro

Temas
2.055.538
Mensajes
58.319.708
Miembros
190.975
Último miembro
La Jessy

El blog de burbuja.info

Volver