Coronel Baños en Horizonte: el analista militar que enciende a la audiencia
¿Qué hace un coronel del Ejército analizando geopolítica en un programa de misterio? La pregunta acompaña cada intervención del Coronel Baños en Horizonte, donde sus opiniones sobre Rusia y la OTAN vuelven a separar aguas. Para unos es un analista valiente; para otros, un altavoz del relato del Kremlin. La sombra de una vieja canción dedicada a una base de la OTAN le persigue en cada aparición.
La marca de Rusia y el fantasma del agente durmiente
Los análisis más escépticos sostienen que sus intervenciones encajan con la narrativa rusa sobre la OTAN. La canción aludida se ha convertido en la prueba emocional de esa desconfianza, aunque nadie la presente como argumento. La guasa popular ha terminado por bautizarlo como “agente durmiente Bañov”, una etiqueta que fusina humor y conspiración en partes iguiales.
La estética como campo de batalla[/SI:5]
Donde unos ven análisis, otros ven una decoración que lo dice todo. El gotelé, el tono crema para que no se noten los desperfectos, el marco de escayola con lámina de muestra comprado en unos grandes almacenes en 1973 y un televisor Grundig torcido con los cables colgando conforman una estética tan añeja que acaba robándole protagonismo al discurso. El personaje, que se presenta oprimido y perseguido, redondea una imagen que se ve venir de lejos.
Mientras unos esperan que aclare su verdadera posición sobre la OTAN y Rusia, otros se conforman con seguir riéndose del gotelé. El coronel seguirá en pantalla, oprimido y perseguido, con su agente durmiente a cuestas. La geopolítica, como la televisión, va de eso: de que nadie confunda el mensaje con el decorado.