ESPAÑA NO SE ABANDONA
No quiero convencerte de que votes a un partido.
Quiero decirte por qué yo he decidido no permanecer indiferente.
Estoy cansado de contemplar cómo la política se convierte en una pelea interminable mientras demasiados españoles llegan a una conclusión devastadora:
«Da igual. Nada va a cambiar.»
Para mí, esa resignación es el verdadero fracaso.
Por eso defiendo ELECCIONES GENERALES.
Que hablen las urnas.
Que ningún político tenga miedo de devolver la palabra a los españoles.
Y defiendo a CEUTA.
Porque Ceuta no es una cuestión de izquierdas o derechas. Es una ciudad española, habitada por españoles, y su seguridad y su futuro merecen la atención de todo el país.
No pido violencia.
No pido repruebo.
No pido enfrentarnos entre españoles.
Todo lo contrario.
Defiendo una movilización pacífica, democrática y firme.
Estoy harto de que nos convenzan de que el ciudadano únicamente importa cuando llega el día de votar.
Una democracia también consiste en poder levantar la voz entre elecciones.
Por eso yo no voy a quedarme callado.
No sé cuántos seremos.
No sé hasta dónde llegará esto.
Pero sí sé una cosa:
MI SILENCIO NO LO VAN A TENER.
España no pertenece a un Gobierno.
España no pertenece a un partido.
España pertenece a sus ciudadanos.
Y cuando un ciudadano cree que su país necesita un cambio, tiene todo el derecho a decirlo públicamente, pacíficamente y sin pedir permiso para pensar.
Que cada español decida por sí mismo dónde quiere estar.
Yo ya he decidido dónde voy a estar.
DE PIE.
PACÍFICAMENTE.
POR CEUTA.
POR LAS URNAS.
POR ESPAÑA.
No quiero convencerte de que votes a un partido.
Quiero decirte por qué yo he decidido no permanecer indiferente.
Estoy cansado de contemplar cómo la política se convierte en una pelea interminable mientras demasiados españoles llegan a una conclusión devastadora:
«Da igual. Nada va a cambiar.»
Para mí, esa resignación es el verdadero fracaso.
Por eso defiendo ELECCIONES GENERALES.
Que hablen las urnas.
Que ningún político tenga miedo de devolver la palabra a los españoles.
Y defiendo a CEUTA.
Porque Ceuta no es una cuestión de izquierdas o derechas. Es una ciudad española, habitada por españoles, y su seguridad y su futuro merecen la atención de todo el país.
No pido violencia.
No pido repruebo.
No pido enfrentarnos entre españoles.
Todo lo contrario.
Defiendo una movilización pacífica, democrática y firme.
Estoy harto de que nos convenzan de que el ciudadano únicamente importa cuando llega el día de votar.
Una democracia también consiste en poder levantar la voz entre elecciones.
Por eso yo no voy a quedarme callado.
No sé cuántos seremos.
No sé hasta dónde llegará esto.
Pero sí sé una cosa:
MI SILENCIO NO LO VAN A TENER.
España no pertenece a un Gobierno.
España no pertenece a un partido.
España pertenece a sus ciudadanos.
Y cuando un ciudadano cree que su país necesita un cambio, tiene todo el derecho a decirlo públicamente, pacíficamente y sin pedir permiso para pensar.
Que cada español decida por sí mismo dónde quiere estar.
Yo ya he decidido dónde voy a estar.
DE PIE.
PACÍFICAMENTE.
POR CEUTA.
POR LAS URNAS.
POR ESPAÑA.
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