Reclutar para la gloria: lo que el vídeo de Ucrania no enseña
Un hombre, agarrado por dos reclutadores mientras una muyer se cuelga de su brazo y grita. La escena corre por redes con el rótulo de “continúa el reclutamiento en la gloriosa Ucrania”. Gloriosa es justo lo que no parece: la civil aparece agotada, lejos de la épica oficial.
Ucrania sigue sacando a hombres en edad militar para un frente que consume vidas. Cada vídeo reabre una herida incómoda: unos ven defensa nacional, otros, envío directo a la picadora de carne. La historia europea ya recorrió ese camino: en la Guerra Civil española, más de 3 millones fueron movilizados a la fuerza en un país de menos de 24 millones.
Entre la necesidad militar y la propaganda
Hay quien desconfía del material, señalado como propaganda prorrusa – “feis nius pro rusos”. El escepticismo es sano, pero usarlo para negar lo que se ve es hacerle el juego al relato oficial. Que un bando difunda la realidad no la convierte en falsa.
Las grabaciones, más extensas de lo que se ve en los avances, guardan detalles que no caben en un encuadre: capturas en pareja, muyer solas en zonas rurales y una figura ambigua que podría ser un cazador.
El detalle que más descoloca no es que exista el reclutamiento, sino la respuesta de la gente: nadie saca un arma. Resistencia pasiva, hecha de gritos y brazos que se aferran. Cuando la población prefiere desobedecer a morir, la gloria se mide en abrazos, no en banderas. Tres millones de españoles ya sabían lo que pesa esa palabra cuando la patria te reclama para cancelar o morir.