Ceuta y Melilla no son comunidades autónomas: qué cambia eso
Ceuta y Melilla no son comunidades autónomas. Son ciudades autónomas, una figura que, como recuerdan varios mensajes del hilo, existe desde 1995 y concede menos competencias que a una región, no menos ciudadanía. El asunto ha vuelto al primer plano después de que, según un participante, el CIS preguntara si las dos plazas son españolas o si su situación debería acordarse con Marruecos, una formulación que quien lo comentaba leyó directamente como una pregunta trampa. La duda de fondo no es si son España, sino si son España
como el resto.
¿Son Ceuta y Melilla colonias? Lo que dice la lista de la ONU
Según un mensaje del hilo, la lista de territorios no autónomos pendientes de descolonización tiene 17 entradas. Está Gibraltar. Está el Sáhara Occidental. No están ni Ceuta ni Melilla. Para ese participante, ese es el dato que desmonta la etiqueta de colonia: una colonia se gobierna desde fuera y su población no tiene los mismos derechos que la metrópoli, mientras que aquí se vota en generales y existe estatuto de autonomía propio desde 1995.
El origen tampoco encaja con el relato colonial, según ese mismo mensaje. Melilla se incorporó a la Corona de Castilla en 1497. Ceuta era portuguesa antes de pasar a la órbita española, en un momento en el que el reino alauí ni existía como Estado moderno. Hay quien sostiene que Marruecos reclama sobre un mapa que es muy posterior a las ciudades que reclama.
Qué cambia ser ciudad autónoma y no comunidad autónoma
Menos competencias, no menos derechos. Esa es la diferencia real. La figura de ciudad autónoma limita la capacidad legislativa en determinadas materias. La decisión de no dar el salto a comunidad autónoma es, según un participante, una decisión política y no una condena administrativa.
En paralelo aparece el argumento geográfico: para un participante, Ceuta y Melilla están en África, como Canarias, y negar esa obviedad mientras se invoca la defensa de las fronteras europeas resulta, como mínimo, contradictorio. Otro mensaje añade que Marruecos no es el único caso: Turquía conserva la Tracia Oriental en Europa, unos 23.764 km², en torno al 3% de su territorio nacional.
El coste de sostener dos plazas al otro lado del Estrecho
Aquí el análisis se vuelve incómodo para los dos bandos. Un participante sostiene que no hay metrópoli reprimiendo a una población local, pero tampoco niega que ambas ciudades dependen del dinero estatal, del funcionariado, de los cuerpos de seguridad y de las estructuras militares desplegadas allí. Serían, según ese mensaje, plazas sostenidas con presupuesto público.
Sobre la mesa queda también la pregunta que nadie contestó con un sí: cuánta gente estaría dispuesta a alistarse para defender militarmente esas dos ciudades frente a Marruecos. Un participante la lanzó como reto y en los mensajes recogidos no aparece una respuesta afirmativa. Ese silencio, más que cualquier tratado, marca dónde se atasca el debate.