Raíles de 1989 y soldaduras de 2023: la combinación que descarriló al Iryo
El tramo donde descarriló el Iryo el pasado 24 de enero no se había renovado al completo. Los raíles originales databan de 1989 y solo se sustituyeron las agujas. La soldadura que falló unía precisamente esos raíles viejos con los nuevos de la reforma. El dato, confirmado por fuentes técnicas, choca con la versión oficial de que la vía estaba en perfecto estado.
Los raíles que nunca se renovaron
Según la documentación técnica, en el punto exacto del siniestro se mantenían los carriles instalados en 1989, cuando se construyó la línea. La intervención de Adif se limitó a cambiar las agujas, dejando el resto del carril original. La soldadura que unía el tramo antiguo con el nuevo fue el punto de rotura, aunque el raíl que se partió era el de 2023, no el de 1989. Una paradoja que no pasó desapercibida entre los analistas: el elemento nuevo falló antes que el viejo.
¿Edad o mantenimiento?
Expertos en infraestructura ferroviaria señalan que la edad del raíl no es determinante si se realizan inspecciones periódicas. Un carril de 1919 sigue en uso en terminales de mercancías sin problemas. El problema, apuntan, es que el mantenimiento de alta velocidad exige controles ultrasónicos mensuales, y no está claro que se estuvieran realizando con la frecuencia requerida. La sospecha de que se han ahorrado costes en la retirada y reciclaje de raíles viejos planea sobre el caso, aunque no hay confirmación oficial.
La soldadura que lo explica todo
La rotura se produjo a pocos centímetros de la soldadura que unía el carril de 1989 con el de 2023. Contrariamente a lo esperado, el fallo fue en el raíl nuevo, no en el antiguo. Esto apunta a un defecto de fabricación o a una soldadura mal ejecutada, que pudo generar una concentración de tensiones. La pregunta que queda en el aire es por qué no se detectó en las inspecciones previas.
El accidente no ha dejado víctimas mortales, pero ha reabierto el debate sobre la gestión de Adif y la veracidad de las informaciones oficiales. Mientras el ministro Óscar Puente insiste en que el tramo estaba renovado, los datos indican otra cosa. La investigación determinará si hubo negligencia, pero lo que ya está claro es que la combinación de infraestructura de hace tres décadas con parches recientes no fue suficiente para garantizar la seguridad.
Debates relacionados en el foro