Hazte Oír denuncia un «golpe de Estado» judicial y agita el debate político
La asociación Hazte Oír ha lanzado un comunicado de máxima alerta: «ES UN GOLPE DE ESTADO. MAÑANA LA CLOACA 2.0 SE PONE EN MARCHA. LO SABEMOS». El texto, difundido masivamente en redes y replicado en foros de economía, asegura que se prepara una operación política coordinada contra la independencia judicial. Según la organización, «llevan 36 horas sin dormir, reunidos, llamando, activando» y lo que se decidirá mañana no es un mero auto judicial, sino si hay jueces libres o controlados.
El mensaje llega en un contexto de máxima tensión en el CGPJ y con el juez Peinado como uno de los nombres propios del momento. En su investigación sobre el caso Aldama, el magistrado ha advertido de posibles escoltas que podrían facilitar una fuga, lo que ha sido interpretado por algunos sectores como un indicio de que el Gobierno trataría de desactivar a los jueces incómodos. La referencia al número dos de Moncloa, Félix Bolaños, es recurrente: «Gracita Bolaños debe llevar dos días trabajando como nunca», ironiza uno de los mensajes más compartidos.
El fantasma de una guerra civil imposible
Pero no todo es consenso. Voces más escépticas recuerdan que la misma advertencia se ha repetido durante años sin que nada ocurra. «Ocho años dando la turra con eso. Y lo único bolivariano que ha pasado es que Venezuela ahora está gobernada por Trump», resume un participante. La idea de una guerra civil se desmonta con datos: el ejército español está mermado, sin munición ni armas populares. «No hay prácticamente ejército en este país, y si se divide en dos, ya me contarás», argumenta otro.
En paralelo, resurgen viejos escándalos. La relación entre Javier Gómez de Liaño y Enrique Bacigalupo vuelve a ser citada, recordando la condena al juez por prevaricación en el caso Sogecable y la denuncia de Villarejo sobre un supuesto pago de Prisa para asegurar su inhabilitación. La Audiencia Nacional ya investigó aquel asunto, pero nunca se cerró del todo. La pregunta que flota es si el pasado se repite para frenar a jueces que investigan al poder.
La crisis de confianza en el sistema
Lo que subyace en el debate no es tanto un golpe inminente como una erosión profunda de la credibilidad institucional. Entre la militancia más activa, la percepción es que se ha cruzado una línea: «Sánchez prefiere sangre y fuego antes que abandonar el poder e ir a la cárcel», se lee. Otros, en cambio, relativizan: «En España hay dos familias mafiosas, PP y PSOE, y golpe de estado es todo lo que dicte el padrino de la otra familia». La polarización es total.
Y mientras tanto, la jornada de mañana se espera tensa: el Telediario Especial de TVE anunciado para las 21:00 y la decisión del CGPJ que algunos dan por ajustada («la cosa está muy igualada») alimentan la histeria. Pero como recuerda un usuario más pragmático: «Lo importante es que España gane el Mundial». La ironía cierra un debate donde los hechos se mezclan con el ruido y nadie parece tener la certeza de qué pasará realmente.