El coche nuevo de 50.000€ matriculado a tu nombre y sin entregar
Un coche de unos 50.000€ matriculado a nombre del comprador el 20 de agosto y todavía sin entregar un mes después. El anticipo, 15.000€, ya se pagó y la financiera ha liquidado el resto. Administrativamente el vehículo existe, tiene placas y titular. Físicamente, nadie lo ha visto. Ese es el nudo de una compra de coche nuevo que ha derivado en conflicto abierto.
Matricular antes de entregar convierte el coche nuevo en km0
Según varios participantes en el debate, el procedimiento estándar es que el coche llegue sin matricular y que la matriculación se tramite después de la venta. Cuando el concesionario matricula por su cuenta y luego vende, sostienen, el vehículo pasa a considerarse km0 y acumula dos titulares en su historial. El comprador que pactó un coche nuevo deja de ser el único propietario aunque no haya conducido un solo kilómetro.
El calendario del caso lo deja claro: pedido el 18 de agosto, matriculado el 20. Para cuando el comprador pregunta por su coche, la garantía ya ha empezado a correr, según quienes defienden que la garantía y la responsabilidad civil del vehículo se cuentan desde la matriculación: si esta y la entrega se separan dos meses, esos dos meses se restan del final de la garantía.
Intereses por encima del 10% y financiación obligatoria
La operación incluye una fórmula de multicompra a cuatro años con valor mínimo garantizado de 21.371€ en la última cuota. Sobre el papel, el comprador puede quedarse el coche, devolverlo o refinanciar otro. En la práctica, según un usuario, el tipo aplicado se come el margen: los intereses superan el 10% en la mayoría de concesionarios, frente a ofertas del 1% o el 3% de algunos fabricantes que venden directamente. Ese mismo usuario calcula que un coche de 50.000€ financiado acaba costando más de 60.000€, con seguros y complementos añadidos. Hay quien sostiene que si hay que financiar, el coche no es asumible; en contra pesa que muchas promociones solo se aplican si se firma la financiación de la casa.
Qué hacer si la entrega no llega
No vale el teléfono. Entre los consejos que se repiten está personarse en el concesionario y exigir al responsable, no al comercial. Después, hoja de reclamaciones, correos y burofax con acuse de recibo, que, según un participante, es el aviso previo a un procedimiento judicial y suele cambiar el trato. Hay quien recuerda que, si el contrato no fija fecha exacta de entrega, la normativa de consumo establece un máximo de 30 días naturales desde la firma.
Un informe del historial del vehículo cuesta unos 30€, según un usuario, y despeja la duda clave: si el coche figura con historial de renting, alquiler o un titular anterior, la condición de nuevo queda en entredicho. Con esa prueba, un abogado puede plantear la resolución del contrato y una reclamación por daños.
El coche llega o no llega, pero el calendario sigue corriendo a favor de quien ya ha cobrado. ¿Cuántos compradores firman una fecha de entrega que nadie ha escrito en el contrato?