César Vea y su huelga de hambre entran en el hilo de Compañeros
Entre el 24 y el 25 de septiembre se han escrito
40 mensajes en esta primera tanda y el hilo no ha discutido ni una vez lo que se va a emitir. Ha discutido lo que era aquello. Y a media página, un forero deja caer que uno de los profesores de la serie está plantado delante de un parlamento sin comer. Ese es el único momento en que la pelea se detiene.
Qué se ha sabido
El dato lo trae Abrojo: el actor riojano
César Vea, que hacía de profesor en la serie, está en huelga de hambre frente al Parlamento de La Rioja desde el lunes. Denuncia la estafa y la ruina de su familia por una inversión en un huerto solar con paneles fotovoltaicos, hecha alrededor de
2007 y 2008 con las ayudas que había prometido el Gobierno entonces. Pide justicia e investigación. Abrojo pega
la información del caso para que quede en el hilo.
En la misma tanda cae
un artículo de 2018 sobre protagonistas que cambiaron, una
galería de fotos de Eva Santolaria y dos vídeos de YouTube que nadie se molesta en explicar. El Pionero coloca la serie en su lista: con
Al salir de clase,
Física o Química y
Nada es para siempre, las juveniles de finales de los 90 y primeros 2000.
OjoAvizor deshace un cruce de cables de dos mensajes antes. Uno preguntaba si estos eran los que decían que en esa serie todos tenían relaciones con todos. No: eso era la sucesora, dice, y sostiene que una de sus intérpretes lo contó en una entrevista y que aquello armó un buen revuelo. Da el nombre: Úrsula Corberó.
El hilo lo abre un mensaje con una acusación general sobre la sexualización de menores en aquella
televisión, que enlaza con las plataformas de pago actuales. Va sin ningún caso concreto y sin ninguna fuente.
Dónde está la bronca
En dos bandos viejos. Los que no la aguantaban lo sueltan sin anestesia: producto de barrio, sintonía repetida, cero realismo. Uno la resume como bazofia. Otro desarrolla el argumento largo: era puro escaparate, ropa de marca, chavales con negocios propios a los veinte, una vida de instituto que no existía. Enfrente, Von Riné la despacha como
serie que marcó a la generación X y El Pionero la reivindica como documento de una época.
La pelea buena es la de las edades. Un participante suelta
«adolescentes de 25 años» y ahí se enganchan varios. El Pionero hace el cálculo: tíos y tías de 25 haciendo papeles de 26. VeteranoCobaya responde que 26 es perfectamente posible, o sea, que eso no desmonta nada.
Después está el turismo. Una tanda de mensajes se va al físico de las intérpretes con un lenguaje que aquí no se reproduce, y alguno se inventa un futuro entero para los personajes, uno de ellos con términos racistas que tampoco se recogen. Ahí no hay pelea, hay desahogo. Y un par de respuestas se contestan entre foreros sin argumento de por medio.
Cierra el apartado ProbeMiguel, con la hipótesis de la jornada: el género de instituto desapareció porque hoy habría que meter diversidad actual y perspectiva de género, y tras cada capítulo habría alguien ofendido. Lo dice sin fuente y sin que nadie se la pida.
El instituto de verdad
Dos mensajes se salen del tono y cuentan otra cosa. Uno recuerda que en su casa no se veía la serie y que eso le costó el instituto: todos comentándola y él fuera. Encima, la novia de entonces dándole la lata con un capítulo. Otro dice que él estaba en otra cosa, con dibujos de la época, y que su quinta fue la de
Física o Química.
A uno de los párrafos largos del hilo le responde otro que aquello es poesía y que, si alguien le pone música, el autor se forra. Calahan ironiza por su lado con la seguridad jurídica y las ayudas de entonces.
Qué cambia respecto a antes
Que el reparto ha dejado de importar en esta tanda. Nadie discute quién vuelve. El asunto nuevo es la huelga de hambre, y entra en un solo mensaje: nadie lo recoge después.
Queda zanjado el lío de
Física o Química, que venía de una confusión de dos mensajes antes y OjoAvizor corta en seco.
Y aparece un patrón que amenaza con repetirse: el hilo pide fotos del estado actual de las intérpretes, no de archivo. Lo pide más de uno, y con prisas.
Alguien apunta de pasada que la cosa está mal de dinero y bromea con rascarse el bolsillo para que haya más para cultura.
La aritmética que circula
Cuidado con los números, porque cada uno cuenta lo suyo. Hay quien da por hecho que los actores ya rondan los cincuenta y lo usa de chiste. Otros calculan que en pantalla tenían 25 y hacían de 26. Un participante avisa de que es difícil encontrar actores de 18 años o menos que sepan actuar. Nadie aporta fuente periodística para ninguna de esas cuentas: son cuentas de barra de bar, con fecha y hora.