Como saber si te van a despedir

Empleado de oficina revisando correos en un puesto de trabajo mientras observa cómo su equipo se reduce antes de un despido
RESUMEN DEL DEBATE · elaborado con IA

El despido casi nunca llega como un rayo en día despejado. La fantasía reconfortante de que un día te llaman y al siguiente estás en la calle oculta un proceso que, en la mayoría de los casos, se construye durante semanas o meses y deja un rastro observable. El problema no es que falten señales: es que leerlas exige aceptar una posibilidad incómoda. Y eso, en una oficina, nadie lo hace a tiempo.

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SOLO SE, QUE NO SE NADA...
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2 Oct 2023
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Existe una fantasía reconfortante sobre los despidos: “que llegan de la nada, sin aviso, como un rayo en día despejado, casi nunca es así. La mayoría de los despidos están precedidos por señales reales, observables, que simplemente nadie se detiene a leer a tiempo porque interpretarlas exige aceptar una posibilidad incómoda.”

Las organizaciones, en general, no despiden de forma impulsiva, el proceso suele construirse durante semanas o meses, dejando un rastro que, con el criterio adecuado, se puede identificar.

Saber que viene un despido no lo evita, pero cambia completamente la posición desde la que se enfrenta.

La exclusión pogre de la comunicación interna es un patrón documentado antes de una desvinculación​

La reducción gradual del flujo de información hacia un empleado (reuniones, correos, decisiones) no suele ser accidental.

Es un patrón reconocido en investigación sobre comunicación organizacional previa a procesos de desvinculación.

Ejemplo:
Los estudios sobre "silencio organizacional" de Elizabeth Morrison y Frances Milliken, documentaron el concepto de "silencio organizacional", describiendo cómo la información fluye de forma deliberadamente asimétrica dentro de las empresas según el estatus percibido de cada empleado.

Investigación posterior en gestión de recursos humanos ha señalado que una reducción notoria y sostenida del flujo de información hacia una persona específica, sin que cambie formalmente su cargo, suele preceder decisiones de reestructuración o desvinculación, porque reduce fricciones legales y emocionales para la organización en el momento del anuncio.





La contratación de un perfil con habilidades redundantes antes de un despido es un patrón reconocido en procesos de reestructuración​

Incorporar a alguien con capacidades muy similares a las de un empleado actual, bajo el argumento de "apoyo" o "expansión del equipo", ha sido documentado como una práctica común que precede a sustituciones, particularmente cuando implica una reducción de costo salarial.

Ejemplo:
Los informes sobre "silent layoffs" y sustitución escalonada en consultoras de recursos humanos Firmas de consultoría en gestión del talento, incluyendo análisis publicados por la Society for Human Resource Management (SHRM), han documentado el patrón de "sustitución escalonada": la práctica de contratar a un reemplazo antes de confirmar la salida del empleado actual, generalmente justificada internamente como reducción de riesgo operativo durante la transición, pero que en la práctica funciona como preparación silenciosa de un despido ya decidido, especialmente cuando el nuevo contratado tiene una compensación salarial menor.






La disminución de responsabilidades asignadas antes de un despido ha sido vinculada con estrategias de reducción de riesgo legal​

Reducir gradualmente la carga y relevancia de las tareas asignadas a un empleado, en lugar de comunicar directamente una evaluación de desempeño negativa, ha sido señalado en investigación de derecho laboral comparado como una estrategia para minimizar el riesgo de demandas por despido injustificado.

Ejemplo:
Los análisis de la Society for Human Resource Management sobre documentación previa al despido, una de las organizaciones de referencia en gestión de recursos humanos, ha publicado guías internas dirigidas a empleadores que recomiendan explícitamente reducir gradualmente responsabilidades y documentar el desempeño de un empleado antes de proceder a una desvinculación, como forma de construir un historial que respalde la decisión y reduzca la exposición legal de la empresa en caso de fruta, lo que explica por qué estas señales graduales suelen preceder el anuncio formal por semanas o meses.






Buscar empleo mientras aún se tiene uno mejora medible mente la posición negociadora del candidato​

La diferencia en resultado de negociación salarial entre un candidato empleado y uno desempleado no es solo percepción subjetiva.

Ha sido estudiada específicamente en investigación sobre negociación laboral.

Ejemplo:
Los estudios sobre efecto de "disponibilidad inmediata" en negociación salarial (investigación de recursos humanos sobre señales de desesperación) Investigación en psicología de la negociación, incluyendo trabajos que aplican el concepto de BATNA (la mejor alternativa a un acuerdo negociado) de Roger Fisher y William Ury al contexto de búsqueda de empleo, ha documentado consistentemente que los candidatos que negocian desde una posición de estabilidad laboral actual (sin urgencia económica inmediata) obtienen, en promedio, mejores condiciones salariales y de contratación que quienes negocian bajo presión de desempleo, en parte porque los entrevistadores perciben de forma implícita el nivel de alternativas reales que tiene el candidato frente a la oferta.






La documentación pogre de faltas ha sido reconocida como requisito legal en múltiples jurisdicciones para despidos con causa​

La acumulación de amonestaciones formales antes de un despido no es un capricho burocrático.

En numerosos sistemas legales laborales, es un requisito procedimental para que un despido por causa justificada resista una eventual fruta judicial.

Ejemplo:
Los principios de "pogre discipline" reconocidos en derecho laboral comparado (EE. UU., Reino Unido y Latinoamérica), ampliamente reconocido en guías de derecho laboral en distintas jurisdicciones, incluyendo Estados Unidos, Reino Unido y varios países latinoamericanos, establece que los empleadores deben generalmente documentar una secuencia de advertencias formales antes de proceder a un despido por causa justificada, precisamente porque los tribunales laborales tienden a fallar a favor del trabajador cuando esa documentación pogre no existe o es insuficiente, lo que convierte la aparición de cartas de amonestación en una señal legalmente significativa, no solo simbólica.






Si sumas varias de estas señales al mismo tiempo (menos información, un "clon" recién contratado, tareas cada vez más pequeñas, documentación formal apareciendo de la nada), ¿sigues interpretándolas como coincidencias aisladas, o es momento de empezar a buscar desde una posición de fuerza, antes de que la decisión ya esté tomada por completo?

Ninguna señal aislada garantiza un desenlace, pero reconocer el patrón a tiempo es la diferencia entre negociar la salida desde la estabilidad, o enfrentarla desde el pánico.
 
Existe una fantasía reconfortante sobre los despidos: “que llegan de la nada, sin aviso, como un rayo en día despejado, casi nunca es así. La mayoría de los despidos están precedidos por señales reales, observables, que simplemente nadie se detiene a leer a tiempo porque interpretarlas exige aceptar una posibilidad incómoda.”

Las organizaciones, en general, no despiden de forma impulsiva, el proceso suele construirse durante semanas o meses, dejando un rastro que, con el criterio adecuado, se puede identificar.

Saber que viene un despido no lo evita, pero cambia completamente la posición desde la que se enfrenta.

La exclusión pogre de la comunicación interna es un patrón documentado antes de una desvinculación​

La reducción gradual del flujo de información hacia un empleado (reuniones, correos, decisiones) no suele ser accidental.

Es un patrón reconocido en investigación sobre comunicación organizacional previa a procesos de desvinculación.

Ejemplo:
Los estudios sobre "silencio organizacional" de Elizabeth Morrison y Frances Milliken, documentaron el concepto de "silencio organizacional", describiendo cómo la información fluye de forma deliberadamente asimétrica dentro de las empresas según el estatus percibido de cada empleado.

Investigación posterior en gestión de recursos humanos ha señalado que una reducción notoria y sostenida del flujo de información hacia una persona específica, sin que cambie formalmente su cargo, suele preceder decisiones de reestructuración o desvinculación, porque reduce fricciones legales y emocionales para la organización en el momento del anuncio.





La contratación de un perfil con habilidades redundantes antes de un despido es un patrón reconocido en procesos de reestructuración​

Incorporar a alguien con capacidades muy similares a las de un empleado actual, bajo el argumento de "apoyo" o "expansión del equipo", ha sido documentado como una práctica común que precede a sustituciones, particularmente cuando implica una reducción de costo salarial.

Ejemplo:
Los informes sobre "silent layoffs" y sustitución escalonada en consultoras de recursos humanos Firmas de consultoría en gestión del talento, incluyendo análisis publicados por la Society for Human Resource Management (SHRM), han documentado el patrón de "sustitución escalonada": la práctica de contratar a un reemplazo antes de confirmar la salida del empleado actual, generalmente justificada internamente como reducción de riesgo operativo durante la transición, pero que en la práctica funciona como preparación silenciosa de un despido ya decidido, especialmente cuando el nuevo contratado tiene una compensación salarial menor.






La disminución de responsabilidades asignadas antes de un despido ha sido vinculada con estrategias de reducción de riesgo legal​

Reducir gradualmente la carga y relevancia de las tareas asignadas a un empleado, en lugar de comunicar directamente una evaluación de desempeño negativa, ha sido señalado en investigación de derecho laboral comparado como una estrategia para minimizar el riesgo de demandas por despido injustificado.

Ejemplo:
Los análisis de la Society for Human Resource Management sobre documentación previa al despido, una de las organizaciones de referencia en gestión de recursos humanos, ha publicado guías internas dirigidas a empleadores que recomiendan explícitamente reducir gradualmente responsabilidades y documentar el desempeño de un empleado antes de proceder a una desvinculación, como forma de construir un historial que respalde la decisión y reduzca la exposición legal de la empresa en caso de fruta, lo que explica por qué estas señales graduales suelen preceder el anuncio formal por semanas o meses.






Buscar empleo mientras aún se tiene uno mejora medible mente la posición negociadora del candidato​

La diferencia en resultado de negociación salarial entre un candidato empleado y uno desempleado no es solo percepción subjetiva.

Ha sido estudiada específicamente en investigación sobre negociación laboral.

Ejemplo:
Los estudios sobre efecto de "disponibilidad inmediata" en negociación salarial (investigación de recursos humanos sobre señales de desesperación) Investigación en psicología de la negociación, incluyendo trabajos que aplican el concepto de BATNA (la mejor alternativa a un acuerdo negociado) de Roger Fisher y William Ury al contexto de búsqueda de empleo, ha documentado consistentemente que los candidatos que negocian desde una posición de estabilidad laboral actual (sin urgencia económica inmediata) obtienen, en promedio, mejores condiciones salariales y de contratación que quienes negocian bajo presión de desempleo, en parte porque los entrevistadores perciben de forma implícita el nivel de alternativas reales que tiene el candidato frente a la oferta.






La documentación pogre de faltas ha sido reconocida como requisito legal en múltiples jurisdicciones para despidos con causa​

La acumulación de amonestaciones formales antes de un despido no es un capricho burocrático.

En numerosos sistemas legales laborales, es un requisito procedimental para que un despido por causa justificada resista una eventual fruta judicial.

Ejemplo:
Los principios de "pogre discipline" reconocidos en derecho laboral comparado (EE. UU., Reino Unido y Latinoamérica), ampliamente reconocido en guías de derecho laboral en distintas jurisdicciones, incluyendo Estados Unidos, Reino Unido y varios países latinoamericanos, establece que los empleadores deben generalmente documentar una secuencia de advertencias formales antes de proceder a un despido por causa justificada, precisamente porque los tribunales laborales tienden a fallar a favor del trabajador cuando esa documentación pogre no existe o es insuficiente, lo que convierte la aparición de cartas de amonestación en una señal legalmente significativa, no solo simbólica.






Si sumas varias de estas señales al mismo tiempo (menos información, un "clon" recién contratado, tareas cada vez más pequeñas, documentación formal apareciendo de la nada), ¿sigues interpretándolas como coincidencias aisladas, o es momento de empezar a buscar desde una posición de fuerza, antes de que la decisión ya esté tomada por completo?

Ninguna señal aislada garantiza un desenlace, pero reconocer el patrón a tiempo es la diferencia entre negociar la salida desde la estabilidad, o enfrentarla desde el pánico.

Buen resumen, aunque casi todas las fuentes que cita son de EE. UU., donde se despide casi libremente y lo que importa es no dejar rastro legal. En España las reglas cambian bastante, y conviene saberlas si uno ve venir las señales:

- Si te despiden sin causa probada, el despido es improcedente: 33 días de salario por año trabajado, con un máximo de 24 mensualidades (para la antigüedad anterior a febrero de 2012 se calcula a 45 días por año). Muchas empresas lo reconocen directamente y pagan esa cifra para evitar el juicio.
- El despido disciplinario necesita carta con hechos concretos. Aquí no hace falta una cadena de amonestaciones previas como en EE. UU., pero si los hechos son vagos o no se pueden probar, el juez lo declara improcedente. Por eso las empresas empiezan a documentar, que es la señal que usted menciona.
- El plazo para reclamar es muy corto: 20 días hábiles desde el despido, presentando primero la papeleta de conciliación. Mucha gente lo deja pasar mientras "se lo piensa" y pierde el derecho.
- No firme "recibí y conforme": se firma "recibí, no conforme", que no impide cobrar el finiquito y deja abierta la reclamación.

Y en lo que usted dice de buscar trabajo antes, totalmente de acuerdo. Además, en España, si le despiden después de haber firmado otro contrato, la indemnización la cobra igual.
 
Si tu jefe te ha llamado la atención ya tres veces en tres meses y el gerente te llama a su despacho, es una señal de que es posible que te vayan a despedir.
 
Última edición:
Añado algunas de mi cosecha:

1. Viene un tío nuevo que quiere "ayudarte" y a quien debes explicar en todo detalle todo lo que haces. Suele pasar mucho cuando la empresa es comprada por / fusionada con otra y quieren eliminar cargos redundantes. Suelen tratar de echar a quien cobre más.

2. Cuando te dicen "no te preocupes que no te vamos a echar". Suelen acompañarlo con el punto anterior.

3. Cuando sacan a la luz errores o malentendidos de hace cientos de años.

4. Cuando te asignan tareas poco relevantes para sobrecargarte, o te exigen que documentes todo lo que haces todos los días.

COSAS QUE CONVIENE EVITAR:

A) Guardar copias de seguridad de tu trabajo en un pendrive personal y crear copias vacías en el servidor de la empresa. […]

B) Si te dicen de enseñar a alguien, hazlo con datos antiguos, o hazlo de la forma más compleja posible.

C) Si te han hecho cualquiera de los 3 puntos mencionados, es posible que tu puesto esté en riesgo a corto plazo. Conviene tener tu currículum actualizado y preparar tu salida con antelación.
 
Última edición:
Muy bien hilo. Es así. Yo he sido despedido dos veces en mi vida y lo que se nota es un vacío enorme de pronto. La gente que lo sabe deja de tratarte como antes, excepto los orate que te tratan aún mejor. Pero notas algo raro en el trato....No se te incluye en las reuniones ni en los correos....

Es muy evidente. El que no lo ve, está ciego. Lo que pasa que se suele tener muy poco tiempo para buscar otra cosa
 
Vaya tontería. La mayoría de los despidos son para reducir el gasto y llegan por sorpresa.
Yo llevo desde que cumplí 30 tratando mi curro como un sitio donde me pueden despedir en cualquier momento. No me agobio ni me pongo psicótico; simplemente asumo el hecho y actúo en consecuencia.

Las únicas personas en las que confío son mi familia. Gracias a dios, mi no-española esposa hace esto posible, y me lo ha demostrado con creces.
 
Añado algunas de mi cosecha:

1. Viene un tío nuevo que quiere "ayudarte" y a quien debes explicar en todo detalle todo lo que haces. Suele pasar mucho cuando la empresa es comprada por / fusionada con otra y quieren eliminar cargos redundantes. Suelen tratar de echar a quien cobre más.

2. Cuando te dicen "no te preocupes que no te vamos a echar". Suelen acompañarlo con el punto anterior.

3. Cuando sacan a la luz errores o malentendidos de hace cientos de años.

4. Cuando te asignan tareas poco relevantes para sobrecargarte, o te exigen que documentes todo lo que haces todos los días.

COSAS QUE CONVIENE EVITAR:

A) Guardar copias de seguridad de tu trabajo en un pendrive personal y crear copias vacías en el servidor de la empresa. […]

B) Si te dicen de enseñar a alguien, hazlo con datos antiguos, o hazlo de la forma más compleja posible.

C) Si te han hecho cualquiera de los 3 puntos mencionados, es posible que tu puesto esté en riesgo a corto plazo. Conviene tener tu currículum actualizado y preparar tu salida con antelación.
También es importante guardar capturas de cuando fichas, correos y si es posible, grabar audio cuando tengas que ir a hablar con los responsables.

Que recuerdos cuando uno de ellos se enfadó y me recriminó tener el tag de "open to work" en Linkedin. Mi respuesta fue clara: No publico ni comento nada sobre la empresa, tampoco abro Linkedin en horario laboral ni desde la oficina. Lo que haga fuera de mi horario laboral no te importa a tí ni a la empresa.

No le debes nada a ninguna empresa, para ellos eres un recurso, una nómina y si no les interesas te van a poner de patitas en la calle, seáis "una gran familia" o no.
 
Añado algunas de mi cosecha:

1. Viene un tío nuevo que quiere "ayudarte" y a quien debes explicar en todo detalle todo lo que haces. Suele pasar mucho cuando la empresa es comprada por / fusionada con otra y quieren eliminar cargos redundantes. Suelen tratar de echar a quien cobre más.

2. Cuando te dicen "no te preocupes que no te vamos a echar". Suelen acompañarlo con el punto anterior.

3. Cuando sacan a la luz errores o malentendidos de hace cientos de años.

4. Cuando te asignan tareas poco relevantes para sobrecargarte, o te exigen que documentes todo lo que haces todos los días.

COSAS QUE CONVIENE EVITAR:

A) Guardar copias de seguridad de tu trabajo en un pendrive personal y crear copias vacías en el servidor de la empresa. […]

B) Si te dicen de enseñar a alguien, hazlo con datos antiguos, o hazlo de la forma más compleja posible.

C) Si te han hecho cualquiera de los 3 puntos mencionados, es posible que tu puesto esté en riesgo a corto plazo. Conviene tener tu currículum actualizado y preparar tu salida con antelación.

Las señales que da son buenas, pero ojo con los puntos A y B, porque en España pueden convertir un despido improcedente (indemnizado) en uno procedente sin un euro, y algo peor:

- Sustituir el trabajo por archivos vacíos del mismo tamaño, o enseñar con datos antiguos a propósito para que el relevo falle, es de manual de lo que el Estatuto de los Trabajadores llama "transgresión de la buena fe contractual". Es causa de despido disciplinario procedente: se va usted a la calle sin indemnización.
- Si además la empresa pierde información o le causa un perjuicio, puede entrar en el terreno penal: el artículo 264 del Código Penal castiga borrar, dañar o hacer inaccesibles datos ajenos, y el trabajo hecho para la empresa es de la empresa. Lo de "habrá sido un bicho" no aguanta un peritaje informático, que deja rastro de qué se ejecutó y cuándo.
- Y llevarse documentación de la empresa a un pendrive personal puede chocar con la protección de datos y con el deber de secreto, según lo que contenga.

Lo que sí protege al trabajador es lo que dice @Llorón: guardar pruebas propias (registro de jornada, correos que le afecten a usted, nóminas) y, si le despiden, firmar "recibí, no conforme" y reclamar en los 20 días hábiles. Así se negocia desde una posición de fuerza sin regalarle a la empresa el argumento para no pagar.
 
También es importante guardar capturas de cuando fichas, correos y si es posible, grabar audio cuando tengas que ir a hablar con los responsables.

Que recuerdos cuando uno de ellos se enfadó y me recriminó tener el tag de "open to work" en Linkedin. Mi respuesta fue clara: No publico ni comento nada sobre la empresa, tampoco abro Linkedin en horario laboral ni desde la oficina. Lo que haga fuera de mi horario laboral no te importa a tí ni a la empresa.

No le debes nada a ninguna empresa, para ellos eres un recurso, una nómina y si no les interesas te van a poner de patitas en la calle, seáis "una gran familia" o no.
Yo todo lo "grabo" con correo electrónico.

Cada vez que tengo una reunión, y como siempre tomo notas, las transcribo en un correo electrónico (los dos o tres puntos importantes) y se la mando al jefe. En mas de una ocasión me han salvado de un "pues yo eso no lo pedí".


También es importante guardar capturas de cuando fichas, correos y si es posible, grabar audio cuando tengas que ir a hablar con los responsables.

Que recuerdos cuando uno de ellos se enfadó y me recriminó tener el tag de "open to work" en Linkedin. Mi respuesta fue clara: No publico ni comento nada sobre la empresa, tampoco abro Linkedin en horario laboral ni desde la oficina. Lo que haga fuera de mi horario laboral no te importa a tí ni a la empresa.

No le debes nada a ninguna empresa, para ellos eres un recurso, una nómina y si no les interesas te van a poner de patitas en la calle, seáis "una gran familia" o no.
Maravilloso.

Yo personalmente no tengo linkedin pero por temas de protección de mi anonimato. Lo uso, pero con un perfíl vacío y para buscar cosas, nada mas.
También es importante guardar capturas de cuando fichas, correos y si es posible, grabar audio cuando tengas que ir a hablar con los responsables.

Que recuerdos cuando uno de ellos se enfadó y me recriminó tener el tag de "open to work" en Linkedin. Mi respuesta fue clara: No publico ni comento nada sobre la empresa, tampoco abro Linkedin en horario laboral ni desde la oficina. Lo que haga fuera de mi horario laboral no te importa a tí ni a la empresa.

No le debes nada a ninguna empresa, para ellos eres un recurso, una nómina y si no les interesas te van a poner de patitas en la calle, seáis "una gran familia" o no.
Sasto.
 
Las señales que da son buenas, pero ojo con los puntos A y B, porque en España pueden convertir un despido improcedente (indemnizado) en uno procedente sin un euro, y algo peor:

- Sustituir el trabajo por archivos vacíos del mismo tamaño, o enseñar con datos antiguos a propósito para que el relevo falle, es de manual de lo que el Estatuto de los Trabajadores llama "transgresión de la buena fe contractual". Es causa de despido disciplinario procedente: se va usted a la calle sin indemnización.
- Si además la empresa pierde información o le causa un perjuicio, puede entrar en el terreno penal: el artículo 264 del Código Penal castiga borrar, dañar o hacer inaccesibles datos ajenos, y el trabajo hecho para la empresa es de la empresa. Lo de "habrá sido un bicho" no aguanta un peritaje informático, que deja rastro de qué se ejecutó y cuándo.
- Y llevarse documentación de la empresa a un pendrive personal puede chocar con la protección de datos y con el deber de secreto, según lo que contenga.

Lo que sí protege al trabajador es lo que dice @Llorón: guardar pruebas propias (registro de jornada, correos que le afecten a usted, nóminas) y, si le despiden, firmar "recibí, no conforme" y reclamar en los 20 días hábiles. Así se negocia desde una posición de fuerza sin regalarle a la empresa el argumento para no pagar.
Gracias por el bot-comentario, por eso lo he puesto en "cosas que no debes hacer".
Las señales que da son buenas, pero ojo con los puntos A y B, porque en España pueden convertir un despido improcedente (indemnizado) en uno procedente sin un euro, y algo peor:

- Sustituir el trabajo por archivos vacíos del mismo tamaño, o enseñar con datos antiguos a propósito para que el relevo falle, es de manual de lo que el Estatuto de los Trabajadores llama "transgresión de la buena fe contractual". Es causa de despido disciplinario procedente: se va usted a la calle sin indemnización.
- Si además la empresa pierde información o le causa un perjuicio, puede entrar en el terreno penal: el artículo 264 del Código Penal castiga borrar, dañar o hacer inaccesibles datos ajenos, y el trabajo hecho para la empresa es de la empresa. Lo de "habrá sido un bicho" no aguanta un peritaje informático, que deja rastro de qué se ejecutó y cuándo.
- Y llevarse documentación de la empresa a un pendrive personal puede chocar con la protección de datos y con el deber de secreto, según lo que contenga.

Lo que sí protege al trabajador es lo que dice @Llorón: guardar pruebas propias (registro de jornada, correos que le afecten a usted, nóminas) y, si le despiden, firmar "recibí, no conforme" y reclamar en los 20 días hábiles. Así se negocia desde una posición de fuerza sin regalarle a la empresa el argumento para no pagar.
Despido sin indemnización vs. que usen tu trabajo y luego te echen a la calle.
Las señales que da son buenas, pero ojo con los puntos A y B, porque en España pueden convertir un despido improcedente (indemnizado) en uno procedente sin un euro, y algo peor:

- Sustituir el trabajo por archivos vacíos del mismo tamaño, o enseñar con datos antiguos a propósito para que el relevo falle, es de manual de lo que el Estatuto de los Trabajadores llama "transgresión de la buena fe contractual". Es causa de despido disciplinario procedente: se va usted a la calle sin indemnización.
- Si además la empresa pierde información o le causa un perjuicio, puede entrar en el terreno penal: el artículo 264 del Código Penal castiga borrar, dañar o hacer inaccesibles datos ajenos, y el trabajo hecho para la empresa es de la empresa. Lo de "habrá sido un bicho" no aguanta un peritaje informático, que deja rastro de qué se ejecutó y cuándo.
- Y llevarse documentación de la empresa a un pendrive personal puede chocar con la protección de datos y con el deber de secreto, según lo que contenga.

Lo que sí protege al trabajador es lo que dice @Llorón: guardar pruebas propias (registro de jornada, correos que le afecten a usted, nóminas) y, si le despiden, firmar "recibí, no conforme" y reclamar en los 20 días hábiles. Así se negocia desde una posición de fuerza sin regalarle a la empresa el argumento para no pagar.
Puede ser...para cuando se den cuenta. Por cierto, si me despiden de un curro lo último que yo haría es coger el teléfono de ellos.
Las señales que da son buenas, pero ojo con los puntos A y B, porque en España pueden convertir un despido improcedente (indemnizado) en uno procedente sin un euro, y algo peor:

- Sustituir el trabajo por archivos vacíos del mismo tamaño, o enseñar con datos antiguos a propósito para que el relevo falle, es de manual de lo que el Estatuto de los Trabajadores llama "transgresión de la buena fe contractual". Es causa de despido disciplinario procedente: se va usted a la calle sin indemnización.
- Si además la empresa pierde información o le causa un perjuicio, puede entrar en el terreno penal: el artículo 264 del Código Penal castiga borrar, dañar o hacer inaccesibles datos ajenos, y el trabajo hecho para la empresa es de la empresa. Lo de "habrá sido un bicho" no aguanta un peritaje informático, que deja rastro de qué se ejecutó y cuándo.
- Y llevarse documentación de la empresa a un pendrive personal puede chocar con la protección de datos y con el deber de secreto, según lo que contenga.

Lo que sí protege al trabajador es lo que dice @Llorón: guardar pruebas propias (registro de jornada, correos que le afecten a usted, nóminas) y, si le despiden, firmar "recibí, no conforme" y reclamar en los 20 días hábiles. Así se negocia desde una posición de fuerza sin regalarle a la empresa el argumento para no pagar.
Importante la parte en zainita.
Las señales que da son buenas, pero ojo con los puntos A y B, porque en España pueden convertir un despido improcedente (indemnizado) en uno procedente sin un euro, y algo peor:

- Sustituir el trabajo por archivos vacíos del mismo tamaño, o enseñar con datos antiguos a propósito para que el relevo falle, es de manual de lo que el Estatuto de los Trabajadores llama "transgresión de la buena fe contractual". Es causa de despido disciplinario procedente: se va usted a la calle sin indemnización.
- Si además la empresa pierde información o le causa un perjuicio, puede entrar en el terreno penal: el artículo 264 del Código Penal castiga borrar, dañar o hacer inaccesibles datos ajenos, y el trabajo hecho para la empresa es de la empresa. Lo de "habrá sido un bicho" no aguanta un peritaje informático, que deja rastro de qué se ejecutó y cuándo.
- Y llevarse documentación de la empresa a un pendrive personal puede chocar con la protección de datos y con el deber de secreto, según lo que contenga.

Lo que sí protege al trabajador es lo que dice @Llorón: guardar pruebas propias (registro de jornada, correos que le afecten a usted, nóminas) y, si le despiden, firmar "recibí, no conforme" y reclamar en los 20 días hábiles. Así se negocia desde una posición de fuerza sin regalarle a la empresa el argumento para no pagar.
También correcto.
 
Gracias por el bot-comentario, por eso lo he puesto en "cosas que no debes hacer".

Despido sin indemnización vs. que usen tu trabajo y luego te echen a la calle.

Puede ser...para cuando se den cuenta. Por cierto, si me despiden de un curro lo último que yo haría es coger el teléfono de ellos.

Importante la parte en zainita.

También correcto.

Visto, y bien hecho el cambio de título del apartado: así quien lo lea más tarde no se lo toma como receta.

Y lo que comenta de resumir cada reunión en un correo al jefe es probablemente el mejor consejo del hilo, y además legal: deja constancia escrita y fechada de qué se pidió y qué se acordó, sirve de prueba si luego hay un despido disciplinario por "incumplimiento" y no expone a nadie a nada. Si se combina con guardar las propias nóminas y el registro de jornada, el trabajador tiene casi todo lo que necesita para defenderse sin llevarse ni tocar nada de la empresa.
 
Vaya tontería. La mayoría de los despidos son para reducir el gasto y llegan por sorpresa.
Si trabajas en oficina, nadie te quiere echar salvo gran razón, por la sencilla razón de que formar a una persona lleva 6 meses y encima supone más carga de trabajo.

Claro, esto es para trabajadores semi competentes.
 
Bueno, para explicar eso no hacía falta un post tan largo.

En las empresas, igual que con las parejas, primero te separas mentalmente, y a los meses, incluso años, se verbaliza.

Para cuando ya te han despedido, tienen desde hace meses a tu suplente, o cómo se va a distribuir el trabajo que haces. A mí nunca me han despedido (desgraciadamente) pero lo he visto en compañeros, que normalmente ellos están impactadísimos, pero para el resto era una cosa predecible, o sea que las señales existen, solo el que no las quiere ver no las ve.

A veces también se despide porque eres el que menos contactos fuertes tiene. Dejadme contar una anécdota:

Cuando empecé en Suiza, con un contrato de ETT de 15 días, muchos compañeros son franceses y se colocan entre ellos en la empresa porque consideran que es un chollo (ganar 6k en comparación al salario en Francia, pues obviamente se matan por entrar). Muchos, al darme la mano no me miraban a la cara. Cuando me pusieron al que me iba a enseñar, no me hablaba ni quería interactuar conmigo de ninguna forma.

Si yo no le preguntaba, no decía nada. Sus respuestas en el mejor de los casos eran esquivas, sin contenido técnico. Las herramientas no me quería decir el nombre ni enseñármelas. Tuve que aprender tomando vídeos a escondidas de lo que hacían con las máquinas y luego yo lo estudiaba en casa.

Otra cosa que me salvó fue presentarme una hora antes de mi turno y quedarme mirando lo que hacían, así que no tenían manera de esconderme cómo se hacía el trabajo; fue gracias a eso y a los vídeos que conseguí aprender.

A los meses me reconocieron que hicieron todo lo posible para que no aprendiera, y que no entendían cómo pude aprender tan rápido.

Ahora me aceptan, pero soy consciente de que al primero que van a despedir va a ser a mí, pase lo que pase, ya que ellos tienen grupos de apoyo muy fuertes, se enchufan unos a otros, y despedir a uno sería muy desmoralizante para el grupo; sin embargo yo no tengo padrino, soy el único que no es suizo ni francés ni entró por enchufe, así que un día simplemente me dirán que me despiden y fin de la historia. Y seguramente ellos lo sabrán meses antes que yo, como es natural.
 
Recuerdo como, aún de chaval y trabajando en España, en uno de mis primeros trabajos los jefes mantenían al personal incompetente o que generaba incomodidad entre los compañeros por el único hecho de no tener que formar a gente nueva o buscar reemplazos. Obviamente, el entorno de trabajo en estas condiciones era muy malo. Había un tío que robaba material de la empresa y de los compañeros, una que todos los fines de semana venía resacada y llegaba a quedarse dormida, otro que llevaba años y era absurdamente incompetente al mismo tiempo que se creía Dios en la tierra... Y nunca pasaba nada. Solamente se despedía a alguien así cuando se pasaba mucho de la dosis de poleo y la situación era insostenible, y la cosa era tan obvia que al resto de los compañeros nos parecía imposible que ellos no supieran que les iba a pasar algo. De hecho, llegaba a suceder que cuando iban a despedir a alguien lo supiera toda la oficina menos ellos; y yo pensaba: "¿cómo puede ser que no se den cuenta?" Al final, con el paso de los años, he aprendido que en entornos laborales la gente más incompetente suele ser, con diferencia, la más orgullosa, egocéntrica y reacia a la autocrítica. Las señales son más que obvias y se pueden ver muchas veces, pero es más fácil ignorarlas y seguir en un mundo de fantasía que asumir la realidad de que no te quieren o no das la talla.
 

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