El audio que exhibe la trama política contra Ayuso dentro de la Guardia Civil
El 17 de julio de 2026, la periodista Ketty Garat publicó en ABC una grabación que ha removido los cimientos de la Guardia Civil. En ella, el teniente general Francisco del Castillo presiona al general Fernando Mora para que boicotee los actos del Dos de Mayo de la Comunidad de Madrid, con el objetivo de fastidiar a Isabel Díaz Ayuso. La conversación incluye insultos y amenazas: “Me vas a comer la polla”, “me cago en tu puta madre”, “no te meto dos hostias porque no te tengo delante”. Pero lo relevante no es el lenguaje soez, sino la evidencia de que el Gobierno utilizó la cadena de mando del instituto armado para un fin partidista.
La orden de boicot y la resistencia del general Mora
El audio, grabado por el propio general Mora, data del Dos de Mayo de 2025. Según el relato extraído del hilo, el teniente general del Castillo recibió instrucciones de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) para que la Guardia Civil no asistiera a los actos organizados por la presidenta madrileña. Mora se negó a acatar sin una orden por escrito, lo que desató la furia de su superior. “Se cagó en su puta madre”, resume un participante. La negativa de Mora obligó a retirar la orden, porque sabía que si se formalizaba por escrito, la filtración sería inmediata. Un gesto que le costó el puesto: en marzo de 2026, Mora fue cesado.
Pánico en la Administración: las órdenes verbales se disparan
El caso no es aislado. Según informaciones del 17 de julio de 2026, los altos funcionarios de la Administración General del Estado han detectado un aumento de las órdenes verbales “para no dejar rastro”. La trazabilidad de los documentos se ha intensificado para evitar manipulaciones y saber a quién se envía. El patrón recuerda a otras presuntas interferencias: el fiscal general del Estado defenestrado, los funcionarios sancionados por el caso del hermanísimo… La lista se alarga.
Un silencio mediático que interpela
A pesar de la gravedad de los hechos —un alto mando militar amenazando e insultando a un subordinado por resistirse a una orden política—, el eco en los grandes medios ha sido escaso. “Lo importante en este país es el fútbol”, ironizaba un comentario. Otros apuntan a que el PSOE ha normalizado tantos escándalos que uno más ya no parece nada. Mientras, la carrera de Fernando Mora es la de un “español de los que ya quedan pocos”, según sus defensores. La pregunta que queda en el aire es: ¿hasta dónde llegará la investigación si los mismos que investigan son parte de la trama?