Escuchar radio online gasta 28 MB por hora, según un cálculo que circula en el debate
¿Cuánto cuesta de verdad escuchar la radio por internet? La respuesta que, según un participante, desmonta el vídeo viral está en una división de primaria: la mayoría de emisoras emiten a 64 Kbps, o lo que es lo mismo, 8 KBytes por segundo. Multiplicado por 3.600 segundos, una hora entera de radio online se queda en
28,125 MB. Menos de lo que pesa una foto de grupo en WhatsApp. El «truco» para ahorrar datos, por tanto, no era ningún truco: era no haber echado la cuenta.
El cálculo, expuesto con paciencia de maestro de escuela, deja en evidencia a quien presenta como hallazgo lo que es aritmética básica. Con ofertas de 1 o 2 GB mensuales, escuchar la radio en streaming durante más de una hora supondría un consumo residual, siempre según esa estimación. Otra cosa es que el móvil no tenga FM, que es donde empieza el verdadero problema.
El transistor vuelve a ganar por goleada
La solución más repetida es la más antigua:
escuchar la radio en la radio. Un transistor en casa, una minicadena en el trabajo, la emisora fijada en el móvil y el RDS del coche cuando se sale de la localidad. Las opciones clásicas, sostiene esta corriente, siguen siendo las más sencillas y eficaces. No gastan datos porque no los necesitan.
El problema llega con el hardware. Los teléfonos llevaban radio FM desde 2002, y durante años fue un estándar que nadie discutía. Hoy la función desaparece de algunos modelos caros: los iPhone nunca la han tenido y algunos tope de gama de Android la han ido recortando. Hay quien lo considera una regresión difícil de justificar cuando el mismo aparato sirve para todo lo demás.
La FM también tiene sus grietas
No todo es nostalgia del dial analógico. En las grandes ciudades el espectro está saturado y seguir una emisora en movimiento se vuelve una odisea. A eso se suma la compresión agresiva del audio musical, que castiga la escucha con más oído que paciencia. El streaming, en cambio, permite sintonizar emisoras locales y extranjeras que jamás llegarían por antena.
El podcast aparece como tercera vía: descargar con wifi y escuchar después, sin depender de la cobertura. La objeción es razonable: no todas las emisoras publican sus programas, y algunas tardan días en colgarlos. Para el directo, el partido o la noticia de última hora, no hay descarga que valga.
Al final, la radio online no arruina a nadie: 28 megas por hora es calderilla digital. Lo caro es el teléfono que te obliga a usarla porque le quitaron la antena.