La Policía Nacional ha iniciado un operativo en varias barriadas de Ceuta para localizar a los migrantes que dormían en las playas y trasladarlos al Centro de Atención Temporal de Extranjeros del Tarajal. El Gobierno ha habilitado 7.000 plazas para alojarlos.
La Policía Nacional de Ceuta mantiene desde primeras horas de la mañana del domingo un operativo en varias barriadas de la ciudad para localizar a los migrantes que vivían en las playas y que se marcharon de esas zonas cuando se desmantelaron sus asentamientos. Según fuentes policiales, los agentes están desplegados en el Poblado de Regulares y en el entorno de la barriada de Los Rosales.
Un dispositivo con 7.000 plazas de destino
El objetivo declarado de la operación es evitar que estas personas sigan pernoctando en condiciones de insalubridad y que puedan ocupar los espacios habilitados por el Gobierno, con capacidad para 7.000 plazas. En el dispositivo participan distintas unidades de la Policía Nacional.
Todos los migrantes localizados en ese entorno serán trasladados al Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) del Tarajal para proceder a su filiación. El CATE es la instalación que la Policía utiliza en la ciudad autónoma para identificar y registrar a las personas llegadas de forma irregular antes de derivarlas a otros recursos.
De las playas a los barrios
El delegado del Gobierno, David de la Encina, anunció durante la semana que, tras el desmantelamiento de los asentamientos situados en las playas de Benítez, el Trampolín y la Fábrica del Guano, se intervendría en los barrios. El operativo del domingo es la primera actuación de esa fase.
La secuencia no es casual. Primero se retiran los campamentos de la costa; después se peina el interior de la ciudad para que quienes dormían allí no reconstruyan esos núcleos. Es un patrón habitual en las ciudades autónomas, donde la presión migratoria se gestiona con dispositivos policiales y plazas de acogida temporal.
Qué pasa con quien es localizado
La filiación en el CATE no resuelve por sí sola la situación administrativa de nadie: identifica a la persona y abre el expediente que determina los pasos siguientes. La capacidad de acogida y la velocidad de las derivaciones condicionan el resultado práctico del operativo.
Conviene recordar que cualquier actuación policial de este tipo se rige por la normativa de extranjería y que la situación individual de cada persona solo puede valorarse con asesoramiento legal especializado.