Coches eléctricos prohibidos en garajes: el riesgo de incendio que nadie quiere ver
Decía el cartel colocado en un garaje comunitario: «Prohibido el acceso a vehículos eléctricos e híbridos enchufables». La imagen circuló y encendió un debate que lleva semanas coleando. El coche eléctrico, presentado como la solución ecológica del futuro, se encuentra con la realidad de los parkings subterráneos: ¿qué hacer cuando arde una batería de litio?
Un incendio que no se apaga con agua
La paradoja es evidente. Los vehículos eléctricos se incendian con menor frecuencia que los de combustión, según estudios citados en el debate, pero cuando lo hacen, apagarlos es un quebradero de cabeza. El problema es la batería de iones de litio: una vez que entra en «desbordamiento térmico» —el término técnico— la reacción química no cesa aunque sumerjas el coche en agua. Extinguir las llamas requiere más del doble de agua que un coche convencional y mucho más tiempo. En un garaje subterráneo, el riesgo de propagación a otros vehículos es real y los daños materiales pueden ser cuantiosos.
Hay quien argumenta que la medida es exagerada: las estadísticas muestran que los eléctricos puros se queman menos que los híbridos y que los de gasolina. Pero también hay quien señala que un solo incendio mal controlado puede vaciar un edificio entero. El suceso ocurrido en enero de 2026 en Bilbao, donde un patinete eléctrico explotó en una vivienda del barrio de Atxuri, reabrió el debate sobre la seguridad de las baterías de litio en espacios cerrados. La deflagración generó una gran cantidad de humo negro y obligó a desalojar el inmueble.
Normativa y conflictos vecinales
La legislación actual obliga a las comunidades de propietarios a instalar puntos de recarga si un vecino lo solicita, sin posibilidad de veto en junta. Esto genera tensión entre los que ya tienen un eléctrico y los que temen que el garaje se convierta en una trampa de fuego. El cartel, probablemente colocado por un particular con sentido del humor negro, refleja una preocupación legítima: ¿qué pasa si el coche del vecino arde en la planta -2?
Los seguros de comunidades ya están subiendo, y no es descabellado pensar que las primas se encarecerán aún más si se normalizan los eléctricos en parkings subterráneos. Algunos apuntan que la solución pasa por baterías más seguras, como las de LiFePo, o por sistemas de refrigeración líquida y cargas lentas. Otros creen que la prohibición directa es una exageración, pero pocos niegan que el riesgo existe.
La pregunta que queda en el aire
La movilidad eléctrica avanza impulsada por subvenciones y restricciones a los diésel, pero la infraestructura de los edificios no está preparada. ¿Es razonable prohibir la entrada a los eléctricos en garajes comunitarios hasta que se desarrollen protocolos de extinción específicos? El cartel aquel quizá no era una broma, sino un aviso de lo que está por venir. Mientras tanto, la tensión entre la urgencia climática y la seguridad cotidiana sigue sin resolverse.