Collboni anuncia comercios asequibles: piloto en 2027 en el Prat Vermell
Barcelona ya cuenta con una red de mercados municipales. Y, aun así, su alcalde ha anunciado ahora una red de comercios asequibles. Jaume Collboni presentó el proyecto como réplica de los supermercados públicos que, según él, empezarán a funcionar en Nueva York el año que viene: un plan piloto en Barcelona en 2027, en el barrio de la Marina del Prat Vermell, en un edificio de titularidad municipal cuya gestión recaerá en una ONG o entidad del tercer sector.
Qué ha detallado el alcalde y qué sigue sin concretarse
El anuncio llega con titular y sin concreciones. El proyecto pretende garantizar el acceso a producto fresco asequible, según el alcalde, y contempla un programa de formación asociado al establecimiento. Lo que no se sabe todavía es con qué dinero se sostendrá, a qué precios venderá, cómo se elegirá a la entidad gestora ni qué criterios decidirán quién compra allí.
Los mercados municipales ya existen y no son gratis
La primera objeción es de sentido común: Barcelona ya tiene mercados municipales. Y una concesión en ellos no es un chollo, según un participante en el debate: sostiene que en Zaragoza la parada más pequeña cuesta 50.000 euros en concesiones de 50 años, más unos 100 euros al mes, con el montaje del puesto y la luz a cargo del concesionario, y calcula que en Barcelona la cifra sería mayor. Son cálculos de un usuario, sin verificar.
Sospechas de clientelismo y de formación no remunerada
El punto que más recelos despierta en el debate es la fórmula de gestión. Un participante sostiene que el hambre es un arma de control social y que los economatos acabarán siendo para los del partido de turno; otro lee en el programa de formación una vía para abaratar costes con estudiantes despachando sin sueldo. Ninguna de las dos sospechas está respaldada por datos. También se compara el proyecto con Venezuela y Cuba, y se mencionan las cajas CLAP venezolanas.
La pregunta que sobrevuela el debate es si hace falta un comercio asequible cuando Barcelona ya cuenta con mercados de barrio.