Cocituber denuncia una agresión tras su crítica a un restaurante
Una reseña negativa no justifica una agresión. Ni una sola. El creador de contenido gastronómico Cocituber, con medio millón de seguidores, denunció que un hombre le agarró «con muchísima fuerza» del cuello por detrás mientras grababa un vídeo en las calles de Comillas. El relato —abulense, 43 años— conecta el ataque con una crítica que publicó años atrás sobre un restaurante de la localidad. Su mensaje fue tajante: «Me quería matar».
Qué se sabe y qué no del episodio de Comillas
Según la versión del propio afectado, el hombre se aproximó por detrás, le inmovilizó del cuello y encadenó insultos. No hay una grabación pública que muestre esa agresión en sí: lo que circula, y así se ha subrayado, es el instante en que un acompañante del creador sujeta por detrás al dueño del establecimiento. La pieza decisiva del relato sigue siendo, de momento, la palabra de una parte.
El precio de una reseña viral en la hostelería
El episodio reabre una disputa vieja. De un lado, la crítica gastronómica como contenido legítimo; del otro, un negocio pequeño que ve cómo una reseña con alcance masivo le hunde la caja en cuestión de días. Hay quien sostiene que inundar las redes de malas críticas no tiene consecuencias en otros sectores y sí en la hostelería, y quien responde que ningún desplome de facturación convierte en razonable llevarse las manos al cuello del crítico.
Que un creador con medio millón de seguidores marque la agenda de un restaurante de pueblo es el mundo en que vivimos, y ese desequilibrio no va a corregirse solo. Lo previsible es más casos, más hosteleros al límite y más preguntas incómodas sobre quién protege a quién. Ahora bien, anticipar la próxima bronca es fácil; saber si acabará en los tribunales o en otro vídeo viral, bastante menos.