Un forero cifra el seguro médico en «mínimo 500 euros mes»
Cuarenta mensajes en un solo día, el
29 de septiembre, y el hilo deja de mirar el paisaje. Ahora mira la póliza de salud y la nevera de la insulina. Nadie discute la finca ni la temperatura. Todos van al punto donde el presupuesto se rompe.
Qué se ha sabido
Primero, el seguro. Un participante lo dice sin adornos: cree que
no tiene. A partir de ahí el hilo hace la cuenta que faltaba. «Un seguro médico en condiciones alliance en un país así y por edad y diabetes
mínimo 500 euros mes», escribe un forero, que lo compara con los
1.000 mensuales que entran y remata con un «un figura».
Segundo, el tratamiento. Alguien pregunta si ha contado algo sobre conseguir la insulina, llevar las mediciones al día, los repuestos de la maquinita y el sensor de glucosa. La respuesta que circula, de otro usuario, es que
usa parches y que allí le sale más barato.
Tercero, la causa. Un participante recoge una explicación suya según la cual la harina española lleva ricino y de ahí la diabetes, y el mismo forero apostilla que a él
le suena a maguferia. La afirmación no tiene ningún respaldo.
Cuarto, los enlaces. Un usuario pega dos búsquedas sin comentario:
Date in Asia, con filtro de país, ciudad y edad, y
Fdating, por país y con foto. Nadie los discute, pero marcan el tono de la página.
Y dos datos más sueltos: dice que va a montar un negocio y que lleva
mes y medio instalado. También se apunta que pasa el día comiendo bollos y hamburguesas y que, pese a todo, se le ve contento.
El hilo tiene su coro: uno se declara a la espera de la película, otro pide que no pare la fiesta y un tercero recuerda que este es el mismo que vivía en un terreno, en un bus destartalado.
Dónde está la bronca
La pelea no es sobre él. Es sobre la aritmética. Un bloque sostiene que la cuenta cuadra mientras el cuerpo aguante. «Con 50 todavía tiene un pase. Con 60 a ver lo que pasa», resume uno. Otro le pone fecha: siendo diabético, la salud va a ir a peor en ese país y, como mucho, en diez años toca volver.
El bloque contrario no discute los 400 del mes. Discute la factura que no está en el mes. Varios dan por hecho el desenlace y lo escriben como titular de vídeo futuro: el susto, la petición de ayuda y el avión medicalizado. Uno de ellos lo deja caer como ironía y otro vuelve sobre lo mismo: hasta que le dé el susto y salga pidiendo que le paguemos el viaje.
La segunda bronca es el divorcio. «El divorcio es ilegal en filipinas, jaja», suelta un forero, y lo lanza como ventaja. La respuesta llega rápido: «Pero seguramente quisiera venir a España.» Ahí se acaba el chiste.
La tercera es el motivo. «Casarse por amor tampoco parece que funcione, ese pasaporte español vale oro para muchas mujeres en todo el mundo... Espero que encuentre lo que busca», escribe alguien. Otro lo plantea como un todo o nada: un cincuentón puede estar con una joven si es millonario; si no lo es, todo lo que pueda salir mal, saldrá. Y un tercero añade el remate: que disfrute mientras pueda, pero que luego no llore cuando se tuerza.
Con la sanidad española hay división de opiniones. Un participante recuerda que aquí eran dos décadas de cola en el ambulatorio y prefiere dos años a tope. Otro responde que lo bailado no se lo quita nadie. Y un tercero vuelve a la edad como límite: con 50 aguanta, con 60 la pregunta es quién pone el dinero.
La duda que nadie resuelve
Nadie ha puesto encima de la mesa una póliza ni un recibo. Lo que hay son preguntas sueltas: si tiene seguro, de dónde sale la insulina, quién paga un avión medicalizado si un día no puede volar por su cuenta. Y una coincidencia: en varios mensajes la palabra colecta aparece como si fuera el final lógico.
Qué cambia respecto a antes
Que la salud deja de ser coletilla y pasa a ser el eje. La cifra de los
500 euros al mes se instala como el número que discute todo lo demás. Entran dos frentes nuevos: la logística del tratamiento —insulina, repuestos, sensor— y la del divorcio, que en Filipinas no existe y convierte cualquier ruptura en otra cosa. Entran las webs de citas, pegadas como prueba de por dónde se mueve. Y entra una predicción con plazo:
diez años de margen antes de volver. Nadie la discute. El hilo, en esta primera tanda, no ha llegado a una conclusión y tampoco la busca.