La profe viral de TikTok: ¿derecho a existir o riesgo laboral?
Un docente no puede ser, a la vez, marca personal y autoridad en el aula. Ese es el principio que las consejerías de educación repiten y que la realidad digital desmiente cada curso. La viralización del contenido de una profesora en TikTok —material que ya circula fuera de contexto, entre alumnos y exalumnos— ha vuelto a poner sobre la mesa una contradicción sin resolver: la misma sociedad que exige vocación al profesorado premia con clics a quien construye una identidad pública al margen del cargo. No hay protocolo que ordene ese choque.
¿Pueden despedir a un profesor por lo que publica en redes?
La comparación más repetida no es española. En varios países anglosajones hay docentes de educación infantil que perdieron su puesto por publicaciones que, vistas con distancia, resultan bastante menos llamativas que el material que hoy circula. Ese precedente funciona como espejo incómodo: si el criterio es la imagen proyectada ante menores, el listón es bajo y la aplicación, arbitraria. Aquí el régimen disciplinario no define con claridad qué ocurre con lo publicado fuera del horario laboral, y esa niebla convierte cada caso en un pequeño campo de batalla.
El detalle que cambia el caso: la imagen compuesta
Hay una lectura del material que apunta a un montaje: el cuerpo viral no correspondería a una sola persona, sino a una composición de dos. Si eso se confirma, el asunto deja de ser un pulso sobre decoro profesional y pasa a ser otra cosa bastante más seria, la difusión de una imagen manipulada atribuida a alguien identificable. La frontera entre morbo y vulneración de derechos es exactamente esa, y casi nadie la está mirando.
Si la tendencia se mantiene —más docentes con audiencia propia, más centros sin criterio escrito—, el siguiente caso no será una anomalía, sino un problema de manual. Con una reserva: la opinión pública que hoy reclama tolerancia es la misma que ayer aplaudió despidos por bastante menos. No apostaría a que esa incoherencia se resuelva sola.