La agresión en Gijón que expone la doble vara de medir en la violencia de género
En las últimas horas, un vídeo grabado en Gijón (Asturias) ha provocado un aluvión de reacciones: una joven golpea a su pareja en plena vía pública y, cuando un hombre interviene para recriminárselo, estalla en un ataque de furia. Las imágenes, difundidas masivamente en redes sociales, han reabierto el debate sobre la doble vara de medir en los casos de violencia en la pareja.
La intervención del hombre: ¿valentía o machismo?
La secuencia ha dividido a la opinión pública. Hay quien aplaude la rapidez del hombre al plantar cara a la agresora. Otros, en cambio, sostienen que la grabación y la recriminación suponen en sí mismas un acto de violencia psicológica contra la mujer. Esta última lectura, llevada a su extremo, llega a sugerir que el hombre sería el maltratador y la mujer la víctima, una pirueta jurídica que ha sido recibida con incredulidad y sorna en las redes.
La caricatura de la perspectiva de género en los tribunales
El episodio ha servido para parodiar la aplicación de la perspectiva de género en la justicia: la agresora acabaría protegida, el agredido con su lesión en segundo plano y el interviniente convertido en sospechoso. La sátira refleja la desconfianza hacia una interpretación legal que, aplicada con calzador, invierte los roles de víctima y verdugo. El vídeo de Gijón no zanja la cuestión; la evidencia de que los episodios de violencia mutua siguen interpretándose según el sexo del agresor, tampoco.