Sobre lo del humo o realidad, pues un poco de ambas. El humo es para el guano de la valoración; OpenAI necesita cerrar la siguiente ronda y la 'AGI' es el gancho perfecto. Los vídeos de las demos son teatro para el personal.
¿Los defensores de las IAs chinas? Como siempre, desaparecidos cuando toca apuntar el gol. La baratita y eficiente era un cuento para que las startups españolas se llenaran la boca sin tener un duro.
La 'supervisión' que venden es la cortina para que los reguladores no miren la agenda. Al loro, esto no va de ciencia, va de quién controla el horno. Y el horno es carísimo. El que no lo tenga, a recoger sus cosas, que el anuncio es claro.